EDICIÓN FIN DE SEMANA
El petróleo podría sustituir al oro como refugio de los inversores más precavidos
Invierta en energía, y además está barata
La escasez de recursos provoca una corriente de dinero especulativo hacia este sector
El mundo podría enfrentarse a una paulatina escasez de sus recursos energéticos tradicionales. Este escenario que en el mercado de petróleo empieza a constatarse, ofrece excelentes oportunidades inversoras en empresas petroleras, gasistas o relacionadas con la energía. La explicación de los analistas para invertir en energía es simple: se está convirtiendo en un bien escaso y mientras sea estratégico y no se hallen alternativas la demanda tirará de los precios hacia arriba y las empresas se beneficiarán de ello. La situación actual en que la desaceleración económica mundial ha contraído la demanda de crudo puede cambiar inesperadamente con la recuperación que parece atisbarse en algunos países y el dinamismo de emergentes como China e India, y si para ese momento no se han acometido las inversiones necesarias en exploración y producción es probable que la demanda supere a la oferta, desestabilizando el mercado y creando tensiones en los precios, según la Agencia Internacional de la Energía.
Allianz Global Investors, la gestora de fondos de Allianz, administra dos fondos de 280 millones de euros basados en el sector energético bajo el criterio de concentrarse en las tres áreas clave del sector que más pueden beneficiarse de eventuales problemas de abastecimiento de petróleo a países emergentes, sobre todo de Iberoamérica y Asia. "Las claves son: buscar capacidad de crecimiento, invertir donde el capital funcione con éxito y donde están los recursos", afirma Christopher Wheaton, su gestor. Entre los valores que más le gustan está la española Gamesa, especializada en la fabricación de turbinas de torres eólicas.
Las dos mayores participaciones de la cartera de Wheaton son las de Exxon Mobil y Total SA, con alrededor del 8,5% en cada uno de los fondos. En opinión del gestor, no siempre las compañías que integran gas y petróleo ofrecen los mejores retornos. Entre sus preferencias están las empresas de exploración de tamaño medio como Anadarko Petroleum Corp, y destaca el atractivo de empresas con acceso directo a los recursos naturales, como la estatal rusa Gazprom.
La hipótesis de trabajo de la firma es la misma que la de numerosos expertos que pronostican que las reservas de crudo se agotarán en los próximos decenios dando lugar a una contracción de la capacidad ("capacity crunch"), a menos que se descubran nuevos yacimientos. "La energía es un activo esencial para el siglo XXI. Es la piedra angular del capitalismo", afirma Wheaton, cuyo principal fondo renta casi un 29 por ciento y ha superado en casi un punto porcentual al índice de referencia del MSCI en los últimos cinco años.
Uno de los fenómenos que está poniendo en entredicho la habitual relación inversa entre la cotización del crudo y la del oro se está incumpliendo en estos momentos en que el metal amarillo se está revalorizando en paralelo al precio del crudo. Tradicionalmente cuando uno subía el otro bajaba, y viceversa. Sin embargo, en estos momentos ambos mercados van al unísono, en una gráfica que se interpreta que ambas commodities estarían utilizándose como posibles coberturas ante los riesgos inflacionistas que podrían avecinarse hasta que se esteriliza toda la liquidez inyectada en el sistema financiero mundial.
La reciente revalorización del crudo, cuya cotización suele guardar también una relación inversa con el dólar, se explicaría, según algunos analistas, por la certidumbre de que el crudo pueda alcanzar el estatus del oro como alternativa cambiaria, o incluso llegar a usurparle ese histórico papel. "Los inversores están mirando alternativas al dólar en un entorno de bajo crecimiento durante bastante tiempo. El petróleo ha sido la cobertura natural para que los inversores se cubrieran del dólar, más que el oro. El oro se ha pasado de moda. Dependemos completamente del petróleo", afirma un analista.