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Publicado el lunes 10 de agosto de 2009
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REFLEXIONES EN AGOSTO

Sólo 1.891 millones de los 3.000 que emitió en preferentes computan como recursos propios

Caja Madrid compra 9.300 millones en deuda pública y emisiones bancarias mientras niega el crédito

Los beneficios de su cartera industrial a julio son casi ocho veces menores a los de 2008

Miguel Blesa, Presidente de Caja MadridMarcos Celada.– Hasta dieciséis veces nombra al Banco de España en sus comentarios a los estados financieros y en el informe de gestión. La documentación oficial de Caja Madrid enviada a la CNMV el viernes pasado, añade matices importantes al adelanto de cifras que hizo su presidente, Miguel Blesa, en los últimos días de julio, así como a las explicaciones que desde esa fecha están colgadas en la página web de la entidad. Quizás una de las novedades que más llama la atención es el reconocimiento por parte de la caja de que la gestión de riesgos -es decir, la decisión final sobre si se concede o no un crédito-, se ha separado de la parte comercial, con o que la cartera de préstamos ya no depende de la red de sucursales, sino de una estrategia corporativa centrada en minimizar los posibles quebrantos. No en vano el índice de morosidad de la caja llegó al 5,5% a 30 de junio, con una ligera mejoría desde abril, pero que triplica al que tenía hace un año. Su nueva política está clara: invertir en deuda pública o privada -incluso de la que emiten entidades que han recibido ayudas públicas- y reducir el crédito a clientes con riesgo de mora. Obviamente, muy lejos de las las recomendaciones gubernamentales.

En concreto, dentro de su informe de gestión semestral, Caja Madrid señala textualmente que el modelo elegido para controlar los riesgos, "posibilita la identificación, medición y gestión de las exposiciones globales por productos, grupos de clientes, segmentos, áreas geográficas, sectores económicos y negocios". La conclusión práctica de esto es que el crédito a la clientela de la caja "alcanzó al finalizar el primer semestre de 2009 un saldo de 118.222.816 miles de euros, igualando prácticamente la cifra de cierre del ejercicio 2008. Las formalizaciones de nuevos créditos, que sumaron cerca de 7.700 millones de euros de enero a junio de 2009, permitieron compensar la caída natural del crédito por amortizaciones".

Y mientras esto pasaba con la cartera de créditos, Caja Madrid realizaba tres emisiones de deuda. Dos de ellas, materializadas a través de bonos, por un valor conjunto de 2.000 y 2.500 millones de euros, respectivamente, con aval del Estado, y una tercera de mil millones sin dicha garantía. Liquidez, por tanto, no le falta a la entidad, que dedica el dinero a inversiones de otro tipo. En concreto, la cartera de activos financieros disponibles para la venta se incrementó en 9.302 millones de euros en el primer semestre, hasta situarse en 30.505 millones de euros. "Este crecimiento -reconoce la caja en su informe- se centra en su totalidad en valores representativos de deuda, principalmente de Administraciones Públicas Españolas o de entidades de crédito nacionales con aval público y, en menor medida, bonos corporativos con calificaciones crediticias elevadas".

Por lo que respecta a las pérdidas netas por deterioro de activos financieros, junto con las otras dotaciones netas a provisiones, tal y como adelantó Blesa en julio, se elevaron a 712 millones de euros en el primer semestre de 2009, 435 millones más que en el mismo periodo de 2008. "Este importe -añade el informe- incluye 245 millones de euros de dotaciones cautelares en el primer semestre de 2009 en anticipación a un posible deterioro adicional del adverso entorno económico actual" Esta dotación extraordinaria ha servido, entre otras cosas, para situar el nivel de provisiones genéricas a 30 de junio en un nivel similar al de la misma fecha de 2008, ya que habían ido cayendo durante el período en una cifra próxima a los 300 millones de euros. Tras esta aportación, la tasa de cobertura de la morosidad crediticia se sitúa en el 41%, cifra que se eleva hasta el 109% si se incluyen las garantías hipotecarias de los préstamos en mora.

Y hablando de negocio inmobiliario, Caja Madrid se ha quedado entre enero y junio del presente año con 329 millones de euros en inmuebles residenciales que ahora intenta vender para recuperar el dinero. En el mismo período de 2008 la entrada de inmuebles en la cartera de la caja fue de 77 millones, menos de la cuarta parte. Algo parecido ha ocurrido con la Corporación Cibeles, donde la caja aglutina sus participaciones industriales, cuyo beneficio atribuible antes de impuestos ha sumado en el primer semestre de 2009 un total de 75,3 millones de euros, cifra que contrasta con los 587,6 millones alcanzados en el mismo período de 2008.

Por último, y en lo que se refiere al ratio de solvencia de la entidad, los recursos propios computables con la normativa del Banco de España sumaban a 30 de junio 11.999,8 millones de euros, cifra ligeramente inferior a los 12.796,3 millones de junio de 2008. La cifra ha quedado corregida con posterioridad, ya que en la primera semana de julio pudo contabilizar el desembolso de la emisión de participaciones preferentes de 3.000 millones de euros que realizó durante el segundo trimestre del año. De esa cantidad, sin embargo, sólo le computan como recursos propios 1.891,4 millones de euros, que son las nuevas entradas de efectivo, ya que el resto se materializó mediante el cambo de participaciones antiguas por las nuevas sin desembolso alguno por parte de sus propietarios que han visto mejoradas sus condiciones.