La morosidad entre inmigrantes se dispara un 46%, cuatro veces más que la de los españoles

Los in­mi­gran­tes, uno de los grandes ne­go­cios para las en­ti­dades fi­nan­cieras en los úl­timos años, se han trans­for­mado en muy poco tiempo en uno de los ma­yores que­bra­deros de ca­beza para la Banca. Y no es para me­nos, porque una in­ves­ti­ga­ción de Equifax, la firma de pres­ta­ción de ser­vi­cios de sol­vencia pa­tri­mo­nial y cré­dito, re­fleja que el pa­sado ejer­cicio ter­minó con unos 600.000 in­mi­grantes ins­critos en el re­gistro de mo­rosos de Asnef, la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (las an­ti­guas fi­nan­cie­ras), lo que su­pone el 45,97% más que en junio de 2008.

Este crecimiento multiplica por 3,8 veces el protagonizado por los españoles: 12,03% en el caso de los particulares (dos millones de inscritos en el registro de morosos de Asnef) y 15,87% en personas jurídicas y empresas, que suponen 200.000 morosos.

En número de operaciones morosas declaradas, los inmigrantes crecieron el 44,23%, hasta superar el millón. Casi el doble que los españoles particulares (28,64%, muy cerca de los cuatro millones de operaciones) y que las personas jurídicas (23,.43%, ligeramente por debajo del medio millón). El aumento ha sido mayor en cuanto al saldo moroso. Si el de los españoles particulares creció el 50,73%, hasta los 13 millones de euros aproximadamente, el de los inmigrantes  aumentó el 87,013%, hasta rondar los cuatro millones de euros. Y el de las empresas subió el 84,49%, hasta suponer 10 millones de euros. En lo que coinciden españoles e inmigrantes es en la morosidad media: 5.000 euros. En cambio, las empresas se van hasta los 45.000 euros.

En total, se registraron en España 5.553.412 operaciones morosas en el pasado ejercicio, con un aumento del 40,3% sobre el ejercicio anterior. Para hacerse una idea del espectacular incremento de la morosidad en apenas dos años, en enero de 2006 había 2,5 millones de operaciones impagadas. El volumen de impago se ha colocado en los 28.786 millones de euros. Nada menos que el 143,17% más que un año antes. Las hipotecas aumentaron su morosidad un 310%, siempre según la investigación de Equifax. Le siguen los préstamos personales, con un incremento del 91%; las operaciones de financiación de consumo, con un alza del 89% en impagos; y las de automóviles, con el 85% de aumento. La morosidad protagonizada por las tarjetas de crédito aumentó el 77%. Y la relacionada con las telecomunicaciones, el 57%.

Otro dato que ha suscitado alarma en la banca y en las financieras. El Servicio de Prevención del Fraude de Equifax, Veraz SPF, compuesto por los ficheros Fodi, Persus y Sociedades, ha atendido en el pasado ejercicio más de 1,8 millones de consultas por parte de las entidades de financiación. La finalidad de estas consultas, cuya finalidad era la de detectar si los datos aportados por el solicitante del crédito correspondían a sus datos reales, o si estaba aportando información irreal, o documentación obtenida mediante sustracción de documentos o falsificación de la misma. Como resultado, el Servicio Veraz ha alertado sobre posibles irregularidades en más de 30.000 solicitudes de crédito, con lo que se ha evitado potenciales fraudes por un importe de más de 424 millones de euros.

 

Artículos relacionados