Monitor de Latinoamérica

Telefónica, clave de la dinamización del mercado latinoamericano

Las cuentas pen­dientes de Repsol YPF

telefonica en America Latina
telefonica en America Latina

La crisis se frena a las puertas de las te­le­co­mu­ni­ca­cio­nes. Y para mues­tra, el botón del cre­ci­miento sos­te­nido de un sector his­tó­ri­ca­mente de­fla­cio­nista, las ex­pec­ta­tivas de con­ti­nuar am­pliando mer­ca­dos, sobre todo, en una re­gión con el po­ten­cial de América Latina y la pro­lon­ga­ción de con­tratos que au­guran me­jores tiem­pos. Éste es el caso de Telefónica del Perú, fi­lial de la es­pañola, que acaba de re­novar con el Gobierno de aquel país el plazo de los con­tratos de con­ce­sión para la pres­ta­ción de ser­vi­cios te­le­fó­nicos por un pe­riodo de cuatro años y dos me­ses, a partir de junio de 2019. La pró­rroga del con­trato -para cuya for­ma­li­za­ción aún queda pen­diente el trá­mite de apro­ba­ción de las adendas por parte del Ministerio de Transportes y Comunicaciones- con­templa la pres­ta­ción de los ser­vi­cios por­tador y te­le­fó­nico local en el de­par­ta­mento de Lima y en la pro­vincia del Callao; así como por­tador y te­le­fó­nico de larga dis­tancia na­cional e in­ter­na­cional en todo el te­rri­torio pe­ruano.

Telefónica había pedido, cuatro años atrás, una ampliación de cinco años que, finalmente, se le ha concedido, algo abreviada, en base a un informe del Organismo Supervisor de Inversión Privada sobre el cumplimiento de las obligaciones entre 1999 y 2003. Según dicho informe, el grado de cumplimiento de la compañía española, que opera en Perú desde 1994, ha sido de algo más del 83 %.

En este sentido, a Telefónica le conviene hacer bien los deberes. Lo sabe su presidente, César Alierta, que ha dicho que el sector de las telecomunicaciones tiene un efecto "multiplicador" de la economía y puede convertirse en "un aliado perfecto de las administraciones para contribuir a la recuperación económica e infundir confianza".

Alierta ha destacado que las dos áreas con mayor potencial de crecimiento del sector son los niveles de penetración y el uso, que el aumento de número de accesos en los últimos tiempos ha sido excepcional. Y mantiene su palabra de que todavía queda mucho por hacer, en especial en Latinoamérica, una región que,  por accesos,  ha tenido las mayores tasas de crecimiento medio anual del mundo, llegando al 21 % en el periodo 2003-2007.

Casi al mismo tiempo en que el Rey Juan Carlos respaldaba la presencia de Repsol YPF en BPTT y en Atlantic Lng. de Trinidad y Tobago (el mayor proveedor de gas natural licuado a Estados Unidos, que suministra a España el 11 % de lo que produce), el presidente de Ecuador reclamaba a la petrolera hispano-argentina una deuda millonaria.

El presidente Correa estima que entre Repsol YPF y la francesa Perenco adeudan 800 millones de dólares a Ecuador en concepto de impuestos sobre las ganancias extraordinarias a partir de la explotación de petróleo y de los altos precios de comercialización que se alcanzaron en el mercado internacional. Según Correa, a partir del proceso de coactiva iniciado a las petroleras, éstas han devuelto una propuesta de pago

Las dos compañías petroleras tienen pendiente de firma (y acuerdo) la renegociación de contratos propuesta por el Gobierno ecuatoriano, que cambiará un contrato de participación por otro de prestación de servicios. Además, deberán acatar lo dispuesto por un decreto de 2007 en el sentido de que las ganancias extraordinarias se destinen en un 99 % al Estado y en un 1 % a las propias empresas, en lugar del 50-50 que se aplicaba con anterioridad.

Cuentas pendientes II

Otras deudas, diferentes acreedores, pero protagonistas que se repiten. En este caso, los problemas se le presentaron a Enrique Eskenazi, socio minoritario de Repsol en YPF y empresario cercano al Gobierno del matrimonio Kirchner. Eskenazi preside y controla, a su vez, el Nuevo Banco de Entre Ríos, una entidad regional argentina que opera fundamentalmente con clientes del sector agrícola.

Así, en medio de la nueva huelga del campo argentino contra el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, un numeroso grupo de productores rurales ha exigido mejores condiciones para refinanciar sus deudas, ya que, según dicen, las tasas de interés en las renegociaciones están llegando al 26 % anual.

El portavoz de la Federación Agraria Argentina (que agrupa a casi 300.000 pequeños y medianos productores) sostiene que la situación de "emergencia" por la alta presión impositiva y  la caída de los precios internacionales de las materias primas impedirá el cumplimiento de sus obligaciones financieras a esas tasas de interés. Se quejan, además, del alza de los costes de producción y de la falta de financiación.

Con esta nueva medida de fuerza, los productores reclaman políticas de fomento a su sector, apenas unos meses después de conseguir mediante violentos cortes de rutas y desabastecimiento a las ciudades que las autoridades dejaran sin efecto un aumento de las retenciones a las exportaciones de granos que estaba previsto.

 

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