Se trata de una ac­ti­vidad que mueve 100.000 mi­llones de dó­lares anuales

La reforma de las remesas que ultima Obama pone en peligro el principal negocio del BBVA en EEUU

El Tesoro nor­te­ame­ri­cano quiere "un mer­cado más com­pe­ti­tivo y trans­pa­ren­te", donde los costes estén claros para el con­su­midor

Remesas
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Se des­mo­rona uno de los pi­lares fun­da­men­tales del ar­gu­men­tario para la en­trada del BBVA de Francisco González en Estados Unidos. La re­forma del sis­tema fi­nan­ciero nor­te­ame­ri­cano ya no se li­mita a Wall Street, a la banca de in­ver­sión y a se­parar ésta de la banca co­mer­cial, o a urgir a las en­ti­dades fi­nan­cieras y ase­gu­ra­doras que de­vuelvan lo antes po­si­bles las ayudas pú­blicas re­ci­bidas para su res­cate, entre otras cues­tio­nes. El pre­si­dente Barack Obama apunta ahora a las re­me­sas, los en­víos de di­nero desde Estados Unidos hacia México y otros países la­ti­noa­me­ri­ca­nos, pre­ci­sa­mente el "core bus­si­ness" de la es­tra­tegia del BBVA en el mer­cado nor­te­ame­ri­cano. América Latina y el Caribe re­ci­bieron en 2009 al­re­dedor de 58.800 mi­llones de dó­lares en re­mesas de sus in­mi­grantes en Estados Unidos. Dos ter­cios de los in­mi­grantes en Estados Unidos en­vían di­nero a pa­rientes en sus países de ori­gen, según el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).

La reforma puesta en marcha por la secretaría del Tesoro del Gobierno federal de Barack Obama, que busca proteger mejor los intereses de los consumidores usuarios de estos servicios, muchos de ellos inmigrantes o hijos de éstos, pone en peligro la principal fuente de negocios del grupo BBVA en Estados Unidos: los envíos de dinero hacia México, fundamentalmente. Las remesas procedentes de Estados Unidos (y de otros países, como España) son el ingreso más importante en México, por encima del petróleo y del turismo.

En el primer semestre (último dato oficial hasta la presentación de resultados del día 27), el BBVA sufrió un descenso del 2,1% de su resultado en Estados Unidos, donde opera en la zona de Texas a través del grupo Compass, hasta los 144 millones de euros. Bancomer Transfers Services (BTS), la sociedad que canaliza las remesas desde Estados Unidos hacia México y otros países de América Latina, ha obtenido en el mismo período seis millones de euros, 1,4 millones menos que en junio de 2009. El número de transacciones cayó el 4%, lo que determina el desplome de los ingresos en el principal negocio del BBVA en Estados Unidos.

La reforma del sistema de remesas en Estados Unidos se iniciará con la creación de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor, inicialmente bajo la dependencia del secretario del Tesoro. Ese nuevo departamento elaborará una regulación de las entidades financieras y de otras organizaciones dedicadas al envío de remesas. El principal objetivo de la normativa que ultima el Tesoro norteamericano es que el usuario de las remesas pueda conocer de antemano los costes de los envíos de dinero y seleccionar el servicio más conveniente.

"La remesa promedio que una familia estadounidense envía fuera del país es menor a 300 dólares (anuales), pero en total es un mercado anual de 100.000 millones de dólares. Hay mucho dinero moviéndose en remesas", argumenta la principal promotora de esa reforma, la asesora presidencial y consejera especial del secretario del Tesoro, Elizabeth Warren."Creemos que si logramos un mercado más competitivo y más transparente, parte de ese dinero se quedará con las familias y no con las instituciones de envío", añade Warren, que la pasada semana asumió la dirección de la Oficina de Protección Financiera del Consumidor.

En la presentación de estos proyectos, Elizabeth Warren rehusó precisar qué porcentaje de todo el dinero que anualmente mueve el mercado norteamericano de remesas espera devolver a los consumidores con la nueva supervisión, ya que considera que aún no tiene datos suficientes para hacer proyecciones.

La Oficina de Protección Financiera del Consumidor podrá emitir normas y reglamentos una vez que culmine la transferencia de sus funciones el 21 de julio del 2011, pero Warren y su equipo ya han comenzado a recopilar información y a contactar con las entidades financieras dedicadas a las remesas sobre el diseño de los servicios y la transparencia en sus comisiones.

La prioridad de la regulación que prepara la Oficina de Protección Financiera del Consumidor es que el coste y el riesgo de cada servicio financiero vinculado a las remesas esté meridianamente claro antes de efectuar el envío de dinero, para que el consumidor pueda compararlos y obrar en consecuencia.

La Oficina de Protección Financiera al Consumidor fue creada como parte de la reforma financiera aprobada por el presidente Barack Obama. Antes de la promulgación de esta ley, que chocó con una inusual oposición republicana atribuida a los lobbies vinculados a Wall Street y a la poderosa banca de inversión, ningún departamento del Gobierno federal de Estados Unidos tenía autoridad para proteger los derechos de las personas que envían remesas.

"Si logramos competencia y transparencia, entonces el mercado comienza a trabajar para el consumidor. Eso se aplica para las remesas, igual que para las hipotecas, las tarjetas de crédito y muchas otras áreas", argumenta Elizabeth Warren.

Mientras en el BBVA aumenta la alarma por el impacto que puede tener la nueva regulación norteamericana de las remesas en sus negocios tanto en Estados Unidos como en México, España emitió remesas en el segundo trimestre por valor de 1.756 millones de euros, un 4,96% más que el mismo periodo de 2009. Se trata del mayor incremento intertrimestral desde 2008, según remesas,org. Con este incremento las remesas de España confirman la salida de la crisis que supuso seis trimestres de consecutivos en rojo, entre el segundo trimestre de 2008 y el tercero de 2009. En el primer trimestre del ejercicio en curso el incremento de las remesas apenas fue del 0,7%, hasta los 1.668 millones de euros.

"La confirmación del rebote de las cifras de remesas señala que las condiciones de la economía española han detenido su deterioro, pero sería ingenuo atribuir esta situación únicamente a que se esté atenuando la incidencia de la crisis entre los emigrantes", opinan los expertos de remesas.org. En este sentido, la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre señala que había 2,55 millones de extranjeros ocupados, un 4,5% menos que en el mismo trimestre de 2009. "Esto implica que la renta salarial global de los inmigrantes no crece y si remiten más es porque su patrón de gasto se ha modificado", interpretan en remesas.org. "Los emigrantes encaran la situación haciendo economías, usando ahorros, o incluso desreagrupando familiares. En otras palabras, la salida de las crisis de las remesas se está realizando gracias a un mayor sacrificio de los inmigrantes. No obstante, también es cierto que este sacrificio solo es posible porque las condiciones de la economía mejoran ligeramente", concluyen.

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