Las au­to­pistas lusas de pago elec­tró­nico son las más caras del mundo

Portugal discrimina sin dismulo a los automovilistas y transportistas españoles

Los peajes abu­sivos y el 23% de IVA afec­tarán el co­mercio trans­fron­te­rizo

Transporte español
Transporte español

Portugal ya no sabe que hacer para in­cre­mentar los in­gresos fis­cales del Estado. Uno de sus úl­timos in­ventos con­siste en acabar con los "peajes a la som­bra" de media do­cena de "autopistas gra­tui­tas" cons­truidas los úl­timos anos, las "Scut", que serán ahora las más caras del mundo. Los ex­tran­jeros (particulares y trans­por­tis­tas), no ten­drán de­recho a nin­guno de los des­cuentos pre­vistos para los na­cio­na­les. La dis­cri­mi­na­ción abarca no solo a las ta­rifas sino tam­bién al modo de pago, y afec­tará gra­ve­mente a la po­bla­ción y a las em­presas es­pañolas de las re­giones fron­te­rizas (Galicia, prin­ci­pal­men­te), que son las que más uti­lizan las au­to­pistas lu­sas. El co­mercio trans­fron­te­rizo tam­bién se verá afec­tado por el au­mento de IVA del 21% al 23%.

Lo mismo que en España, por ejemplo, Portugal tendrá que hacer unos recortes drásticos en el gasto público e incrementar al máximo los ingresos fiscales, para que el déficit presupuestario baje del 7,2% este año al 4,6% del PIB el próximo. Así, además de rebajar los salarios de los funcionarios  (entre un 3,5% y un 10%), las ayudas fiscales, las pensiones, el gasto en sanidad, la inversión pública, etc., lo que representará  más de 4.000 millones de euros de economías, José Sócrates  sigue el ejemplo de su amigo José Luis Rodríguez Zapatero: hará todo lo contrario de lo prometido y los portugueses pagarán el próximo ano 2.000 millones de euros más en impuestos.  

Si la oposición social demócrata no le remedia y deja pasar la Ley de Finanzas, ante la presión de los mercados, de los empresarios y del jefe del Estado Cavaco Silva, Portugal tendrá que volver a apretarse fuertemente el cinturón. A partir de enero, por ejemplo, el país estará entre los miembros de la UE con el IVA más alto. Y productos alimentarios como las lácteos, los refrigerantes, etc., que pagan ahora solo un 6% o un 8% de IVA, a partir de enero  pagaran la tasa máxima del 23%. La fiebre recaudatoria de Sócrates pasa también por las autopistas "Scut",  que hasta el 15 de octubre eran gratuitas y que se han convertido en las más caras del undo.

La supresión de los "peajes a la sombra", pagos por el Estado, será general.  De momento, solo afecta  a cuatro "Scut" situadas en el norte del País, pero hacia el primer trimestre del próximo año tres otras autopistas pasarán de ser gratuitas a tener un sistema de pago electrónico, con un esquema tarifario abusivo y discriminatorio. Tanto es así que las mayores protestas no vienen de Portugal, sino de los automovilistas españoles de las regiones fronterizas (Galicia, principalmente) y los transportistas internacionales, que utilizan habitualmente las "Scut", por la proximidad geográfica (turismo, comercio transfronterizo) y por razones profesionales.

A título de ejemplo, un automovilista gallego que siga utilizando las "Scut" reconvertidas en autopistas de pago Norte Litoral (A28), Costa da Prata (A29) y Grande Porto (A41, A42), para hacer turismo o para visitar las grandes superficies especializadas como Ikea y Decathlon situadas en la zona de Oporto, Matosinhos o Braga, tendrá que pagar ahora un mínimo de 82 euros, lo que representa más de un euro por kilometro de autopista. En concreto, tendrá que poner 32 euros para hacerse con el aparato electrónico necesario (5 euros de alquiler y otros 27 euros de caución, cuyo reintegro será laborioso) y hacer una "recarga" mínima de 50 euros.

La situación de los transportistas españoles e internacionales será todavía peor. Además de los 32 euros exigidos por el alquiler y la caución del aparato electrónico que contabiliza los peajes, tendrán que hacer una recarga mínima inicial de 100 euros, o sea  una "inversión" total de 132 euros. Y al contrario de los automovilistas extranjeros, que tienen hasta un mes de plazo para recuperar los 27 euros de la caución, los transportistas internacionales no tendrán derecho al reintegro. Así, según los representantes del sector de los transportes en Galicia, la utilización de las "Scut" lusas tendrá un coste mensual situado entre los 500 y los 1.500 euros.

Sin embargo, es el conjunto del dispositivo adoptado por Estradas de Portugal (EP) y que los próximos meses será implantando en cuatro otras "Scut" (Interior Norte, Beira Litoral, Beira Interior, Algarve) que suscita un coro general de protestos, principalmente en Galicia. Además de la "inversión" inicial exigida, lo más chocante, quizás, es trato discriminatorio aplicado a los utilizadores extranjeros, que no tienen derecho a ningún de los "descuentos" previstos para los portugueses. Lo mismo pasa con el sistema electrónico de "pos-pago" que está  asociado a la matricula del vehículo y que solo puede ser utilizado por turismos y camiones  nacionales.

Lo más probable pues, es que Bruselas tenga que  tomar cartas en el asunto, en defensa del principio de la libre circulación y contra el trato discriminatorio reservado a los automovilistas y transportistas españoles y de otras nacionalidades, hasta el punto que el sistema electrónico utilizado en las nuevas autopistas de pago solo admiten las tarjetas nacionales "multibanco".

Además, en la situación actual la sanción prevista para los vehículos extranjeros que utilizan las antiguas "Scut" sin tener el aparato electrónico exigido por EP, es considerada  igualmente "escandalosa": una multa de 75 euros,  más 1,70 euros por kilometro recorrido.

En todo o caso,  las autoridades gallegas principalmente y los responsables del sector español del transporte manifiestan la intención de presionar Zapatero, para que ponga la cuestión de las "Scut" lusas encima de la mesa de la XXV cumbre ibérica prevista para el mes de Diciembre, en la ciudad fronteriza portuguesa de Elvas.  Sócrates también está siendo presionado por el sector del turismo y por los representantes del comercio, que recelan una fuerte diminución no solo de las entradas de turistas gallegos, extremeños, andaluces, etc., sino igualmente de la actividad económica transfronteriza, en prejuicio, pues, de muchas empresas portuguesas.

Y no serán solo las tarifas elevas y el nuevo sistema electrónico de pago de las "Scut" que van afectar negativamente el comercio transfronterizo. Lo mismo pasará ciertamente con el nuevo incremento del IVA, cuya tasa máxima del 23% hará que la población lusa más cercana a la frontera opte hacer la compra de la semana en España.  Eso ocurría ya con los automovilistas y los transportistas, que tomaran el habito de viajar hasta la frontera española para rellenar los depósitos (los carburantes son en España hasta un 20% más económicos que en Portugal), y ahora pasara también con todo tipo de productos alimentares y otros que pagan 23% de IVA.

La prensa del país vecino, ya está haciendo cuentas: tomando como base una decena de productos alimentares como los refrigerantes, las conservas, las grasas vegetales y animales, etc., cuyo IVA se incrementará de golpe a partir de Enero entre 15 y 17 puntos,  el "Jornal de Negócios" calcula que hacer la compra en un supermercado español representará un ahorro medio del 15%. Un ahorro pues muy considerable, sobre todo en estos tiempos de vacas magras, con el paro ya por encima de los 10%, la rebaja de los salarios en la administración, los recortes drásticos de las pensiones y de las ayudas sociales y el aumento de los impuestos.

 

 

 

 

 

 

 

 

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