FUSIÓN IBERIA-BRITISH

Caja Madrid podría entrar en el capital del Aeropuerto de  Barajas

Enjugaría así las mi­nus­va­lías en su in­ver­sión en la ae­ro­línea

Las ten­den­cias de los mer­cados no son una ciencia exacta pero dan in­di­cios sobre la marcha de las em­pre­sas. En las ope­ra­ciones de fu­sión los men­sajes suelen ser aún más re­ve­la­do­res. Y eso es lo que está pa­sando con la unión de Iberia y British Airways, donde cada nuevo re­traso en el que se ar­gu­mentan "flecos" téc­nicos la es­pañola se acerca más y más a una ecua­ción de canje de mitad y mi­tad, a pesar de que ambas com­pañías han pac­tado que en la nueva em­presa que surja de la ope­ra­ción British tendrá el 55% e Iberia el 45% res­tante.

Buena prueba de esta tendencia es el retraso de la firma anunciado la pasada semana que llevó a Iberia a sus cotizaciones máximas de los últimos meses, cerrando las sesiones hábiles de Semana Santa a 2,684 euros por título. British también subió pero lo hizo en menor proporción y al final el dictamen de los mercados es que, al cierre del Viernes Santo, la ecuación de canje, vistas las cotizaciones de ambas compañías, debería ser de un 48,9% para Iberia y un 51,1% para la británica.

Las cifras suponen una noticia casi inmejorable para los antiguos accionistas de Iberia (El Corte Inglés, fundamentalmente), pero a Caja Madrid aún le falta algo. Para el primero, que compró su participación en el proceso de privatización de la compañía en el año 2000, las cuentas casi le salen ya, porque pagaron sus acciones a 2,99 euros por acción (ahora están a 2,684) y los dividendos percibidos entre tanto prácticamente han laminado las pequeñas plusvalías contables generadas.

En concreto, El Corte Inglés ha invertido en Iberia alrededor de 90 millones de euros por su actual 3,21% de la compañía aérea y esa participación vale ahora 82 millones. La pérdida latente de ocho millones queda, pues, resarcida, con los 18 millones de euros recibidos en dividendos desde que es accionista de Iberia. Pero el caso de Caja Madrid es muy distinto. La entidad financiera, que es dueña en la actualidad del 22,9% del capital de la aerolínea, empezó su andadura como accionista con un 10% y después compró sus participaciones a BBVA y Logista mucho más caras, a 3,6 euros .

Fruto de estas operaciones, Rodrigo Rato se ha encontrado con una participación en Iberia que tiene un valor de marcado de 586 millones de euros, después de que la caja haya invertido entre 2000 y 2007 un total de 733 millones. La minusvalía potencial es, por tanto, de 147 millones de euros, que no se ven compensados aún por los 90 millones de euros recibidos en dividendos. Para que las cuentas le salieran, la cotización de Iberia, o de la nueva compañía fusionada, debería subir hasta niveles claramente por encima de los tres euros por título u obtener rentabilidades adicionales por otras vías.

Barajas, que tal y como adelantó CapitalMadrid en agosto de 2009 siempre ha estado en el centro de las negociaciones empresariales y políticas, puede ser uno de estos caminos. La previsible privatización parcial de Aena y de algunos aeropuertos importantes puede ser un balón de oxígeno para Caja Madrid. Según fuentes conocedoras de la operación consultadas por este diario, uno de los "flecos" por los que se retrasó la firma de la operación de fusión es precisamente la forma jurídica en el pacto para la creación de un gran "hub", o centro de operaciones de vuelos de la compañía fusionada en Barajas. Ello permitiría a la caja presidida ahora por Rodrigo Rato obtener una sabrosa rentabilidad que compensaría la escasa obtenida por la anterior, sobre todo tras la compra de las participaciones de Logista y BBVA en 2007.

Desde el punto de vista de la fusión propiamente dicha, la entrada en Barajas también tiene todo el sentido. Para British Airways, la unión con Iberia pone en un fondo común los 2.000 millones de euros de caja que la compañía española genera anualmente incluso en años de crisis como el 2009. Y eso siempre es un alivio para alguien que negocia cómo hacer frente a una duda de 4.000 millones en fondos de pensiones. Para Iberia, la gran baza está en sacar rentabilidad a su uso de la T4 de Barajas.

Vistas así las cosas es como ambas compañías pueden llegar a lograr unas sinergias que generen los 700 millones de euros de mayores beneficios de los que se habló en un principio y no se queden en los 400 millones de los que hablaba British Airways en las últimas semanas. Los mercados así lo han entendido y han dado su confianza a las dos compañías, en forma de subidas, tras los anuncios de retrasos. Los inversores creen que en esos "flecos" están los millones que faltaban para que la fusión haga subir la cotización.

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