Monitor del Seguro

Ignacio Garralda cumple su pro­mesa de au­mentar ta­maño con ad­qui­si­ciones

Mutua Madrileña accede a la Champions

Se sitúa como se­gundo ase­gu­rador No Vida y pri­mero de Salud

Mutua Madrileña
Mutua Madrileña

Mientras que Gobierno, pa­tronal y sin­di­catos si­guen dis­cu­tiendo por la re­forma del sis­tema de pen­sio­nes, algo que puede re­per­cutir de ma­nera muy sig­ni­fi­ca­tiva en el fu­turo del sector ase­gu­ra­dor, Mutua Madrileña sor­prendía a pro­pios y ex­traños con un acuerdo con la nú­mero uno de las cajas de aho­rros, La Caixa, y con su fi­lial in­ver­sora que co­tiza en Bolsa, Criteria Caixa Corp, para desa­rro­llar una alianza es­tra­té­gica en se­guros No Vida. Este es el acuerdo más im­por­tante que se ha pro­du­cido hasta ahora en nuestro país en ban­ca­se­gu­ros. Desde ahora, Mutua Madrileña ju­gará la "Champions League".

Ya lo había anunciado el presidente de Mutua, Ignacio Garralda, en la presentación de resultados el pasado año, al afirmar que la aseguradora se planteaba adquisiciones de entidades o ramos estratégicos y alianzas en bancaseguros en el marco de la reordenación del sistema financiero español, que se centra fundamentalmente en las cajas de ahorros. Según Garralda, la reorganización de las cajas iba a ser una gran oportunidad, que Mutua debía ser un "jugador activo" y que tenían los ojos bien abiertos para "buscar activamente oportunidades".

Dicho y hecho. Pocos meses después, Mutua ha materializado esas afirmaciones de su presidente en una operación que, por ahora, es la más importante en la historia de la aseguradora madrileña. Aunque los datos son de sobra conocidos, en resumen, Mutua Madrileña compra a Criteria el 50% de VidaCaixa Adeslas Seguros Generales (VCA), por 1.000 millones de euros en efectivo y el 50% de la aseguradora de salud Aresa, que queda como filial de Adeslas. Por tanto, la aseguradora madrileña será el primer accionista de VCA, mientras que Criteria se queda con un 49,9% y el 0,1% restante está en manos de accionistas minoritarios. También, y lo que es más importante, hay un acuerdo de distribución de bancaseguros de carácter exclusivo y de forma indefinida de los productos de salud, hogar, autos y los restantes ramos de no vida de VCA a través de las 5.400 oficinas que tiene la caja de ahorros catalana, así como por cualquier otro canal de distribución. Por tanto, se crea una "joint venture" aseguradora para desarrollar y distribuir productos no vida en España a través de la red comercial de La Caixa y una red de agentes.

Mientras que las grandes compañías del sector asegurador estaban pendientes de la remodelación de las cajas de ahorros para buscar alianzas con las pocas entidades que todavía están libres, Mutua ha llegado a un acuerdo con la primera caja, la mayor, la que estaba completamente libre de alianzas tras comprarle a su antiguo socio, el grupo belga-holandés Fortis, su parte en el negocio asegurador en el verano de 2007. Y es que muy pocas de las aseguradoras que operan en España hubieran podido plantearse una operación de tal calibre y, sobre todo, pagarla a tocateja, con recursos propios y sin endeudarse, como ha hecho la aseguradora madrileña.

Con esta operación se ha puesto de manifiesto una cosa. Dicen que el tiempo es un poderoso señor que da y quita razones y, en este caso, ha dado la razón a todos aquellos que pensaron que Mutua pagó la compra de Aresa a precio de oro. Los números ahora lo han puesto en evidencia. La aseguradora madrileña compró Aresa a finales de 2005 y pagó por ella, según anunció entonces, 352 millones de euros, un precio desorbitado según el sector. Pero entonces eran otros tiempos, y otras las maneras de dirigir la compañía. Era la época megalómana del anterior presidente, José María Ramírez Pomatta, en la que la aseguradora había conseguido pingües beneficios por sus inversiones en Bolsa y en la que a toda costa había que comprar una aseguradora de salud, como también era la época en la que había que construir una megaciudad hospitalaria.

La realidad es que ahora, previo al acuerdo entre Mutua y La Caixa, Aresa ha sido valorada en 220 millones de euros, 132 millones menos de lo que costó hace cinco años, y eso que en este tiempo, Garralda y su equipo han ido saneando la aseguradora de salud.

Valoración aparte, lo normal es que con este acuerdo, Mutua Madrileña proceda a fusionar Adeslas y Aresa, con lo que puede conseguir importante sinergias y ahorros de costes. En los últimos años, la gestión de Mutua Madrileña ha dado un salto cuantitativo importante y ahora se hacen las cosas con la cabeza, para mejorar la compañía y para dar un mejor servicio al mutualista.

Mutua pasará a ser, tras esta operación, la primera aseguradora de salud de España, con una cuota de mercado en torno al 25%, que ya quisieran para sí muchas compañías, pero ha de tener en cuenta dos cuestiones. La primera es que las cifras de este ramo son hasta, cierto punto, engañosas, como lo puso en evidencia hace poco tiempo la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos. En los nueve primeros meses del año este ramo ha recaudado primas por un importe de 4.763 millones, lo que supone un incremento del 4,2% respecto a igual periodo de 2009, con lo que es el ramo que más creció en ese periodo. Según González de Frutos, una cosa son las cifras en términos nominales y otra muy distinta si se toman los términos reales. En el caso concreto del seguro de salud, la presidenta de Unespa utilizó como deflactor los datos del IPC correspondiente a los seguros médicos, con lo que presentó la evolución del seguro de salud medido en primas bajo dos prismas distintos: el primero "incluyendo el efecto precio", y el segundo "descontado el mismo", lo que muestra dos tendencias bien distintas.

En términos nominales, la evolución del ramo apunta una tendencia descendente que se ha moderado algo este mismo año. En el caso de las tasas reales, una vez descontado el efecto de los precios se situaron el año pasado por debajo de cero, es decir, decrecieron, según De Frutos.

La conclusión a la que llega la presidenta de la patronal aseguradora es que "el modelo de crecimiento del seguro sanitario en el momento presente se basa en el cliente ya existente, su fidelización y el perfeccionamiento de las coberturas que recibe, elementos que se comunican a los precios, que sostienen buena parte del crecimiento agregado del sector".

Y la segunda cuestión que ha de tener presente Mutua Madrileña es que Adeslas tiene una gran implantación en la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface), una mutualidad que Zapatero ha condenado a muerte, ya que desde el comienzo del año los nuevos funcionarios no tienen la opción de elegir e ingresan todos en el Régimen General de la Seguridad Social. Es cierto que los que ya están incluidos en el Régimen de Clases Pasivas y en el Mutualismo Administrativo mantendrán sus derechos adquiridos y continuarán integrados en ambos mecanismos de cobertura, pero se ha cerrado el colectivo que forma Muface, con lo que se le aboca a su extinción. En principio debe ser una muerte lenta, pero existe el convencimiento de que no dentro de mucho tiempo se acelerará y se suprimirá definitivamente este sistema que ha funcionado durante 35 años.

Al no entrar nuevos afiliados a Muface, la edad media del colectivo actual irá envejeciendo hasta tal punto que hará insostenible el sistema y serán las propias aseguradoras las que salgan de él, proporcionándole al Estado una buena coartada para cerrarlo definitivamente.

En 2009 Adeslas tenía entre sus clientas a más de medio millón de funcionarios, casi un 33% del total de Muface, y el pasado año esta cifra se incrementó notablemente al darse de baja del sistema Mapfre, Caser y Nueva Equitativa, entre las que sumaban otro cuarto de millón de afiliados.

A pesar de estos "peros", la operación ha sido la envidia del sector, ya que le va a permitir a Mutua Madrileña dar un salto cuantitativo y cualitativo importante, porque diversifica su negocio, con más del 56% fuera de Madrid; porque alcanzará un volumen de primas a final de año en torno a los 3.300 millones de euros; porque afronta el futuro desde el segundo puesto del ranking No Vida; y, además, porque cuenta con una alianza con la primera caja de ahorros. Todo ello le supone un paso de gigante, ya que ha hecho de golpe lo que le hubiera tardado alcanzar más de 17 años en alcanzarlo suponiendo un crecimiento constante del 5%, que, para los tiempos que corren, es mucho suponer.

Artículos relacionados