HIPOTECAS

El BBVA, por fin primero en algo

Un auto ju­di­cial es­ta­blece que en­tregar la vi­vienda salda la deuda

Francisco González, presidente de BBVA
Francisco González, presidente de BBVA

No ha sido un buen día para el BBVA de Francisco González. El que fuera el primer banco del país vuelve a ser, por fin, pri­mero en algo. Aunque sea en re­cibir un his­tó­rico auto ju­di­cial por el que se con­si­dera que en­tregar la vi­vienda sal­dará la deuda hi­po­te­ca­ria. El BBVA amaga con re­cu­rrir al Tribunal Constitucional pero, como ya le su­cedió con otra jueza que le exigió los do­cu­mentos de otro caso que el banco se ne­gaba a en­tregar en plazo, tuvo que ceder ante el poder de la Justicia. Los efectos de la sen­tencia de la Audiencia Provincial de Navarra pueden ser de­vas­ta­dores para el sis­tema hi­po­te­cario es­pañol de per­sistir la caída del precio de la vi­vienda. Y tam­bién debe ser el primer banco -y el primer ban­quero- del mundo que tiene que ver cómo, en di­recto y a través de la radio y de la te­le­vi­sión, el pre­si­dente de Venezuela, Hugo Chávez, ame­na­zaba al res­pon­sable del BBVA Banco Provincial, Pedro Rodríguez, con ex­pro­piarlo si no "cumplía" las leyes del país.

"Esto es muy serio, o usted cumple con las leyes o entrégueme el banco, dígame cuánto vale el banco, no voy a discutir con usted", le dijo Chávez al presidente del BBVA Banco Provincial durante un acto en el palacio presidencial con damnificados de lo que llamó "la estafa inmobiliaria". Cuando Rodríguez le contestó que el banco no está en venta, una respuesta que Chávez tildó de "altanera", el presiden te de la República Bolivariana de Venezuela le amenazó: "Usted tenga cuidado con lo que me responda, porque usted me está diciendo que el banco no está en venta pero yo se lo puedo expropiar ya, inmediatamente si quiero, en función del interés nacional".

Mientras en Venezuela sobrevuela de nuevo la incautación del banco, en España el BBVA se encuentra con un auto judicial que puede revolucionar el mercado hipotecario y que pone en solfa, además, la Ley Hipotecaria española. La Audiencia Provincial de Navarra considera suficiente la entrega de la vivienda al banco para saldar la deuda hipotecaria, a pesar de que el valor del inmueble se haya depreciado. El tribunal considera que la entidad "no habría concedido el préstamo si la finca no hubiera tenido un valor suficiente para garantizarlo, que fue fijado por la entidad ahora ejecutante".

En el caso que motiva la actuación judicial, el comprador, además de perder la vivienda, debía pagar 30.000 euros más, de los que 8.000 euros correspondían a intereses y gastos, para saldar la deuda, de más de 70.000 euros. La justicia ha dado la razón al consumidor, entendiendo que el inmueble cubre el capital prestado, lo que jurídicamente se conoce como 'dación en pago', una figura no contemplada en la Ley Hipotecaria.

A esto se agarra el BBVA, que presentará un recurso de nulidad y posterior petición de amparo ante el Tribunal Constitucional contra el auto dictado por la Audiencia Provincial de Navarra. El banco defiende que siempre ha actuado conforme a las leyes que regulan la contratación de préstamos hipotecarios, la aplicación de las subastas de inmuebles y la ejecución de los créditos impagados.

En las hemerotecas judiciales, el BBVA ha encontrado dos sentencias anteriores (de 8 de julio de 2003 y de 16 de febrero de 2006) del Tribunal Supremo que establecieron una doctrina de ejecución de hipotecas contraria a la reconocida ahora por la Audiencia Provincial de Navarra. Y además, recurrirá porque considera que se produce una vulneración de su derecho a la tutela judicial efectiva, apelando al artículo 24 de la Constitución Española.

Pero los efectos más palpables de la sentencia de la Audiencia navarra es que marca jurisprudencia contra uno de los principios del entramado legal español. Contrariamente a lo que sucede en países como Estados Unidos, un deudor salda su crédito hipotecario con la entrega de las llaves de la vivienda o inmueble para cuya adqquisición se le ha concedido el préstamo. En España, la ley funciona de manera diferente ya que el hipotecado responde con todos sus bienes en el caso de impago del crédito. 

El caso navarro, en defintiiva, plantea un interesante debate jurídico que, como ya ocurrió en el Congreso de los Diputados en un debate reciente, se abrió a propósito de los efectos que la caída de los precios de la vivienda puede producir en el mercado hipotecario. De modificarse la ley, es muy probable que las casas de tasación tendrán que ajustar sobremanera sus peritajes para que no suceda lo que, en esencia, algunos creen que ha sido el germen de la crisis inmboliaria actual. Se trata de la ligereza e irresponsbailidad con la que el sistema financiero ha concedido créditos para la adquisición de inmuebles sin tener en cuenta que algún día esas viviendas o suelos perderían varlor, incluso por debajo del importe de los créditos. De no existir la disposición ahora puesta en solfa en el ordenamiento civil -el deudor responde con todos sus bienes-, los peritos del valor de las viviendas habrían tenido más cuidado a la hora de realizar sus valoraciones, según opina un experto en Derecho Hipotecario.

 

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