Los 225 puntos bá­sicos no son la prima más alta pa­gada por el grupo

Botín logra en los mercados financiación a mayor plazo que Francisco González

El Santander co­loca una emi­sión de cé­dulas hi­po­te­ca­rias a cinco años, dos más que la ope­ra­ción lan­zada el día antes por el BBVA

Emilio Botín
Emilio Botín

Sin las prisas ni la ne­ce­sidad del pre­si­dente del BBVA, Francisco González, por ser el pri­mero en es­tre­narse en los mer­cados y en ade­lan­tarse a su gran com­pe­ti­dor, el Santander lanzó, al día si­guiente de que su rival tu­viera que poner en­cima de la mesa la mayor prima que ha pa­gado nunca por ob­tener fi­nan­cia­ción en los mer­cados in­ter­na­cio­na­les, una emi­sión de cé­dulas hi­po­te­ca­rias a cinco años. Como el BBVA, el grupo que pre­side Emilio Botín tuvo que ofrecer una prima sobre la re­fe­rencia (mid rate swap) de 225 puntos bá­si­cos, de lo que re­sulta un tipo de in­terés del 4,65%. Pero, mien­tras las cé­dulas hi­po­te­ca­rias del BBVA eran a tres años, las emi­tidas al día si­guiente por el Santander am­pliaban el plazo de fi­nan­cia­ción hasta los cinco años. Conclusión: Botín logra fi­nan­cia­ción de los mer­cados a mayor plazo que Francisco González.

A diferencia del BBVA, que nunca había pagado una prima de 225 puntos básicos, el Santander ya tiene experiencia en este sentido. Las dos emisiones de Santander USA en el pasado ejercicio (ambas del 27 de septiembre) pagaron 235 puntos básicos y 250, respectivamente, sobre la referencia (el Tesoro a tres meses). En los dos casos, se trataba de deuda senior: a tres años y 750 millones de euros, el primero; y a cinco años y 350 millones, el segundo.

El Santander sí ha sufrido un claro encarecimiento en sus emisiones de cédulas hipotecarias. En 2010, hizo dos emisiones de cédulas hipotecarias, como el BBVA. En la primera, el19 de enero, a cinco años (y por tanto la más comparable con la que ha realizado el miércoles), por un importe de 1.000 millones, tuvo una prima de 50 puntos básicos sobre el mid rate swap. En la segunda, el 10 de marzo, a siete años, fueron otros 1.000 millones, con 75 puntos básicos.

Ese encarecimiento de la financiación, más notable en el BBVA que en el Santander, muestra que los mercados castigan a las entidades financieras que proceden de países del sur de Europa o de zonas periféricas del euro, como Irlanda. Y ello a pesar de los insistentes mensajes del Santander respecto a que España sólo aportará el 17% de los beneficios de 2010, frente al 18% del Reino Unido o el 25% de Brasil, países ajenos a las tensiones de la eurozona.

Los bancos colocadores de la primera operación del mayor grupo bancario español en los mercados fueron Barclays, Citi, Goldman Sachs y el propio Santander. El 26% de los inversores institucionales fueron franceses; el 23%, británicos; el 15%, alemanes; y el 13%, de otros países. Sólo el 23% fueron españoles. La demanda de éstos superó los 1.300 millones de euros.

Operadores de los mercados destacan que con estas operaciones los dos grandes bancos españoles contribuyen a lanzar el mensaje de que hay demanda para emisiones de deuda privada, aunque se penalice la procedencia nacional. De esta forma, contribuyen a estimular que haya más emisiones de entidades españoles. Y sobre todo animan a los nuevos grupos creados por las fusiones (tradicionales o virtuales) de cajas de ahorros a salir a los mercados en busca de la financiación que necesitan.

En este sentido, los operadores señalan que este año las cajas deben hacer frente a unos vencimientos de 46.153 millones de euros. Destacan los 10.580 millones del SIP liderado por Caja Madrid; los 8.500 millones de ‘la Caixa'; los 2.600 de Novacaixagalicia; los 1.840 de CatalunyaCaixa; los 1.800 millones del SIP de CajAstur y la CAM; y los 1.126 millones del Grupo Banca Cívica.

Por el lado de los bancos, son 51.353 millones: 27.480 millones del Santander; 18.297 millones del BBVA; 4.480 millones del Popular; 3.850 millones del Sabadell; y 1.445 millones de Bankinter, entre otros.

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