Diez días para evitar el corralito

La UE afronta un pe­riodo crí­tico para com­batir la crisis de la deuda y salvar al euro

A las ad­ver­ten­cias lan­zadas por los más di­versos me­dios de co­mu­ni­ca­ción in­ter­na­cio­nales en las úl­timas 48 horas de que nos en­con­tramos en una si­tua­ción ex­trema, y re­co­gidas ma­gis­tral­mente por Alfredo R. Mendizabal unas lí­neas más abajo, se unen ahora los me­dios es­paño­les. La Vanguardia habla en su edi­to­rial de ‘Días crí­ticos para el eu­ro', mien­tras el diario El País los ca­li­fica de ‘Días cru­cia­les', porque el euro se en­frenta al riesgo de rup­tura mien­tras Berlín y París dis­crepan sobre la unión fis­cal. En esta cuenta atrás hasta llegar a la cumbre de Bruselas del pró­ximo día 9 de di­ciem­bre, este jueves apunta con una muesca es­pe­cial. El pre­si­dente fran­cés, Nicolas Sarkozy va a anun­ciar este jueves en Tolón, en las pro­xi­mi­dades de Marsella, parte del pro­yecto ela­bo­rado con­jun­ta­mente con Alemania para salvar al euro. Está claro que lo ne­ce­si­ta­mos. La sombra del co­rra­lito ar­gen­tino ha em­pe­zado a di­bu­jarse en las cró­nicas de al­gunos de los me­dios más sol­ventes del mundo. Y nos dan diez días para evi­tarlo.

No son sólo los medios los que generan una cierta angustia, al hablar de la posibilidad del tener que aplicar un corralito en los países que no puedan obtener los recursos necesarios para afrontar sus deuda. El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, advertía este miércoles que entramos ahora en el periodo crítico de diez días para completar y concluir la respuesta de la Unión Europea a la crisis.  

También lo comparte el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble. Tras explicar en el Handesblatt que lo que sufre Europa es una infección contagiosa por lo que el rescate amenaza con salir mal y no va a detener la crisis, matizaba al finalizar la reunión del eurogrupo que el próximo viernes tiene una gran importancia para el futuro de la eurozona. Anticipó que de nuevo la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolás Sarkozy, se reunirán pronto para cerrar la propuesta franco-alemana que llevarán a la cumbre.

Como ambos pondrán deberes, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, se ha puesto a consultar a los socios de la zona euro, y elaborar un informe a presentará en la cumbre del día 9. En él detallará los pasos a dar por la eurozona para conseguir una verdadera convergencia económica, reforzar la disciplina fiscal y profundizar la unión económica, con los cambios que resulten necesarios en los tratados de la Unión. Bien es verdad que la esperada propuesta de ****‘**Merkozy' **quiere tener un carácter excepcional y aplicarse al margen de los Tratados, por lo que no resultará necesario reformarlos.

Pese a que Francia, a través de su ministro de Exteriores, Alain Juppé, ya ha anticipado que no someterá su presupuesto al control externo de los países miembros, de alcanzarse un acuerdo sobre los futuros bonos europeos, los países sometidos a una gran tensión en los mercados si que los tendrán que aceptar. España, Italia, Bélgica, y los países ya sometidos a rescates, muy en especial Grecia, tendrán que aceptar medidas drásticas. Hasta qué nivel lleguen en el control de los presupuestos nacionales, o incluso a tener que sufrir sanciones, como propone Alemania, están por ver.

España, como ha dicho la vicepresidenta económica en funciones, Elena Salgado, cuestiona un control tan duro para países no rescatados. Pero no se encuentra en su mejor momento para poder vetar ninguna decisión a cambio de la ayuda que necesita. Empiezan a vislumbrarse problemas de liquidez y de solvencia. Y cuando se habla de corralito argentino enseguida se piensa en España.

 

Artículos relacionados