Más ame­nazas para el ne­gocio de se­guros del grupo es­pañol en América Latina

El nuevo Gobierno de Perú exige a la gestora de pensiones del BBVA que invierta en infraestructuras

El pre­si­dente Ollanta Humala re­clama más ope­ra­cio­nes, "en vez de estar in­vir­tiendo en Bolsa o sa­cando la plata del país"

Ollanta Humala
Ollanta Humala

Negros nu­ba­rrones ace­chan al ne­gocio de se­guros y pen­siones del BBVA en América Latina. A la ad­qui­si­ción de las com­pañías del ho­landés ING en la zona por parte de la co­lom­biana Suramericana, que se con­vierte en un in­có­modo y po­de­rosos com­pe­tidor en países como Mexico, y a la alianza entre el Santander y Zurich en se­gu­ros, se une ahora la pre­sión de al­gunos Gobiernos. Al menos en Perú se ha con­ju­rado la ame­naza de na­cio­na­li­za­ción, que en cambio se man­tiene en otros países (Bolivia), y que se ha hecho realidad en na­ciones como Argentina. El pre­si­dente de Perú, Ollanta Humala, ha exi­gido a las ad­mi­nis­tra­doras de fondos de pen­siones (AFP) que in­viertan más en in­fra­es­truc­turas para el país. "En vez de estar in­vir­tiendo en la Bolsa o sa­cando la plata del país, que in­viertan en in­fra­es­truc­tura y que ge­neren uti­li­dades a los apor­tan­tes", ar­gu­menta. Las ges­toras de pen­siones pri­va­das, entre ellas la ges­tio­nada por el BBVA, re­plican que ya in­vierten en in­fra­es­truc­turas del país un 11,3% de los 30.000 mi­llones de dó­lares que ad­mi­nis­tran. Admiten que esa cifra de 3.400 mi­llones de dó­lares puede au­men­tar, pero in­sisten en que hay pocas op­ción es de in­ver­sión en este campo en Perú.

Las exigencias de Humala han hecho que las AFP privadas de Perú hayan perdido el 7% del valor de sus activos administrador en el primer semestre, a pesar de que el sistema ganara 138.000 nuevos afiliados en el mismo período. La incertidumbre sobre el nuevo presidente de Perú, a quien la derecha presenta como la versión local del venezolano Hugo Chávez o del boliviano Evo Morales pese a que ha rebajado notablemente el contenido izquierdista de su programa y de su discurso para poder ganar las elecciones, se combinan con el descontento social relacionado con la minería (en manos de las multinacionales) para condicionar la evolución de la Bolsa de Lima y, por tanto, el rendimiento de las gestoras de pensiones en el país.

Por ley, las AFP de Perú tienen que invertir el 70% de su cartera dentro del país. Dado que las empresas mineras representan aproximadamente la mitad del mercado bursátil de Perú, la rentabilidad de los fondos de pensiones está estrechamente vinculada a lo que suceda con el sector extractivo. Y el Defensor del Pueblo recuerda que Humala ha heredado 227 conflictos sociales, en su mayor parte relacionados con la industria minera.

Toda esta situación va a condicionar la estructura de las carteras de inversiones de las AFP en Perú y, por tanto, a la gestionada por el BBVA. La exigencia de Humala para que las AFP inviertan bastante más que el 11,3% de sus activos gestionados en infraestructuras dentro del país puede ser compensada por una propuesta del equipo económico del nuevo Gobierno, en manos del sector menos izquierdista de éste, para que las gestoras de fondos de pensiones puedan elevar del 30% al 50% sus inversiones en el exterior.

De hecho, ya hay un proyecto de ley en el Congreso que plantea incrementar al 50% el tope para las inversiones de las AFP en el extranjero, frente al 30% de límite actual. Esa decisión, de aprobarse, puede frenar la pérdida de patrimonio.

Pero hay otra amenaza para el BBVA en Perú. Ollanta Humala quiere promover el ingreso de más bancos, aseguradoras y administradoras de fondos de pensiones en Perú, para generar una mayor competencia que provoque unos menores costes para los clientes. El planteamiento es que los clientes de bancos y aseguradoras, y los aportantes a las administradoras de fondos de pensiones, accedan a menores tipos de interés en los créditos, primas de seguros más baratas y comisiones más reducidas.

Humala impulsa una norma que establece que en las empresas de 50 o más trabajadores, éstos elegirán libremente el banco donde las compañías depositarán su nómina. La mayor transparencia en los cobros que se le cargan a los usuarios del sistema financiero, AFP y compañías de seguros se quiere lograr mediante un control más estrecho por parte de la Superintendencia de Bancos y Seguros (SBS).

Esta institución deberá comprobar si el Código de Consumo se aplica totalmente en la banca. Por ejemplo, en la publicación clara del coste efectivo de los créditos. Humala ha descartado la idea de imponer topes a los tipos de interés que cobran las entidades financieras en sus préstamos.

Concretamente, en las administradoras de fondos de pensiones el Gobierno de Humala quiere mejorar la estructura de comisiones que cobran a sus afiliados. Una vía es ampliar el abanico de opciones para que los aportantes puedan elegir el tipo de comisión que más les convenga. Ollanta Humala propiciará la entrada de nuevas AFP para ampliar el mercado de pensiones en Perú, pero se descarta, al menos en una primera fase, que bancos o cajas municipales (equivalentes a las cajas rurales y cooperativas de crédito españolas) entren en el mercado de la previsión.

 

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