El Servicio de Estudios del banco re­co­noce que la re­cu­pe­ra­ción de este ne­gocio se re­tra­sará hasta 2014

El descenso de los envíos de dinero de los emigrantes mexicanos desde Estados Unidos a su país alarma al BBVA

México será este tri­mestre la pri­mera fuente de be­ne­fi­cios para el grupo de Francisco González, su­perando a España

En BBVA Bancomer están exul­tan­tes, porque en este tercer tri­mestre la fi­lial me­xi­cana del grupo que pre­side Francisco González su­pe­rará a la casa ma­triz es­pañola por apor­ta­ción de be­ne­fi­cios, Tanto por la di­ná­mica de cre­ci­miento de Bancomer, es­po­leada por los mo­vi­mientos de sus ri­va­les, como Banorte (el único gran banco del país en manos to­tal­mente lo­ca­les) o Santander México, como por la ten­dencia de­cre­ciente del ne­gocio en España. Por ese mo­tivo, cual­quier dato ne­ga­tivo sus­cita preo­cu­pa­ción, no sólo en Bancomer sino sobre todo en el BBVA, donde son per­fec­ta­mente cons­cientes de su de­pen­dencia de México para re­solver las cuentas de este ejer­ci­cio.

Las remesas, una de las principales fuentes de captación de ingresos y de clientes en México y en Estados Unidos, se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para los responsables del BBVA. En mayo, uno de los meses más activos en remesas por coincidir con el Día de la Madre, los envíos de dinero por parte de los mexicanos residentes en Estados Unidos a sus familias de origen apenas crecieron el 1% sobre el mismo mes del año anterior.

Claro que siempre se puede hacer una interpretación positiva de los datos. Desde el último trimestre de 2008 no se observaba una entrada de dinero procedente de emigrantes mexicanos en Estados Unidos de ese calibre: 2.166,5 millones de dólares. Aunque la remesa media ha bajado, ha aumentado el número de operaciones: 6,8 millones, un nivel no observado desde mayo de 2008.

Pero mayo, y más teniendo en cuenta el Día de las Madres (como se denomina allí el homenaje a las progenitoras), ha registrado un incremento muy discreto y que suscita, si no alarma, sí preocupación en los responsables del BBVA en México, Estados Unidos y España.

El mensaje oficial desde BBVA Bancomer es que la recuperación de las remesas continuará, pero de forma moderada, ya que depende de la recuperación en el empleo. Pero el Servicio de Estudios del grupo, BBVA Research, reconoce el efecto desincentivador para las remesas de la incertidumbre de los emigrantes mexicanos por las leyes antiinmigrantes en algunos Estados, precisamente los más cercanos a México, como Arizona, Florida, Indiana, Georgia, Oklahoma, Tennesse, Utah, y Texas. No obstante, mantiene la previsión de un crecimiento del 5,3% de las remesas, en dólares, al finalizar el presente ejercicio.

Pero hay cifras imposibles de ocultar. Respecto a abril, las remesas tuvieron un crecimiento en dólares del 15,7%, 15,4% en pesos mexicanos. Un dato aparentemente positivo. En los primeros cinco meses del año las remesas suman 9.137,5 millones de dólares, un 4,2% que en el mismo período de 2010. Pero eso medido en dólares. En pesos mexicanos reales se produce una reducción del 5%. Y eso es precisamente lo que asusta en el BBVA.

Las remesas se encuentran actualmente en los niveles de principios de 2006. Continúan recuperándose a un ritmo exasperadamente lento para los intereses del BBVA en México y en Estados Unidos, y para la buena marcha de los resultados del grupo. Y todavía están muy lejos de los volúmenes de finales de 2007. En BBVA Research admiten que la recuperación de las remesas de mexicanos residentes en Estados Uidos no se producirá, como muy pronto, hasta 2013. Y los expertos más pesimistas retrasan el hecho hasta 2014.

No obstante, hay datos positivos. La tasa de desempleo de mexicanos en Estados Unidos ha bajado del 13% en el cuarto trimestre de 2009 al 12% en el primer trimestre de este año. Pero otros que suscitan incertidumbre: las leyes antiinmigración en algunos Estados de Norteamérica ha provocado la marcha de muchos mexicanos a otras zonas del país, paralizando o dificultando el envío de remesas. Hay menos operaciones, y de importe más reducido. Y hay tendencias negativas, como la desaceleración registrada en la inmigración desde México a Estados Unidos, aunque en el BBVA consideren que es sólo temporal, por la crisis económica y por lo que califican como "acciones contra los migrantes" emprendidas por las autoridades de algunos Estados.

El Servicio de Estudios sobre Migración, que depende del BBVA Bancomer, subraya que "históricamente la inmigración en los Estados Unidos se reduce tras las recesiones económicas". Las disminuciones en la emigración se han presentado precedidas de recesiones económicas en Estados Unidos, "como sucedió tras las crisis de 1873, 1882, 1914, 1923, 1929, 1991, 2001, y recientemente en 2007", según un estudio elaborado por el analista del Servicio, Juan Luis Ordaz. "Desde 2007 los flujos migratorios de México a los Estados Unidos se han mantenido constantes", señala el estudio.

Pero otro informe, éste de la Universidad de Princeton y del Centro Pew de Investigación Social, asegura que el interés por emigrar hacia Estados Unidos cayó al nivel más bajo, registrado en 1950. Y lo explica por factores como el mayor desarrollo económico de México, las mejores oportunidades educativas en el país, el creciente fenómeno criminal en la frontera o la conformación de familias de menor tamaño,

En el BBVA Bancomer contraargumentan: "Si bien ha habido mejoras económicas en México, no han sido suficientes para cerrar la brecha salarial con Estados Unidos y hacer menos atractiva la migración". "La crisis económica y las acciones contra los migrantes son los principales factores que han detenido la migración", y son elementos "coyunturales", insisten en la filial mexicana del BBVA. "A corto plazo, los flujos migratorios continuarán siendo débiles, pero en el medio y largo plazo tomarán mayor dinamismo, impulsados por la recuperación económica en Estados Unidos y la demanda de mano de obra migrante producto del envejecimiento poblacional", argumentan.

Para el experto del Servicio de Estudios sobre la Migración del BBVA Bancomer, Juan Luis Ordaz, la variable clave para la migración mexicana hacia los Estados Unidos es el empleo en ese país, por encima de la falta de oportunidades en México y por encima de los diferenciales salariales entre ambas naciones. "Cuando el empleo en Estados Unidos aumenta, la migración mexicana también lo hace, y lo contrario ocurre cuando el empleo disminuye". La emigración mexicana no necesariamente se reduce cuando mejoran las condiciones en México, y "no se mueve con el ciclo del empleo mexicano", indica el informe.

En la primera mitad de la década de los noventa el desempleo en México mostró "un comportamiento ascendente, pero a inicios de ese periodo la migración se redujo", subraya la investigación de Ordaz. "Desde 1996 y hasta el año 2000 el desempleo en México mantuvo una tendencia decreciente; en esos mismos años la migración no se detuvo y por el contrario presentó una tendencia opuesta", argumenta.

Pero el dato está ahí: en 2006, unos 650.000 mexicanos se marcharon a Estados Unidos, en 2010, fueron 200.000. Menos mexicanos en Estados Unidos implica que habrá menos envíos de remesas. Y, por tanto, menos negocio en Estados Unidos y en México. De lo que se deduce una menor aportación a la casa matriz por esta vía, y la necesidad del BBVA Bancomer de compensar ese hecho con otras vías de ingresos y de beneficios para consolidarse como primera fuente de resultados del grupo.

 

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