El Gobierno de Passos Coelho le­van­tará la veda a las Opas hos­tiles sobre las grandes em­presas lusas

Telefónica mira hacia la segunda operadora Zon de Portugal ante la apertura del mercado luso

Se ave­cinan cam­bios im­por­tantes en la banca, energía y te­lecos del país ve­cino

Cesar Alierta, presidente de Telefónica
Cesar Alierta, presidente de Telefónica

Al nuevo pri­mero mi­nistro so­cial de­mó­crata luso Passos Coelho no le tiem­blan las manos a la hora de sa­near la eco­nomía y las fi­nanzas na­cio­na­les. Buena prueba de ello es la fir­meza con que en­cara el grave pro­blema que vive el país. Su tesis es que habrá que ir aún más lejos de lo exi­gido por la "troika" FMI/UE/BCE en el ám­bito del plan de res­cate de 78.000 mi­llones de eu­ros. Al nivel del gasto pú­blico, los pró­ximos días anun­ciará el "mayor re­corte rea­li­zado en el país los úl­timos 50 años". Para re­bajar al dé­ficit del 9,1% del PIB re­gis­trado en 2010 al 5,9% pre­visto para fi­nales de año, Passos Coelho ha exi­gido más sa­cri­fi­cios a la po­bla­ción, ha creado un im­puesto ex­tra­or­di­nario sobre la renta equi­va­lente al 50% de la paga extra de Navidad, y sin es­perar a 2012, que es lo que exigía la "troika", ha mul­ti­pli­cado por cuatro el IVA apli­cado a la elec­tri­cidad y al gas, pa­sando de la tasa re­du­cida del 6% a la má­xima del 23%.

Otro dato clave es que Passos Coelho no está preocupado por lo que se piensa o diga en los "centros nacionales de decisión". Tras eliminar las "acciones de oro" que el Estado tenía en la operadora histórica Portugal Telecom (PT), en la eléctrica EdP y en la petrolera Galp, el gobierno exigirá ahora a los grandes grupos económicos que supriman igualmente todos los sistemas estatutarios de blindaje, sobre todo en el caso de que sean objeto de alguna Opa.

Según avanza la prensa lusa, la intención del nuevo gobierno conservador, en relación con la limitación de los "derechos de voto", los "acuerdos para sociales" y otros sistemas de blindaje que subsisten en los mayores grupos económicos nacionales como PT, EdP y Galp, consiste en aplicar a rajatabla la legislación europea en la materia. Así, con la medida prevista, que va mas allá de lo que exigía la "troika" en el plan de rescate pero que se encuadra perfectamente en la filosofía liberal de Passos Coelho, del ministro de las Finanzas Vítor Gaspar y del ministro de la Economía Álvaro Santos Pereira, lo que tendrían que hacer los grupos económicos, ante una eventual Opa, sería dejar la solución del problema en manos exclusivamente de los mercados.

Al quitarse definitivamente de en medio, a través la supresión de los "derechos especiales" en PT, EdP y Galp y liquidando también las ultimas participaciones del Estado en la economía, lo que hará el nuevo gobierno conservador será levantar la veda a las Opas hostiles. Pero nadie puede hablar de engaño. En 2010, cuando Telefónica mantuvo un duro brazo de hierro con PT, hasta hacerse con el control de la brasileña Vivo, Passos Coelho criticó el gobierno socialista por utilizar la "golden share" del Estado, no tanto para defender unos presuntos "intereses nacionales" en Brasil, sino para presionar a la operadora española, que al final tuvo de pagar 7.500 millones de euros, casi un tercio más que la oferta inicial de 5.700 millones.

OPA de Telefónica

Hubo un momento en que Telefónica ponderó la posibilidad de lanzar una Opa sobre PT, pero quizás solo como una medida de presión y que no dio los resultados esperados. Así, aunque hacerse con PT hubiera representado para Telefónica prácticamente el mismo esfuerzo que el que la operadora lusa exigía por su participación en Vivo, una Opa hostil española solo podía tener consecuencias negativas: además de poner en riesgo las buenas relaciones entre Lisboa y Madrid, Telefónica hubiera tenido que hacer frente a la "golden share" del Estado, y aunque al final se quedara con el control de PT, sus derechos de voto quedarían limitados al 10%, o sea al mismo nivel de la participación que tenía entonces en la operadora histórica portuguesa.

Ahora, con Passos Coelho al frente del gobierno, todo seria quizás diferente... Tanto es así, que la prensa lusa lleva tiempo especulando sobre una eventual "llegada" de Telefónica, que según algunos analistas podría ser considerada como una futura "aliada natural" tanto de PT, donde mantiene una participación del 2%, como de Zon, que es la segunda mayor operadora nacional y donde también controla 5,4% del capital. Sin embargo, tras la supresión de la "golden share" del Estado, y ante la probable próxima supresión obligatoria del sistema de blindaje, lo único que se comenta en PT es que la "buena gestión" realizada por el consejero delegado Zeinal Bava (los resultados positivos del grupo, la venta de Vivo, el nivel record de dividendos y la entrada en Oi...) "constituye la mejor defensa posible frente a eventuales ofertas hostiles".

El objetivo es ZON

Pero de momento la atención de los analistas, de cara a una eventual Opa en el sector de las telecomunicaciones, está menos enfocada hacia PT que en la rival Zon: sus acciones bajaron a mínimos históricos, en torno a los 2,20 euros, contra más de 12 euros en 2007, cuando Zon fue creada con activos de PT, y como consecuencia de la Opa hostil fallida que el grupo Sonae de Belmiro de Azevedo había lanzado contra la operadora histórica. Sin embargo, el problema de Zon está igualmente en sus accionistas de referencia lusos: la mayoría están descapitalizados y muy endeudados, y serian muy sensibles a una buena oferta. Lo mismo pasa con los bancos CGD, BPI, BCP y BES, que controlan casi un tercio de Zon: es muy probable que tengan que desprenderse de sus participaciones financieras no estratégicas, por exigencia de la "troika".

Otra posibilidad contemplada por los expertos es que Zon reciba una nueva "propuesta de fusión" por parte de Sonae, que tiene 53,17% de Sonaecom, la cual tambien se encuentra en una encrucijada: su segundo mayor accionista, France Telecom, solo espera una oportunidad para desprenderse de sus 20%. Y es aquí donde vuelve a sonar igualmente el nombre de Telefónica. En 2007 apoyó la Opa que Sonae lanzó sobre PT, y ahora podría surgir como la "aliada natural" de la eventual Sonaecom/Zon y que daría aun mas guerra a la operadora histórica en el móvil, en Internet y en la TV de pago: Zon controla la cadena de televisión SportTV y apuesta fuerte en Internet, mientras que el principal activo de Sonaecon es la operadora Optimus, que tiene 23% del móvil. En el pasado ya hubo varios intentos de fusión entre Sonaecom y Zon, que solo no cuajaran por divergencias sobre la valoración de ambas compañías, pero las cuales "pesan" ahora prácticamente lo mismo, por lo menos en términos de ingresos operacionales, con 920 y 872 millones de euros, respectivamente, en 2010.

En todo o caso, la reforma estatutaria prevista por el gobierno, de cara a la eliminación de los sistemas de blindaje, abrirá nuevas posibilidades a las Opas hostiles dirigidas eventualmente a otros sectores clave, como el eléctrico y el energético. Los grupos más estudiados serán así la eléctrica EdP, y a íítulo doble: además de la supresión de la "golden share" del Estado y de la limitación de los derechos de voto, se atribuye al gobierno la intención de vender su participación del 25% a una eléctrica internacional, preferentemente alemana (se comenta que eso podrá ser el resultado de algunas de las concesiones secretas hechas por Lisboa a Ángela Merkel, cuando hubo que negociar el plan de rescate de 78.000 millones de euros), mientras que lo ideal para la dirección de EdP, que tambien recela de una llegada en fuerza de Iberdrola (llego tener 10% del capital y aun mantiene 6,79%), sería una "venta parcelada" a inversores internacionales.

Complejidad en GALP

Con Galp Energia, la situación es aún más compleja: tras haber perdido tambien la protección de la "golden share", la petrolera lusa tendría igualmente que cambiar los estatutos para liquidar el "acuerdo para social" firmado por los actuales accionistas de referencia, Amorim Energia y el italiano Eni (tienen un 33,33% cada uno), y con la participación del banco público CGD (1%), con vistas a la "estabilidad" accionista del grupo.

Así, ante la imposibilidad de tomar el control de Galp, la petrolera italiana estaba dispuesta a vender su participación, y solo esperaba una buena oferta para cederla a sus "socios" actuales, los cuales contaban además con el apoyo implícito del gobierno socialista. Pero la nueva disposición de las autoridades lusas podría cambiar el panorama: Américo Amorim y el angoleño Sonangol llevan tiempo enfrentados en Amorim Energia, y ya nadie descarta la posibilidad de una Opa de Eni.

 

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