Temor a que los nuevos grupos de cajas im­pongan des­in­ver­siones

La Junta de Castilla y León pretende crear un INI autonómico a partir de Madrigal Participaciones

No quiere que las de­ci­siones sobre la so­ciedad creada para fo­mentar in­ver­siones en em­presas de la zona, se tomen fuera de la re­gión

Reunión directores provinciales de Castilla y León
Reunión directores provinciales de Castilla y León

Es lo malo de que­darse sin cajas de aho­rros. Castilla y León tenía seis en­ti­dades cuando acep­taron crear Madrigal Participaciones, una so­ciedad de ca­pital riesgo para in­vertir en em­presas con­si­de­radas es­tra­té­gicas para esta re­gión, en 2004. La so­ciedad se creó por ini­cia­tiva de la Junta de Castilla y León. Y las cajas acep­ta­ron, entre otros mo­ti­vos, para qui­tarse de en­cima la pre­sión del Gobierno au­to­nó­mico, em­peñado en fu­sio­narlas entre sí y crear una sola caja de aho­rros. Desde en­ton­ces, Caja Duero y Caja España se fu­sio­na­ron, para ter­minar siendo ab­sor­bidas por la ma­la­gueña Unicaja; Caja Ávila y Caja Segovia se in­te­graron en el Banco Financiero y de Ahorros/Bankia, Caja Burgos, en Banca Cívica; Caja Círculo de Burgos, en Caja 3. Por tanto, la Junta de Castilla y León se ha en­con­trado no sólo con que no tiene cajas de aho­rros pro­pias en la re­gión, sino que los nuevos grupos pueden im­poner des­in­ver­siones en estas em­pre­sas, lle­vando a vía muerta a uno de los pro­yectos es­trella del Gobierno au­to­nó­mico.

Madrigal Participaciones nació con una participación del 34,81% de Caja España y del 30,87% de Caja Duero, lo que significa que la voz cantante en esta sociedad la tiene la malagueña Unicaja. Lo que no gusta nada a la Junta de Castilla y León. La presencia de otras entidades es más reducida, por lo que los nuevos grupos, como Bankia, no podrán controlar Madrigal: Caja Burgos tiene el 14,3%, Caja Segovia, el 7%; Caja Círculo, el 6,78%; y Caja Ávila, el 6,24%.

Así que la Junta de Castilla y León pretende asegurarse el control sobre las inversiones de las cajas en estas empresas, a través de Madrigal Participaciones. Una de las fórmulas que ha barajado es transformar esa sociedad de capital riesgo en una especie de INI autonómico, de forma que las decisiones sobre las empresas, consideradas estratégicas, se tomen en Castilla y León, y no fuera. Ni en Málaga (sede de la nueva Unicaja España Duero), ni en Madrid o Valencia (donde están Bankia y el Banco Financiero y de Ahorros) ni en Sevilla o Pamplona (Banca Cívica) ni en Zaragoza (donde está Caja 3).

De esta forma, la Junta de Castilla y León podría frenar posibles desinversiones de las cajas procedentes de la región, controladas por grupos que no tienen una especial vinculación con este territorio, en estas empresas. El problema es cómo va a obligar el Gobierno autonómico a los nuevos grupos de cajas, dos de ellos cotizando en Bolsa y por tanto obligados a dar cuenta de todas sus operaciones a los inversores y a los mercados, a mantener participaciones que no quieren. Para ello, necesita encontrar relevos a las actuales cajas como accionistas de Madrigal, o abrir esta sociedad a inversores privados. O conseguir financiación para que la Junta sustituya, en el caso de la marcha de las cajas, a éstas en Madrigal Participaciones.

A todo esto, ninguno de los nuevos grupos ha manifestado, en momento alguno, que vaya a desprenderse de sus participaciones en Madrigal, aunque esta sociedad desarrolla en la actualidad una lánguida existencia. En mayo de 2006, Madrigal hizo un préstamo convertible en acciones por 27 millones de euros en Arco Bodegas Unidas; en septiembre de ese año, tomó el 40% de El Árbol por 27,14 millones; en diciembre, asumió una participación minoritaria en Altair, con una inversión de tres millones; en diciembre de 2007, el 35% de Ala Ingeniería y Obras, por seis millones; en enero de 2009, un préstamo convertible en acciones de 12 millones a Tecnoaranda, y en junio de ese año, participa en la ampliación de capital del Grupo Siro, con una inversión de 60 millones de euros. Desde entonces, ninguna inversión más.

El sindicato CCOO de Castilla y León reclama que Madrigal sea transformado en una corporación financiera abierta a todas las entidades que operan en la autonomía, no sólo a las cajas fundadoras. E impulsar así nuevos proyectos de inversión, actuando como "fondo de salvamento", según su secretario regional, Ángel Hernández, para las industrias estratégicas para Castilla y León que estén en dificultades.

Artículos relacionados