Merkel se echa en brazos de Mariano Rajoy

Tras ocho de­rrotas elec­to­ra­les, la can­ci­ller ale­mana busca ayuda en el ex­te­rior

Testigos de los más re­cientes en­cuen­tros entre el pre­si­dente del Partido Popular y la can­ci­ller ale­mana ad­vierten de que si fue im­por­tante el com­pro­miso de Rajoy con la líder cris­tiano de­mó­crata ale­mana, no lo fueron menos las pe­ti­ciones de Merkel al líder po­pu­lar. Propuestas, su­ge­ren­cias, pe­ti­ciones o im­po­si­cio­nes, llá­me­selas como se quiera, que se co­nocen me­nos. Es verdad que Rajoy ex­presó tanto su apoyo abierto a las me­didas de ajuste acor­dadas en los con­sejos eu­ro­peos para salvar a Grecia y al euro, como ma­ni­festó su com­pro­miso de ir in­cluso más allá que Zapatero en las me­didas de con­trol del gasto pú­blico. Ye en el mes de abril Rajoy trans­mitió a Merkel su com­pro­miso con la es­ta­bi­lidad pre­su­pues­taria y su pro­puesta de cons­ti­tu­cio­na­li­zarla y poner un techo de gasto para todas las au­to­no­mías y ad­mi­nis­tra­ciones pú­bli­cas, como se ha plas­mado en el acuerdo de re­forma de la Constitución.

Pero lo más importante, creo, fueron las confesiones de Merkel al líder conservador español, poco destacadas en los medios españoles, de que le necesitaba para cambiar la percepción de su partido. Quizás ahora que ha sufrido otra derrota electoral, lo necesite todavía más.

El primer aspecto destacable de la confesión de Merkel, por tratarse de la líder del partido en el Gobierno, es que entre sus diputados cada vez hay más que le presionan para volver a la utilización de la moneda nacional, el marco. La canciller habría llegado a admitir también que esta presión le está planteando problemas de gobernabilidad con sus socios los liberales.

Los ocho desastres electorales sufrido en el último año la habrían llevado a pedir ayuda a Mariano Rajoy de cara a poder paliar el disgusto que le han proporcionado el duro castigo de los comicios celebrados en el último año y que podrían suponer un anticipo de las próximas elecciones.

Ante las adversidades electorales, Merkel considera que necesita un apoyo claro por parte de alguno de los líderes de alguno de los países periféricos de la Unión Europeo a los que han venido ayudando abiertamente. Eso sí. Al margen de los beneficios que obtienen las empresas alemanas por la existencia de la Unión Económica y Monetaria.

Esta ‘petición' de ayuda de Merkel a Rajoy se produce al margen del cambio en la percepción internacional sobre el líder del Partido Popular, al que hace tiempo que habían dado por amortizado. Todo el mundo da por hecho que la vuelta de la derecha española al poder es sólo cuestión ya de unos meses. En las embajadas admiten incluso el calendario estimativo de los conservadores españoles de que antes de Reyes habrá nuevo gobierno, con el cambio de los presidentes de las principales empresas públicas en sus puestos.

Salvo sorpresa de última hora, en este momento ya dan como Presidente de facto a Mariano Rajoy. Es el caso del semanario británico The Economist, que aprovecha cada número desde hace meses, tanto para halagar a Rajoy como para denostar a Zapatero.

Sea como sea, de ser ninguneado entre los líderes europeos, Mariano Rajoy ha pasado a contar con un lugar de privilegia entre los mismos. Y muy en especial con Angela Merkel.

 

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