El Santander cobra medio punto menos que su rival y opta por vol­carse en el seg­mento medio alto

Botín abarata sus hipotecas en México para arrebatar clientes y negocio a Francisco González

BBVA Bancomer ve ame­na­zada su po­si­ción como primer fi­nan­ciador de vi­viendas al ser el más caro del país, y tam­bién es el que más riesgos asume

Emilio Botín
Emilio Botín

Está claro que la pugna entre Emilio Botín y Francisco González, entre el Santander y el BBVA, se ha tras­la­dado a México. Pero las po­si­ciones son bien dis­tin­tas. El Santander tiene en España, a pesar de la atonía del ne­go­cio, una in­dis­cu­tible po­si­ción de li­de­razgo. México es el único país en el que el BBVA puede pre­sumir de estar por en­cima del Santander, aunque las dis­tan­cias se han re­cor­tado y Francisco González ya no puede pre­sumir de ser el mayor ban­quero del país. Posición que ha per­dido en be­ne­ficio de Banamex, la fi­lial me­xi­cana del nor­te­ame­ri­cano Citi. Además, México es vital para que el BBVA pueda com­pensar la re­duc­ción de be­ne­fi­cios en España, y se ha si­tuado como la prin­cipal fuente de re­sul­tados para el grupo. Para el Santander, mucho más di­ver­si­fi­cado geo­grá­fi­ca­mente que su ri­val, México no es una ne­ce­si­dad, pero sí una gran opor­tu­ni­dad. Que desde luego el equipo de Botín no piensa des­apro­ve­char.

Y sin duda la está aprovechando. El Santander México amenaza la primacía en la actividad hipotecaria del BBVA Bancomer, lograda con la adquisición de Hipotecaria Nacional, especializada en financiar viviendas para los grupos de menores ingresos. Y lo hace con otra estrategia, ya que la filial mexicana del grupo de Botín prefiere volcarse en el segmento medio-alto en cuanto a capacidad adquisitiva. El mercado hipotecario de México tiene grandes expectativas de crecimiento, ya que el Estado aún financia cuatro de cada cinco créditos para viviendas.

Además, a hipoteca es el producto que más fideliza al cliente. Y es también el que facilita la venta cruzada, la colocación de otros productos y servicios comercializados por el banco. El objetivo es claro: utilizar el crédito hipotecario para convertirse en el principal (si no es posible ser el único) banco del cliente.

Los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México reflejan que el BBVA Bancomer mantiene su posición de liderazgo en hipotecas, pero también que es la institución que ofrece el tipo de interés más elevado  entre las cinco principales en préstamos a la vivienda. BBVA Bancomer concedió 2.533 nuevos préstamos mensuales, con un importe de 1.748 millones de pesos mexicanos. El tipo de interés medio está en el 11,26%, el más elevado entre los cinco bancos mexicanos más activos en financiación hipotecaria.

Además, un dato preocupa a los analistas. El grupo de Francisco González presta de media el 73,14% del valor de la vivienda, un porcentaje bastante elevado para los estándares españoles. Y desde luego el LTV más alto de México. Por tanto, es el banco que más riesgos asume en sus operaciones de financiación hipotecaria.

Banorte, el único gran banco de México con capital totalmente en manos de accionistas locales, se mantiene en segunda posición, con un volumen de 1,115 millones de pesos, 1.153 nuevos créditos mensuales, un tipo de interés del 11,2% y un LTV del 71,22%.

El Santander se destaca claramente como la gran institución financiera con las hipotecas más baratas (o menos caras), ya que su tipo de interés medio es el 10,61%, Medio punto menos que su gran rival, el BBVA Bancomer.

El Santander sorprendió hace unos meses al BBVA Bancomer y al resto de la banca mexicana es el lanzamiento de un crédito hipotecario al 10,45%, que es la oferta más agresiva en precio existente en el país. Esa hipoteca permitirá un crecimiento del 30% sobre 2010, consolidando al Santander México como el segundo banco que más financia la adquisición de viviendas en el país, arrebatando esa posición a Banorte. Además de complicarle la vida al BBVA, el Santander mejora una oferta de otra entidad presente en México, el canadiense Scotiabank, que lanzó la semana anterior a una hipoteca al 10,5%, y se adelanta a movimientos de otros competidores, como Banorte, precisamente.

Con la Hipoteca Santander Light, la filial en México aumentará su negocio de préstamos de financiación de viviendas un 30% sobre 2010. El objetivo es conceder 15.000 nuevos créditos, con un volumen que oscilará entre los 12.000 millones de pesos y los 13.000 millones (727,2 millones de euros y 787,8 millones, respectivamente). De esta forma, se consolida en la segunda posición en cuanto a crédito, que logró con la compra del negocio de GE Capital, de la multinacional norteamericana General Electric. Y supone el primer peldaño en su estrategia de desbancar al BBVA Bancomer (que cuenta también con Hipotecaria Nacional en el mercado de financiación de la vivienda) de la primacía de la banca en México, que comparte con Banamex, antes de que termine 2012.

La apuesta por la hipoteca no es casual. La cartera de financiación de vivienda de la banca comercial total creció el 6,8% y mueve unos 370.000 millones de pesos mexicanos. La morosidad está en el 3,68%, con un descenso de 0,87 puntos sobre mayo de 2010, según los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México.

Pero al BBVA no le amenaza sólo el Santander en el mercado hipotecario. Como alternativa de financiación para que las familias adquieran una vivienda, HSBC México, filial del grupo británico, ha lanzado la Hipoteca a tu Alcance, que se caracteriza por un pago inicial de 8,75 pesos por cada 1.000 pesos prestados, un tipo de interés fijo del 10,4% a un plazo de 20 años, y un Costo Anual Total (CAT, equivalente a la TAE española) del 12,2%.

El HSBC no penaliza la amortización anticipada de la hipoteca e incorpora seguro de Vida, Daños y Protección de Pagos (en caso de desempleo, la póliza se hace cargo de las cuotas del crédito). El banco mexicano del grupo británico quiere fomentar el traslado de hipotecas de otras entidades a esta fórmula.

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