Economía cuestiona la viabilidad del modelo de banco español, no cuántos quedarán tras la reforma

La pro­puesta de re­forma del Gobierno será de mayor ca­lado del pre­visto por el sector

Expertos fi­nan­cieros con­sul­tados por el Gobierno de Mariano Rajoy para ela­borar el pro­yecto de re­forma del sector alertan de que el en­cargo que se les ha rea­li­zado po­dría tener trampa, pues de an­te­mano se sabe cuál debe ser el re­sul­tado. Pocos ban­cos, con unos ac­tivos mí­nimos de 100.000 mi­llones de euros y con di­ver­si­fi­ca­ción del origen de sus in­gre­sos. El mo­delo a co­piar sería algo si­milar a la es­truc­tura del Grupo Santander. Pese a ser el re­fe­rente es­pañol de la banca en el mundo, en cambio no es el pri­mero sino el cuarto grupo ban­cario en nuestro país por ac­ti­vos. Sus 216.00 mi­llones de euros de ac­tivos en España están cla­ra­mente por de­trás de los 300.000 del BBVA, los 285.000 de Bankia o los 273.000 de CaixaBank. Diversificación geo­grá­fica, in­gresos por cobro de ser­vi­cios y co­mi­siones y banca al por menor y de in­ver­sio­nes, debe servir para com­pletar el grueso de sus in­gre­sos.

Advierten de que, como ocurre con el Grupo Santander en Brasil, una parte relevante de los ingresos de las entidades se debe buscar en los mercados externos. Brasil que con el campeonato mundial del Fútbol y las Olimpíadas tiene garantizado un elevado ritmo de inversiones estatales y privas durante los próximos seis años, debe tirar de las cuentas del grupo que preside Emilio Botín.

El debate no sólo se plantea en España. Pero curiosamente lo debe llevar adelante quien fuera el presidente de Lehman Brothers de España y Portugal, cuya desaparición en septiembre del 2008 ha hecho que Estados Unidos y Europa se replanteen el modelo de banco ideal de cara a poder evitar las crisis periódicas que sufre la economía y con ella el propio sistema.  

Curiosamente pese a que Lehman Brothers era un banco de inversión, lo que ha conseguido es que se tenga que replantear si la banca puede ser universal y actuar en todos los terrenos o si se ha de diferenciar la banca al por menor de la banca de inversiones.

En los países europeos se quiere mantener la posibilidad de que permanezca la posibilidad de ejercer como banca universal. Se pone el ejemplo de que los grandes del mundo americano obtienen una parte relevante de sus ingresos operativos gracias a las operaciones de trading que deberían poder ser incompatibles con el resto de los servicios de la banca universal incluidos los de asesoramiento, vinculados con la banca de inversión.

Queda todavía un largo camino por recorrer hasta que el Ejecutivo debate y adopte el modelo que va a poder aplicarse en España. Si como defiende algún sector de Economía, los grupos bancarios españoles deberían quedar reducidos a entre media y una docena, será llegado el momento de la banca extranjera.

Desde el sector se apunta a Capitalmadrid.com la paradoja que supondrá este cambio para el panorama bancario español. Hasta ahora han fracaso todos los bancos extranjeros afincados en España en su intento de lograr una cuota de mercado relevante. Se suele poner como ejemplo la paradoja que supuso que Barclays Bank ganara durante años menos que el propio Banco Zaragozano ganaba antes de que le absorbiera el banco del Reino Unido.

Alertan además los expertos que habrá que en todo este proceso no solo se deben ver afectados bancos y cajas, sino que tiene que incluirse también el futuro de las cajas rurales. Al sector le falta tamaño. Cuando se alcance la fusión definitiva de las dos primeras, Cajamar y Ruralcaja, cuya propuesta debe votarse la próxima semana, contarán con unos activos de unos 38.000 millones de euros., muy lejos de los 100.000 que se ha fijado como línea roja para garantizar la supervivencia de las entidades. Pese a sumar casi el 50% de los activos totales del sector, su tamaño será reducido para garantizarse un lugar tras la dura competencia que se avecina.  

 

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