El pre­si­dente fija el efecto di­lu­tivo de las me­didas fi­nan­cieras en un 5-6%

Repsol reducirá deuda, inversiones y 'pay-out' y convertirá preferentes para mantener su rating crediticio

Antonio Brufau ofrece ne­go­ciar a Argentina pero sin re­nun­ciar a la pre­sión ju­di­cial por YPF

Antonio Brufau
Antonio Brufau

No han pa­sado aún dos meses desde la brusca e in­justa con­fis­ca­ción de su fi­lial YPF por el Gobierno ar­gen­tino de Cristina de Kirchner y Repsol saca pecho con un nuevo plan es­tra­té­gico hasta 2016, cuyo prin­cipal ob­je­tivo, según su pre­si­dente Antonio Brufau, es prio­ri­ta­rio: man­tener el ra­ting o ca­li­fi­ca­ción cre­di­ticia para evitar que los even­tuales costes fi­nan­cieros -a los que no son nada ajenos la crisis de la prima es­pañola y la del euro- le anulen los es­fuerzos de una buena ges­tión. Y para ello, y en un ejer­cicio de loable trans­pa­ren­cia, Bufrau lo tiene claro. Reducir deuda de 11.500 mi­llones a "cuasi ce­ro", bajar el "pay-out" al en­torno de los com­pe­ti­dores 40-55% (es de­cir, re­ducir de al­guna ma­nera el di­vi­den­do), ceñir las in­ver­siones a las más efi­cien­tes, con­vertir pre­fe­rentes y eli­minar au­to­car­tera, serán las prio­ri­dades de la "nueva Repsol", una pe­tro­lera con un fu­turo más des­pe­jado in­cluso que antes del "atraco ar­gen­ti­no".

Repsol asume que esta po­lí­tica de ajuste tendrá un coste en la Bolsa por su efecto di­lu­tivo, fun­da­men­tal­mente por la con­ver­sión de 3.000 mi­llones de pre­fe­rentes en ac­ciones or­di­na­rias y por la venta de la au­to­car­tera ge­ne­rada por la ope­ra­ción con Sacy, que se sitúa en el en­torno del 5%. Y el efecto di­lu­tivo, como ya re­gistró este martes su co­ti­za­ción bur­sá­til, no de­bería su­perar el 5% ó 6%. No es mu­cho, si la em­presa al­canza su ob­je­tivo de man­tener la ca­li­fi­ca­ción cre­di­ti­cia. La re­du­ción de deuda a "cuasi ce­ro", desde 11.500 mi­llones (incluyendo 1.500 mi­llones in­co­bra­bles del grupo ar­gen­tino Petersen, que se con­ver­tirán en ac­ciones de YPF), y la re­duc­ción del di­vi­dendo (o el no cre­ci­miento al ritmo del 10% anual como en los úl­timos años), ayu­darán al ob­je­tivo, es­pe­cial­mente cuando el mer­cado pa­rece primar a las em­presas con planes ri­gu­rosos de ges­tión en tiempos de cri­sis.

Pero, ade­más, Repsol puede tener una "prima" su­pe­rior a 5.600 mi­llones de euros si el pleito con el Gobierno ar­gen­tino le sale bien. Esa can­ti­dad, a la que se po­dría añadir una com­pen­sa­ción por daños y per­jui­cios por la na­cio­na­li­za­ción del 51% de YPF, más otra por la venta del 12% que aún tiene en YPF, le ayu­dará a fi­nan­ciar un plan de in­ver­siones de 19.100 mi­llones de euros du­rante los pró­ximos cuatro años. Un plan que tam­bién in­cluye des­in­ver­siones en ac­ti­vi­dades no es­tra­té­gi­cas, y que se con­cen­trará en el man­te­ni­miento de la tasa de re­po­si­ción de las re­servas ac­tua­les, como mí­nimo. Esto úl­timo es po­sible porque Repsol está te­niendo una tasa de éxito no­table (más del 25%) en sus pros­pec­ciones en Brasil, Estados Unidos y media do­cena de paises más.

Encuentro con los me­dios

Del en­cuentro con prensa y ana­listas de Antonio Brufau du­rante la jor­nada del mar­tes, al­gunas pin­ce­ladas más: oferta al Gobierno ar­gen­tino a ne­go­ciar pero sin re­nun­ciar a la pre­sión ju­di­cial; se re­cla­mará a Cristina de Kirchner una cifra su­pe­rior a 5.600 mi­llones de eu­ros, a la que hay que añadir la de­manda de una com­pen­sa­ción por el daño cau­sado y "se hará lo que pro­ceda" con el 12% de YPF que Repsol aún con­serva en la pe­tro­lera ar­gen­tina (incluyendo un 6% del grupo Petersen).

Nueva es­truc­tura or­ga­ni­za­tiva para im­pulsar el cre­ci­miento

Aprobado por el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción en su reunión men­sual de este lu­nes, la pre­sen­ta­ción del plan es­ta­té­gico coin­cide con una nueva es­truc­tura or­ga­ni­za­tiva, que des­cansa sobre dos pi­la­res, la nueva Dirección General de Negocio, que ocupa Nemesio Fernández Cuesta, y una se­gunda de Estrategia y Control, a cargo de Pedro Fernández Frial. Begoña Elices, di­rec­tora ge­neral de Comunicación, y Josu Imaz, di­rector ge­neral del Ärea Industrial, par­ti­cipan en un re­mo­zado Comité de Dirección.

Para reducir la deuda, que Antonio Brufau considera prioritario para conservar el ranking crediticio, el presidente de Repsol destacó, en la rueda de prensa, que la compañía convertirá -de forma voluntaria para sus titulares- 3.000 millones de euros de preferentes en acciones, se deshacerá del 5% de autocartera que aún mantiene como consecuencia de operación Sacyr y borrará del balance la deuda contraída en YPF, y que ya no es de Repsol", por un importe del orden de 2.000 millones. Todo ello, reconoció, tendrá un efecto dilutivo para el actual accionista que, sin embargo, dijo, no superará el 5 ó 6%.

Según Antonio Brufau, elplan estratégico establece una base sólida de crecimiento de crecimiento para los próximos años."Repsol tiene vida y futuro sin YPf", vino a decir Brufau, "y éste no es nada mala".

Objetivos del plan estratégico

Según la nota de  Repsol, el Plan Estratégico 2012-2016  contempla un ambicioso programa de inversiones de más de 19.100 millones de euros, que será autofinanciado con la propia generación de caja de la compañía y desinversiones selectivas en activos no estratégicos, al tiempo que garantiza una retribución competitiva para sus accionistas.

Además, la compañía prevé casi duplicar su beneficio neto en los próximos cinco años desde los niveles de 2011, excluyendo YPF, gracias a la actividad del área de Upstream y a la generación de caja del Downstream y al negocio de GNL. 

El Plan, basado en las fortalezas de Repsol, le permitirá incrementar su resultado operativo bruto en 1,9 veces desde los niveles de cierre de 2011, excluyendo YPF.

El área de Exploración y Producción se constituye en el motor de crecimiento de la compañía, con el foco inversor en  10 proyectos clave de crecimiento, entre los que se incluyen algunos de los mayores éxitos exploratorios obtenidos por Repsol en los últimos años. La compañía focalizará sus actividades en estos diez proyectos en Brasil, Estados Unidos, Rusia, España, Venezuela, Perú, Bolivia y Argelia.

 El área de Upstream requerirá unas inversiones anuales de 2.900 millones de euros, aproximadamente el 80 por ciento del total de las inversiones previstas por el grupo Repsol en el Plan Estratégico.

El desarrollo de estos proyectos producirá un incremento  de la producción de hidrocarburos a una tasa anual media del 7%, para alcanzar en 2016 los 500.000 barriles diarios. Estos niveles de producción impulsarán un aumento de las reservas, que situará la tasa de reemplazo por encima del 120% promedio en el periodo.

La presencia de Repsol en varias de las áreas geográficas con mayor potencial exploratorio del mundo, y su reconocida capacidad en la exploración en aguas profundas, han trasformado a la compañía en una de las energéticas con mejores perspectivas de crecimiento.

El negocio del gas natural licuado (GNL) de Repsol, permitirá aprovechar la integración en toda la cadena de valor y la flexibilidad de la actividad para maximizar la rentabilidad de la sólida cartera de activos de Repsol, con acceso a las cuencas del Atlántico y del Pacífico.

El área del Downstream (Refino, Marketing, Química y GLP) se transforma en un negocio generador de caja, una vez finalizado su ciclo de inversión en activos.Los proyectos ya operativos de ampliación de la refinería de Cartagena y de Petronor en Bilbao, incrementarán el margen de refino en unos 3 dólares por barril en 2016, además de aumentar la capacidad de refino y el volumen de destilados medios en un mercado actualmente deficitario de estos productos. 

Los excelentes activos del Downstream de Repsol y su situación geográfica permitirán maximizar el retorno de las inversiones realizadas en el último ciclo del negocio y la generación de caja, haciendo de este negocio uno de los más competitivos del sector.

El Plan Estratégico 2012-2016 contempla aumentar los resultados del Downstream a través de la excelencia operativa, la eficiencia, y la explotación de opciones de elevado valor de crecimiento con necesidades reducidas de capital. Las inversiones para  esta área se reducen en un 50%, situándose en un promedio de 700 millones de euros al año durante el periodo.

La nueva estructiura y la composición del comité de dirección se realizó a propuesta de su presidente y previo informe de la Comisión de Nombramientos y Retribuciones. La nueva estructura organizativa "refuerza tanto el Área Corporativa de la Compañía como la de los Negocios", según una nota hecha pública por Repsol. Von el nuevo organigrama, Brufau opta por una direcicón bicéfala, con Fernández Cuesta y Fernández Frial como dos "números dos" repartiéndose las áreas de gestión, perocon el primero haciéndo cargo, como un consejero delegado en la práctica, de la responsabilidad del día a día del negocio de la sociedad.

De hecho, la nota de Repsol lo explca así: "para facilitar el crecimiento de estos últimos, Repsol concentra su gestión en la Dirección General de Negocios (COO), a cargo de Nemesio Fernández-Cuesta.

Esta área comprenderá la Dirección General de Exploración y Producción, la anterior Dirección General de Downstream, que se segrega en dos grandes áreas, una Industrial (Refino y Química) y de Nuevas Energías, y otra Comercial (Marketing y GLP), junto con Trading y Transportes, además del negocio del GNL y del área de Recursos (Ingeniería y Compras y Contrataciones).

Con el objetivo de potenciar el desarrollo activo de la Estrategia de la Compañía, basada en la anticipación de oportunidades, el control de la gestión y el impulso de la tecnología como motor de transformación, se crea la Dirección General de Estrategia y Control, a cargo de Pedro Fernández Frial.

Esta Dirección General incluirá las áreas de Estrategia, Tecnología, Seguridad y Medio Ambiente, Estudios y Análisis del Entorno, Control de Gestión, Auditoría y Control de Reservas del Grupo".

La nueva organización de Repsol refuerza la alta dirección, al incorporar a su Comité de Dirección a los nuevos Directores Generales, el de Exploración y Producción (Luis Cabra) y el del Área Industrial y Nuevas Energías (Josu Jon Imaz).

El **Comité de dirección **queda de esta manera:

  • Antonio Brufau, Presidente Ejecutivo.

  • Luis Suárez de Lezo, Consejero Secretario General y del Consejo.

  • Nemesio Fernández-Cuesta, Director General de Negocios.

. Pedro Fernández Frial, Director General de Estrategia y Control.

  • Miguel Martínez San Martín, Director General Económico Financiero y Desarrollo

  • Cristina Sanz Mendiola, Directora General de Personas y Organización.

.- Begoña Elices, Directora General de Comunicación y de Presidencia.

  • Luis Cabra, Director General de Exploración y Producción.

  • Josu Jon Imaz, Director General del Área Industrial y Nuevas Energías.

 

 

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