Los celos del Bundesbank con la independencia de Draghi deterioran los intereses de España

Las es­padas van a per­ma­necer en alto in­cluso más allá de la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo de este jue­ves. De mo­mento Draghi ha pos­puesto la reunión con el pre­si­dente del Bundesbank hasta el pró­ximo lu­nes. Draghi se re­serva ases en la manga. Como es la ca­pa­cidad de ac­tua­ción del Banco Central Europeo. No ne­ce­sita a au­to­ri­za­ción pre­via. Hasta ahora el banco ha ac­tuado y con pos­te­rio­ridad lo ha co­mu­ni­cado a los miem­bros del Consejo de Gobierno. Por eso el pre­si­dente del Bundesbank no se lo pone fácil y le alerta que cumpla con sus fun­ciones y solo con sus fun­cio­nes. Controlar los pre­cios. .

Weidman se autorpoclama más poderosos que el resto de banqueros centrales de Europa 

Alemania parece no querer perder la imagen de ser la señorita Roten Meyer de Europa y ha tratado de mantener su presión sobre Mario Draghi, alertándole de que no puede sobrepasar los límites de su mandato prioritario que es el de controlar la inflación. El encargado de recordar al presidente del Banco Central Europeo cuáles son sus funciones ha sido el presidente del Bundesbank), Jens Weidmann.

Suenan como un corrección a las palabras del presidente del BCE pronunciadas la pasada semana en las que explicó que su papel no se limita a controlar la inflación, aunque este sea el principal. Draghi comentaba que en la medida en que las primas de riesgo dificulten el funcionamiento de los canales de transmisión de la política monetaria, caen bajo el mandato del BCE.

Nunca hasta ahora se había producido un enfrentamiento tan claro entre el presidente del BCE y uno de sus miembros. Las palabras del máximo ejecutivo del Bundesbank plantean dudas sobre la capacidad de Draghi para poner en orden a los mercados. A las palabras del presidente del BCE de la pasada semana en Londres advirtiendo a los mercados que hará todo lo necesario para sostener el euro, y añadiendo, "créanme, eso será suficiente", Weidman ha querido apostillar que se suele "sobrestimar" la capacidad de respuesta del BCE contra la crisis.

Una vez más las declaraciones de un dirigente alemán no pueden ser y parecer más inoportunas. Porque lo hace escasas horas antes de la reunión del consejo de Gobierno del BCE de la que se espera un anuncio de nuevas medidas para asegurar el futuro del euro. Y lo hace también pocas horas antes de que España acuda a los mercados para realizar una emisión que, como se ve, no cuenta con las ayudas de Alemania.

De momento consecuencia de las declaraciones de Weidman la rentabilidad de la deuda española sigue en niveles insostenibles y la mejora del diferencial de la prima de riesgo se ha paralizado.

Menos mal que la directora gerente del FMI ha echado una mano. Christine Lagarde, descartaba este miércoles un programa de rescate a España al subrayar que el Gobierno español ya está realizando lo que le recomendaríamos. Las tensiones financieras se deben no a España sino a la incertidumbre sobre el futuro de la zona euro. Es la razón por la que las medidas del Gobierno español no están funcionando.

El Gobierno español no podía esperar menos de Weidman ni agradecer más el apoyo de Christine Lagarde. Apoyo en línea con el mensaje de la generalidad los líderes europeos que han confirmado que España e Italia están haciendo sus deberes, pese a la dificultad de la tarea emprendida y las impertinencias de Alemania que quiere una Europa calvinista, cueste lo que cueste y pese a quien pese.  

 

Artículos relacionados