DENTRO DE BANKIA

Bankia intenta ridiculizar a la Casa del Rey y a Telefónica

La dircom del banco pú­blico mete a Goirigolzarri en un nuevo charco

Time line Twitter de Amalia Blanco
Time line Twitter de Amalia Blanco

Aunque es casi un axioma para la pro­fe­sión pe­rio­dís­tica y para todas aque­llas re­la­cio­nadas con las Relaciones Públicas e Institucionales, no está de más in­sistir en que un Dircom (Jefe de Comunicación) pierde prác­ti­ca­mente su con­di­ción de per­sona pri­vada cuando acepta la res­pon­sa­bi­lidad la­boral y cor­po­ra­tiva de con­ver­tirse en la imagen pú­blica e ins­ti­tu­cional de una en­ti­dad, em­presa u or­ga­nismo, sea pú­blico o pri­vado. Es de­cir, en su por­ta­voz. Desde ese mo­mento, junto al pre­si­dente y el resto de la alta di­rec­ción, está obli­ga­do/a a res­petar a ra­ja­tabla la po­lí­tica y es­tra­tegia em­pre­sa­rial e ins­ti­tu­cional y a cuidar y man­tener dentro del más es­tricto sen­tido común lo que dice y hace porque su nombre queda inevi­ta­ble­mente aso­ciado a la ins­ti­tu­ción que re­pre­senta. Y mucho más si esta en­tidad es de na­tu­ra­leza pú­blica, bien porque es un or­ga­nismo gu­ber­na­mental o porque en su ca­pital los ac­cio­nistas son todos los es­paño­les. Tal es el caso de Bankia, re­sul­tado de va­rias fu­siones de cajas de ahorro (de origen y na­tu­ra­leza pú­blica) y que además ha sido res­ca­tada de la quiebra tras la apor­ta­ción de casi 20.000 mi­llones de euros del Presupuesto del Estado. Es de­cir, de todos los es­paño­les.

Viene esta reflexión a cuento del uso -más bien mal uso, uso equivocado y hasta abuso- de las redes sociales por parte de las empresas. Están a su servicio, nadie lo duda, y es una herramienta indispensable hoy en día en la labor de cualquier Departamento de Comunicación y de Relaciones Institucionales. Por ejemplo, el Twiter de Barak Obama es la página más visitada en Estados Unidos, según una reciente encuesta publicada la semana pasada. En España, hasta la Casa del Rey lo ha entendido y ha puesto en la red su propia página, con sus grandezas y sus vulnerabilidades (pocas, afortunadamente, de momento). 

El uso de Twiter

Pero si esto es así para toda la Red, lo es más para Twitter, uno de sus instrumentos más ágiles y que se ha convertido en poco tiempo en una de las redes sociales más activas, atractivas y adictivas del mundo. Sus comentarios, limitados a 140 caracteres, son un termómetro permanente donde medir la capacidad de concreción y el talento de las personas. Pero el espacio del pájaro azul creado por Jack Dorsey en 2006, también ha permitido tejer una pegajosa tela de araña donde muchos políticos, deportistas, cantantes o ejecutivos han caído victimas de su propia inexperiencia.

Más de uno, rememorando al mitológico Ícaro, ha visto como acercarse tanto al sol de la vanidad provocaba que sus alas de cera se fundieran cayendo estrepitosamente contra el suelo entre la hilaridad y la vergüenza ajena de sus propios colegas.

Pero el caso de la directora de comunicación de Bankia es diferente. Profesional contrastada, experta en comunicación, estratega de nivel y brillante siempre, le ha surgido un doble en Twitter. O al menos eso queremos creer. Alguien que le debe suplantar la personalidad. No cabe ya la menor duda a tenor de los últimos acontecimientos.

El pasado viernes, cuatro de enero, una tal Amalia Blanco, cuya foto del perfil Twitter está orlada por el escudo del Atlético de Madrid acompañado de la leyenda/hastag # DELATLETISOY  -toma nota Manolo Cendoya, que te tienes que hacer del Racing-, reenviaba a sus seguidores la noticia del nombramiento de** Rodrigo Rato** como consejero asesor de Telefónica.

Minutos después escribía, en respuesta al comentario de dos conocidos periodistas, que ese nombramiento "a mi sí me produce sorpresa. Al menos podían haber esperado a que terminase el juicio, ¿no?". Empezamos, bien, primera bofetada a Telefónica.

Seis minutos después, a las 18:30, bajo su forofa foto se podía leer, "yo he remirado la fecha por si era una inocentada...Pero no... " (segunda bofetada a Telefónica).

Momentos después, desde su perfil, que evidentemente no debe ser suyo, porque un directivo de una empresa propiedad del Estado jamás se metería en un charco así, se reenviaba un tuit de una seguidora que decía: "Voy a robarle el monedero a una vieja. Quiero entrar a trabajar en Telefónica y quiero empezar desde abajo." Tercera bofetada a una empresita de nada llamada Telefónica.

Pero la fiesta no acaba aquí. La prueba definitiva que demuestra que una Dircom de tanto prestigio como Amalia, ha debido sufrir un ciberataque en su espacio Twitter, fue que a las 18:56 respondía a **Pilar García de la Granja, **quien destacaba el valor de **César Alierta **al nombrar a Rodrigo Rato que "pues que le invite a cenar, pero la empresa es de sus accionistas". Cuarta bofetada a Telefónica y golpe de izquierda directo a la mandíbula de Alierta. ¡Toma del frasco Carrasco!

Como colofón, casi una hora después de dislates, al suplantador de Amalia, -porque Amalia como profesional experta y brillante y, ahora empleada pública, nunca consentiría estas prácticas- retuiteaba el comentario de un periodista de Vozpopuli que indicaba que la operadora española "olvida" que Rato presidió Bankia en el comunicado con el que anuncia su fichaje", adjuntado la nota de Prensa enviada por la compañía presidida por Alierta a los Medios. Quinta bofetada, patada en el bajo vientre a sus colegas de Prensa de Telefónica y pedorreta general a una de las tres empresas más importantes de España en el mundo.

Es evidente que Amalia Blanco está en peligro. Tal vez sea un virus troyano. A lo mejor se trata de una nueva forma de phising con el objetivo de captar datos de la competencia involucrando a una competente dircom cuyo nivel de responsabilidad jamás aprobaría un comportamiento así.

Pero lo cierto es que el "doble" de Amalia le coloca en una situación tan bochornosa como inadmisible para una directiva que es empleada pública. Alguien tendrá que dar una explicación o pedir disculpas -¿tal vez José Ignacio Goirigolzarri, su jefe?- a Rodrigo Rato y a** César Alierta, **por ni siquiera concede el beneficio del derecho natural y romano como es la presunción de inocencia. (Por cierto a García Durán, asociado previamente (¿todavía?) con Amalia, el propio Alierta se lo concedió muy generosamente tras la desastrosa gestión como Dircom de la operadora en la era de Juan Villalonga).

Hay quien dice que Bankia -donde el twiter de su directora general se ha extendido y donde ha causado pavor y seria preocupación- y la compañía bandera de nuestro país en tecnología deberían exigir una explicación a una actitud inconcebible en otro caso. ¿Se imaginan a los Dircom del Santander, BBVA, o Telefónica burlándose públicamente de otras compañías? ¿Podrían defenderse argumentando que escriben a título personal? ¿Qué pensarían si actuara así, por ejemplo, el responsable de comunicación del Banco de España? ¿O Soraya Sáenz de Santamaría, la portavoz del Gobierno de Mariano Rajoy, y su vicepresidenta?

El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, la mujer, también. Lo de Amalia no es nuevo y, como en el caso de los menores de edad que cometen una trastada, los responsables son los padres, aunque hayan estudiado en Deusto y ahora presidan un banco nacionalizado. La duda que asalta a este lado del Nervión es si el suplantador de Amalia, lo escribirá motu proprio, por encargo o porque lo ha oído en el Banco.

Pero es que aquí no acaba todo...porque un día o dos después el supuesto doble de Amelia volvía a las andadas... está vez nada más y nada menos que con la Casa del Rey.

**Cuestionar el trabajo de la Casa del Rey **
 
Érase una vez una responsable de comunicación de un banco español llamado Bankia que trabajaba, codo con codo, con un señor de Bilbao que durante mucho años fue consejero delegado del BBVA.

Érase una vez un responsable de comunicación de la Casa del Rey llamado Javier Ayuso, que durante muchos años, antes de llegar a Zarzuela, fue portavoz del BBVA mientras Goirigolzarri era consejero delegado del mismo banco.

Érase una vez un extraño y novedoso instrumento de comunicación a través de Internet llamado Twitter donde, según contaba el pasado domingo El País, se reflejan las principales pulsiones de vanidad de las personas.

Un cuento real

Así empiezan la mayoría de historias y cuentos que se han transmitidos de padres a hijos durante generaciones. Así debería empezar la historia de un desencuentro entre Bankia bis y la Casa del Rey que ha echado al traste los principios básicos de respeto profesional y fair play entre colegas. Sobre todo si tenemos en cuenta que Amelia Blanco, actual jefa de Prensa de Goirigolzarri, lanza sus invectivas contra la labor de Ayuso, quien, mucho antes que ella, estuvo codo con codo trabajando en BBVA con Goirigolzarri bajo el paraguas del ínclito **Francisco González, **nada querido ahora ni por Mariano Rajoy ni por el proipio Rato, sus protectores antaño y a los que debe en gran medida su actual puesto y su continuidad, una vez ya cobrada su voluminosa, voluptuosa y desproporcinada cantidad de jubilación.

La situación se ha convertido en un foco de tensión añadido para la entidad financiera cuya estrategia de Comunicación es definida por muchos profesionales de los medios como errática. Luchas internas entre los miembros del departamento, errores de bulto como poner a Pepe Sevilla, número dos de Bankia, ante los micrófonos de Gestiona Radio para dar su primera entrevista o enrredar.

Los hechos

Los hechos ocurrieron de la siguiente manera: El pasado viernes, día cuatro, TVE emitía una de las entrevistas más simbólicas y promocionadas en 60 años de historia televisiva. El Rey de España celebraba su 75 aniversario concediendo una entrevista a Jesús Hermida en la que repasaría algunos de los momentos más importantes de su vida.

La iniciativa real formaba parte de la estrategia de Comunicación diseñada por Javier Ayuso, responsable del área en la Casa del Rey, para recuperar el terreno perdido por el monarca en los últimos años en términos de popularidad y cariño. (Aunque bien es cierto que la iniciativa de la entrevista quizá pudo ser obra del propio septuagenario periodista, visitante asiduo del Palacio del Pardo en su época dorada como corresponsal de TVE en Nueva York).

Hasta la fecha, y pese a críticas de muchos de nuestros colegas, el trabajo desarrollado en la comunicaición real ha sido bueno, a pesar de las dificultades propias de la Casa, la naturaleza del personaje y un entorno familiar que ayuda poco sumido en ruidosas situaciones:

Una contingencia de crisis que obliga al Rey a pedir perdón de una forma realmente dramática y tensa; renovación de la página web, uso de canales sociales como Youtube o el mensaje de Navidad en el que toda la escenografía busca rejuvenecer al monarca y dotarlo de energía a espuertas que evite cualquier pensamiento sucesionista dada “su vitalidad y fuerza”. Acciones que, más allá de su simbolismo están cargadas de horas de reflexión y planificación estratégica de la dirección de Comunicación de la Casa del Rey.

Aunque la dificultad de la tarea invita, cuanto menos, al silencioso respeto de cualquier colega de profesión conocedor de las reglas básicas de la comunicación corporativa, la portavoz de Bankia y una de las personas más próximas a Goirigolzarri lanzó, el viernes previo a la fiesta de los Reyes Magos (qué casualidad), una serie de andanadas por la mura de estribor contra la oportunidad y forma de la entrevista al Rey y, por tanto, hacia el trabajo de Ayuso.

De nuevo, el instrumento usado fue Twitter, una herramientta que en sus manos se ha convertido en un arma de destrucción masiva, en una auténtica ruleta rusa para la portavoz de la empresa pública Bankia.
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Más críticas desde Twiter**

Las críticas empezaron pronto:  “Me parece un horror la producción. Sensación de falsedad. Sin conexión”, afirmaba Amalia Blanco.

Poco después se despachaba con un "Qué desperdicio de entrevista”, para continuar con otra perla que dejaba más en evidencia a demasiada gente: “qué desilusión. Aunque ya sabía que muchos temas no se iban a tratar, pensé que iba a ser más fresca”.

Un diputado por la Rioja hacía un comentario panegírico de la entrevista, el monarca y hasta de Jesús Hermida. Amalia se cruzaba en su camino espetándole un tuiter con la expresión “Te has pasado!”.

Pero su descontento con el diálogo Borbón-Hermida no bajaba de intensidad y le obligó a escribir una frase para la Historia que habrá llenado de alegría a los Servicios Informativos de TVE: “ Que una entrevista en directo sea mala, es comprensible; pero después de tanta postpo, no habría nada mejor de lo que tirar?

Y como no hay quinto malo, y menos si se trata de tuits noctívagos, ya que está abierta la vaquería, nada mejor que despachar una leche gratuita al monárquico diario ABC y de paso, otra a Javier Ayuso, en la que ya le da una clase de comunicación a cuando afirma: “No me pueden parecer más horrorosas las fotos del rey en ABC. Está deformado, entiendo q por cortisona. No parece el momento de reportaje.”

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