La banca da por resuelto el caso Roldán aunque Bruselas parece apoyar a de Guindos

UPyD quiere saber por qué no se ha apro­bado el de­creto ley que am­plía las in­com­pa­ti­bi­li­dades

La banca es­pañola pa­rece querer so­lu­cionar el con­flicto que les en­frenta con Luis de Guindos por el nom­bra­miento del nuevo pre­si­dente de la pa­tronal ban­ca­ria. Es más, el pre­si­dente del BBVA, Francisco González, da por re­suelto el caso. Así lo ha re­pe­tido dos veces du­rante su en­tre­vista con Onda Cero. Para González ni existe ni ha exis­tido pro­blema. En las de­cla­ra­ciones a la emi­sora del Grupo Planeta, ad­mitía que "se había creado un pro­blema donde no lo ha­bía, se crea ruido y esto no es ne­ce­sa­rio; es un tema re­suel­to". Aunque bien es cierto que re­pre­gun­tado qué sig­ni­fica que el pro­blema está re­suelto ha sido tan la­có­nico como es ha­bi­tual en él: "Vd. sabe muy bien lo que sig­ni­fica. Digo lo que digo, que está re­suel­to".

Pero este no es el parecer de Economía, aunque debido a las muchas reconvenciones recibidas en los últimos días, ahora quiere que el trabajo lo haga Bruselas. Y la Comisión Europea le ha echado una mano al titular de Economía y Competitividad difundiendo públicamente que el Ejecutivo comunitario respalda la iniciativa del ministro español de endurecer el régimen de incompatibilidades del Banco de España.

En línea con la escueta respuesta dada por Luis de Guindos tras la reunión del Consejo de Ministros del pasado viernes, el portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, Simon O´Connor, especificaba este martes que han estado discutiendo con el Gobierno español un endurecimiento de las reglas en el contexto del programa de rescate de la banca española. O´Connor ha precisado que "sabemos que el Gobierno español está considerando ampliar considerablemente el período de reflexión obligatorio para los funcionarios del Banco de España que pasen al sector privado. La Comisión estaría muy a favor de esta medida".

Pese a las declaraciones de O´Connor, la Comisión Europea no tiene previsto hacer ninguna recomendación oficial concreta o específica a España en este sentido. Sus palabras vuelven a dejar la pelota en el tejado del Gobierno. Porque desde Bruselas han sido igual de ambiguos que lo fuera el ministro de Economía el pasado viernes cuando dijo, tras el Consejo de Ministro,  que quería dejar una cuestión muy clara: "el Gobierno ni apoya ni veta absolutamente a nadie. El Gobierno lo que hace fundamentalmente es establecer una normativa general de incompatibilidades. Y ahí permítanme Vds. que lo ponga en un contexto más general".

De Guindos proseguía que "conocen muchos de Vds. que el próximo jueves se va a decidir, y ese es el escenario más probable, es el escenario central, el cierre del programa de asistencia financiera a los bancos españoles. Es una buena noticia. Es una noticia en la cual había, como se ha puesto de manifiesto, en un primer lugar que se ha saneado a la banca española que tenía problemas. Y en segundo lugar se han tomado decisiones desde el punto de vista horizontal".

Y aquí estaba el meollo de la cuestión, al que también se refería este martes el portavoz comunitario. Decía Luis de Guindos: "Por ejemplo se establecen decisiones para mejorar la supervisión, para evitar conflictos de intereses, etc...etc...etc...La culminación de ese programa, como decía anteriormente, es una buena noticia para la economía española, ha ayudado a bajar todas las tensiones financieras a España, una de las razones fundamentales por las cuales la prima de riesgo ha bajado es porque se percibe un menor riesgo bancario. Y después ha introducido una dinámica de más transparencia y cambios importantes en el ámbito del gobierno corporativo. Y por tanto yo creo que es una buena noticia para Europa y una buena noticia para la banca española efectivamente que este programa se cumpla".

Muchas declaraciones, pero del texto legal que debe poner negro sobre blanco todas estas ideas no se sabe nada. Y UPyD, que está a la que salta en esta materia, ha preguntado al Gobierno si -ante el  nuevo escándalo de la puerta giratoria que lleva a los funcionarios a las empresas privadas que han estado inspeccionando el Ejecutivo- mantiene su intención de modificar la normativa para endurecer el régimen de incompatibilidades de los directivos del Banco de España.  

Aunque el responsable económico del Gobierno ha querido dejar en manos de Bruselas la responsabilidad de que se imponga una mayor transparencia, mejore la supervisión bancaria y se eviten conflictos de intereses, como podría suponer en este sentido el caso del nombramiento de José María Roldán, la Comisión no ha mordido el anzuelo. A ver quien lo muerde.

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