UN BANCO EN EL RETIRO

Tipos de interés: tranquilidad para la economía y los mercados

La Fed se mueve entre un cambio en la po­lí­tica mo­ne­taria y la pro­ba­tina

Para la próxima presidente de la Fed se necesita hacer más para ...
La Fed apuntala el dólar.

Siete años des­pués de la ex­plo­sión de la bur­buja fi­nan­ciera (crisis de las sub­primas y de­fi­ciente su­per­vi­sión del sis­tema fi­nan­ciero en la som­bra) la Reserva Federal ha fi­jado un nuevo ob­je­tivo para los fondos fe­de­rales que presten a los ban­cos, si­tuán­dolo entre el 0,25% y el 0,50%, es de­cir, por en­cima del ac­tual fi­jado entre el 0% y el 0,25%. ¿Una señal de cambio drás­tico en la po­lí­tica mo­ne­taria o el alum­bra­miento de un ratón cuya apa­ri­ción venía siendo reite­ra­da­mente anun­ciada?

El pasado septiembre, la FED no se decidió a encarecer el precio del dinero por las incertidumbres existentes en la economía internacional. Sin embargo, las cosas no han mejorado desde entonces. Al contrario, se han agudizado. Caída de los precios de las materias primas, especialmente el petróleo con las consiguientes incertidumbres financieras para las empresas extractoras, incluidas las del cracking en USA. Subida, por otro lado, del diferencial en los tipos de deuda de muchos países como los de Europa Oriental no pertenecientes a la Eurozona. También las diferencias entres los bonos y obligaciones de muchas compañías privadas y los títulos de deuda pública se han ampliado. En los mercados de cambio ligera depreciación del yuam chino y fuerte caída del peso argentino haciendo coincidir su cotización oficial con la existente en el mercado paralelo.

La FED no podía seguir escondida en un rincón, tenía que hacer acto de presencia. La mejora de la economía real de los USA le ofrecía una buena cobertura. La inflación subyacente de acuerdo con las cifras de esta semana está rozando la cota del 2% mientras la tasa de desempleo ha bajado una décima hasta el 5%.

Yellen es este apartado políticamente sensible subraya su preocupación por el elevado número de personas empleadas a tiempo parcial. Cifras de noviembre 6,85 millones; demasiados temporales en busca de un empleo a tiempo completo aunque bastante menos que los 8 millones de 2012.

El candidato a la presidencia por el partido demócrata B. Sander ha calificado la acción de la FED como una gran equivocación cuando todavía la tasa real de paro, (corrección de la tasa oficial en virtud del número de horas trabajadas), es un 10%. Protesta compartida por las numerosas familias estadounidenses cuyos ingresos son todavía inferiores a los de hace un decenio.

Reacción prudente de las bolsas de valores ligada a la resolución de la FED. La política monetaria expansiva necesitaba lanzar algún mensaje de prudencia ante la eventualidad de burbujas especulativas en los mercados de bonos y obligaciones. La abundancia de liquidez ha espoleado la especulación de tal modo que hay fondos de inversión que han llenado sus carteras de títulos de compañías calificadas de triple C con rentabilidades que llegaban al 17%. Anuncio de retiradas importantes de las participaciones en estos fondos con el consiguiente riesgo de su sostenibilidad.

Tres circunstancias: avisos sobre un cambio de orientación en la política monetaria, mejoras coyunturales en el paro y en la inflación y señales de riesgo de instituciones financieras que han apostado por inversiones especulativas imprudentes. El alza de tipos es muy modesta y apenas tendrá repercusión en los mercados a largo plazo aunque sí crecerá el coste de las tarjetas de crédito y el de otras operaciones a corto.

Incertidumbre sobre si la FED no tendría que corregir el tiro debido a las incertidumbres que subsisten en la economía internacional y al mismo hecho que el crecimiento de la economía doméstica sigue situado por debajo del potencial; muchos parados de media y larga duración que habría que incorporar a la población activa.

En la zona Euro las consecuencias son menores. Apenas se ha variado la cotización euro-dólar mientras sigue vigente la afirmación de Draghi que continuará con su política expansiva con la intención de estimular el crédito para las familias y sobre todo para la inversión empresarial. Un buen momento para que las autoridades de Bruselas y los gobiernos de la Eurozona espabilen para librarnos de esa trampa de liquidez, acaparamiento del ahorro, dando más alegría a la política fiscal.

La campaña electoral llega a su fin con la mejilla dolorida del señor Rajoy y la impresión de que los tipos de interés en los EEUU como en la Eurozona continuarán siendo bajos. Un factor favorable para quienes quiera que sean nuestros próximos gobernantes.

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