La in­ver­sión da la es­palda a la banca na­cional e im­pide vender al Estado en bolsa

La caída por debajo de 1 euro dispara las especulaciones sobre Bankia

Muy lejos quedan las ex­pec­ta­tivas del Frob tras el éxito de la pri­mera y úl­tima co­lo­ca­ción de ac­ciones del valor en manos del Estado

Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia
Jose Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia

“El del euro por ac­ción es sólo un nivel si­co­ló­gico, más sim­bó­lico que otra cosa. Pero no es menos cierto que el hecho de que Bankia está co­ti­zando por de­bajo de 1 por pri­mera vez desde el mes de di­ciembre de 2013 es el re­flejo per­fecto en los mer­cados de la pér­dida de atrac­tivo del banco y del sector fi­nan­ciero es­pañol en ge­neral para los in­ver­sores na­cio­nales e in­ter­na­cio­na­les. Sencillamente, no quieren saber apenas nada de la banca na­cio­nal”, ase­gura un ban­quero de in­ver­sión de una gran en­tidad ex­tran­jera.

El pasado jueves día 7, Bankia cedía a la presión vendedora y cerraba por debajo de 1 euro por acción, un nivel que no pudo recuperar en la última sesión de la semana. Después de cinco caídas consecutivas –su peor racha desde la segunda semana de diciembre- en las cinco primeras sesiones de 2016-, el valor ha perdido algo más de 1.000 millones de euros de valor en bolsa hasta los 11.344 millones de euros.

La fuerte caída del 8,29% este año –superada en cualquier caso por dos competidores como Banco Popular y Santander- hasta los 0,985 euros supone que la cotización de Bankia está a años luz de los 1,51 a los que el Estado colocó el 7,5% del capital del banco nacionalizado en el arranque del año 2014 por 1.300 millones de euros. Entonces la situación era completamente distinta a la actual: Bankia era un banco deseado por los grandes inversores institucionales que buscaban una oportunidad para entrar en una historia bursátil de reestructuración capaz de recoger la mejora de la economía española.

“La demanda entonces fue altísima y muchos inversores compraron a manos llenas. Colocar cualquier nuevo paquete de Bankia por debajo de este precio no sólo sería un agravio comparativo para aquellos fondos que apostaron por el valor; también sería lanzar el mensaje de que el potencial alcista del banco está agotado”, señalan fuentes financieras que creen que el de Bankia no es un problema de gestión. “En absoluto. El problema es que toda la banca española está fuera de juego en las grandes carteras. Vender acciones bancarias hoy exigiría grandes descuentos”, añaden.

Muy lejos quedan las expectativas del Frob tras el éxito de la primera y última colocación de acciones del valor en manos del Estado. Entonces, el objetivo era privatizar la totalidad de la participación estatal en una plazo máximo de dos años a través de la venta de paquetes de acciones en el mercado, la fórmula que el Frob calificó como “salida natural”. Una previsión que la debilidad del sector bancario en concreto y de la bolsa en general ha hecho saltar por los aires.

Con la cotización por debajo de 1 euro, las especulaciones sobre la continuidad del proceso de concentración del sector financiero español ponen aún más a Bankia en el centro de la diana. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri sería la pieza clave para dar el bastón de mando del mercado nacional a BBVA o Santander.

Una operación por la que el Estado exigiría una valoración muy superior a la que el mercado concede a Bankia, que está muy lejos de los más de 22.000 millones de euros con los que fue rescatado el grupo –incluido BFA- en varias fases con dinero del Frob y de fondos europeos.

Con numerosos frentes abiertos en el terreno judicial pero con una gestión reconocida y estable y su cuenta de resultados normalizada, Bankia es hoy una pieza más atractiva para sus competidores por su valor estratégico que para los inversores, que siguen soltando lastre en un sector sin ‘sex appeal’.

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