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Tareas pendientes en España: el paro de larga duración y recuperar la renta per cápita

‘Llevará hasta el fin del de­cenio antes que los in­gresos reales per cá­pita de los es­pañoles vuelvan a ni­veles de antes de la cri­sis’

desempleo
Paro en España.

En este ma­cro­puente de Constituciones, de Inmaculadas, de re­for­mas, de re­fe­rén­dums, de des­hielos en Cataluña y otros de­bates y bla­bla­blás, hay unos cuantos datos es­ca­lo­friantes que si­guen ahí. Uno: el PIB de España en 2016 to­davía es in­fe­rior al de 2008. Dos: la renta per cá­pita, tres cuartos de lo mismo. Tres: el paro con­tinúa en la es­tra­tos­fera, y que decir del de larga du­ra­ción. Y todo ello en una Europa que tam­bién está en cri­sis.

Como escribe Martin Wolf, ‘llevará probablemente hasta el fin del decenio antes que los ingresos reales per cápita de los españoles vuelvan a niveles de antes de la crisis’. Es una de las frases del famoso columnista de Financial Times en un artículo sobre los peligros que acechan a una eurozona absolutamente asimétrica en riqueza, desarrollo, crecimiento, desempleo y muchos otros valores comparativos.

No está Wolf del todo desesperanzado en cuanto al grupo: ‘Al menos, las cosas están mejorando’. El PIB ha crecido 5,5% en tres años y el paro ha caído casi tres puntos. Pero el peso de la crisis es alargado: ese PIB es en 2016 sólo un 1,8% mayor que en 2008. El problema mayor viene cuando se deslindan las cifras país a país.

Una buena herramienta para hacer esas diferencias es la Base de Datos Total de la Economía, que elabora The Conference Board, un think tank empresarial independiente. Martin Wolf ha buceado en esos datos: ‘De 2007 a 2016, la renta per cápita real en términos de paridad de poder adquisitivo creció un 11% en Alemania, casi no cambió en Francia y cayó un 8% en España y un 11% en Italia’.

Si a España le va a costar hasta 2020 volver al nivel de antes de la crisis, como dice este think tank y como pronostica con optimismo el Gobierno, Italia tendrá que esperar otros cinco años más o por ahí, con la carga que tiene su sector bancario de 360.000 millones de créditos dudosos o fallidos.

En suma: ‘La dolorosa verdad es que la eurozona no sólo ha sufrido una pobre ejecutoria en su conjunto, sin que se ha comprobado que es una máquina para generar entre sus miembros divergencia económica en lugar de convergencia. ¿Solución? Wolf cree desde hace mucho que la austeridad no es el camino, sino lo que propone la OCDE, una combinación de expansión fiscal que apoye el crecimiento y unas reformas estructurales relevantes.

Pero los datos humanos, personales, duelen más. Lo demuestra muy bien este jueves otro periodista de FT, Tobias Buck, corresponsal en España en una crónica titulada ‘España despierta al riesgo del desempleo de larga duración’. Claro que la definición de desempleo de larga duración ha cambiado: un año, dos, cuatro…

Buck cita las cifras oficiales de que uno de cada cuatro parados españoles es de larguísima duración, con más de cuatro años sin trabajo. Y recoge el comentario del profesor Marcel Jansen, de la Autónoma de Madrid: ‘El desempleo de larga duración está empezando a surgir como una prioridad política en Europa; no sólo impone un enorme estrés económico y emocional a los afectados, sino que también es probable que tenga un gran impacto en la recuperación’.

FT no comenta los avances del Gobierno español en el sentido de que para 2019 el paro se habrá al 12,8%, casi como antes de la crisis, pero sí considera que aunque siga la recuperación económica, el gran reto será no ya el desempleo como tal, sino en particular el de larga duración. Por eso avala las empresas privadas como Manpower para buscar trabajo, después de que según Jansen, ‘el servicio público de empleo es básicamente una agencia de subsidios’.

El profesor centra el balón con una mirada al horizonte: ‘Hay gente que llevan largo tiempo en el paro y sólo están en la veintena de años; seguirán ahí, buscando trabajo, otros 40 años, así que sería enormemente rentable si logramos reconectarlos con el mercado de trabajo; España no puede permitirse darles la espalda’.

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