Ignacio Sánchez-Asiaín (ex BBK) asume el cargo de con­se­jero de­le­gado tras Larena

Emilio Saracho tiñe de acento vasco el futuro del Popular

Vitalino Nafría (ex BBVA) entra como con­se­jero en sus­ti­tu­ción de Roberto Higuera

Emilio Saracho, ex presidente del Popular.
Emilio Saracho, pte. Banco Popular.

Las pri­meras de­ci­siones del con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción del Popular apuntan a un cierto tono vasco en las pre­fe­ren­cias de su pre­si­dente, Emilio Saracho, para en­carar el fu­turo del grupo y que pasa por una am­plia­ción de ca­pital y por una po­ten­cial venta o in­te­gra­ción en otra en­ti­dad. Ignacio Sánchez-Asiaín, ex BBK y hasta ahora en el con­sejo de Abanca, se con­vierte en el nuevo con­se­jero de­le­gado, cargo que había de­jado va­cante Pedro Larena. Vitalino Nafría, un his­tó­rico del BBVA, entra en el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción.

El presidente del Popular, Emilio Saracho, y el consejo de administración que preside parecen haber dado una contestación a uno de los accionistas (Antonio Ramos) que había cuestionado en la junta ordinaria sobre si se hablaría en el futuro del grupo bancario en catalán, en vasco o en castellano con acento de Cantabria. "Ya veremos quién nos lanza un salvavidas", dijo este inversor ante la posibilidad abierta que Saracho ha dejado a una posible venta del banco.

El consejo de administración posterior a dicha junta ha designado como nuevo consejero delegado a Ignacio Sánchez-Asiaín, un profesional con diversos cargos en BBK y posteriormente en Kutxabank tras la fusión de las tres cajas del País Vasco. Hasta ahora, Sánchez-Asiaín era consejero de Abanca, el banco en manos del grupo venezolano Banesco y fruto de la fusión de las dos cajas gallegas. Su elección ya había sido adelantada por el diario Cinco Días.

Por otra parte, el consejo de administración del Popular ha designado como nuevo consejero a un histórico del BBVA como es Vitalino Nafría, que cubre la salida de otro no menos histórico como Roberto Higuera, hasta ahora vicepresidente del Popular y que tuvo que hacer frente a la presidencia de la junta extraordinaria del pasado mes de febrero en el que se acometía de manera efectiva la sustitución de Ángel Ron por Emilio Saracho en la presidencia.

Estos dos nombramientos se producen después de que el actual presidente del Popular haya reconocido ante los accionistas que están "abocados" a una nueva ampliación de capital y que no haya descartado la posible venta o integración del banco en otro grupo para garantizar su viabilidad.

"La independencia es un valor hasta que deja de serlo y se convierte en una carga. Tendremos que elegir", respondía Emilio Saracho a las cuestiones planteadas por algunos accionistas durante la junta ordinaria. "Este banco tiene personas muy valiosas", también indicaba el presidente del Popular aunque al final ha optado tanto para consejero delegado como nuevo consejero por directivos de banca que se han forjado en entidades competidoras.

¿Fusión con BBVA?

La cuestión ahora es si Saracho se ha decidido por un acercamiento con el BBVA que preside Francisco González, más que nada porque su sede social se mantiene en Bilbao aunque la procedencia de sus ingresos y beneficios tienen un tinte más mexicano, una nacionalidad que provoca dolores de cabeza a los actuales gestores del Popular como también lo provocó a los anteriores en los tiempos en los que el empresario Trinitario Casanova era accionista significativo.

El hecho es que, durante toda la crisis del Popular, se ha hablado de un acercamiento entre el anterior presidente, Ángel Ron, y Francisco González (FG), presidente del BBVA, para una posible salida de la primera entidad con la integración o fusión con el segundo grupo.

Tal vez, los dos nuevos nombramiento por parte del consejo de administración sea una casualidad, pero toda apuntaría a que en el Popular podría hablarse en vasco en el futuro más inmediato. Incluso, con algún tono gallego ya que FG no es vasco ni se asemeja. Él es de Chantada (Lugo) y muy digital.

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