Los fun­da­men­tales de la ope­ra­dora es­pañola no han cam­biado en los úl­timos meses

Los fondos, con BlackRock al frente, toman posiciones en Telefónica con la corrección

Los ana­listas re­afirman sus re­co­men­da­ciones y creen que la ope­ra­dora tiene ca­pa­cidad para subir más de un 10%

BlackRock
BlackRock

Telefónica sufre en bolsa, pero no lo su­fi­ciente para poner ner­viosos a los ana­lis­tas. La ac­ción ha per­dido esta se­mana el im­por­tante so­porte de los 9,5 euros por ac­ción. Pero el re­tro­ceso está siendo apro­ve­chado por un nu­trido grupo de fondos -que in­cluye a BlackRock- para tomar po­si­ciones en la ope­ra­dora, que man­tiene el apoyo de los ‘broker’, que creen que la ac­ción vale por en­cima de 11 eu­ros.

Con un potencial alcista de altos vuelos –el mejor entre los ‘blue chips- los fondos cazadores de precios atractivos han empezado a picotear.

A la cabeza de todos ellos se sitúa BlackRock. El inversor institucional con más acciones de Telefónica ha aprovechado el recorte en Bolsa –la cotización empezó el mes por encima de los 9,80 euros- para dar un paso adelante en el capital. Ahora tiene un 5,69%, por encima del 5,56% anterior. Las compras han sido secundadas por otras gestoras como Dekabank, Deutsche o Manulife, que han engordadO sus carteras de ‘matildes’ en su vuelta hasta los niveles más decaídos desde marzo.

“Los fondos quieren repetir la jugada del pasado invierno. Entonces la acción de Telefónica subió en menos de mes y medio desde los 8,7 euros hasta los máximos del año por encima de los 10,4 euros a mediados de marzo. Ahora, muchos gestores creen que la caída ha sido demasiado brusca, sin demasiados factores que la justifiquen, y están tomando posiciones a la espera también de que los resultados del primer semestre sean buenos”, señalan en un ‘broker’ nacional muy activo en la compañía.

Las últimas caídas han reducido las ganancias anuales de Telefónica por debajo del doble dígito en 2017. En cualquier caso, la operadora está haciendo un buen año en bolsa, sin demasiados sobresaltos y con los inversores mucho más tranquilos respecto a la evolución del endeudamiento del grupo. Los analistas creen que la compañía reducirá su apalancamiento hasta alrededor de 48.500 millones de euros este año y creen que los resultados hasta junio no depararán sorpresas negativas hasta junio.

Aunque el valor baja más de un 10% desde sus niveles más altos del año, los analistas mantienen intactas sus recomendaciones en las últimas semanas. La mayoría cree que los fundamentales de la compañía no han cambiado. Quienes han actualizado sus precios objetivos en los últimos 15 días creen de forma mayoritaria que la acción vale más de 10 euros (Sabadell, Fidentiis y GVC Gaesco la ven superando el listón de los 12 euros) y entre las grandes casas solo Barclays establece un precio objetivo inferior al de mercado.

“Habrá que esperar a los resultados que presente el grupo el próximo 27 de julio. Hasta entonces, no creo que la corrección vaya mucho más allá si no es todo el mercado español el que corrige con fuera. Las últimas noticias son buenas para la compañía, que podría sacar a bolsa su filial argentina”, señalan en un importante intermediario extranjero que cree que la compañía tiene multitud de palancas para conseguir en los mercados nuevos fondos, si es que son necesarios.

La compañía española estudia varias posibilidades con su filial argentina. Podría colocar en bolsa un parte del grupo o compartir redes con otros operadores. El objetivo es aprovechar la subida de las valoraciones de las compañías cotizadas argentinas desde la llegada a la presidencia de Mauricio Macri. Desde entonces -a finales de 2015- el índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires ha subido alrededor de un 60%. Un nuevo escenario de liquidez y de vuelta de inversores extranjeros que da a Telefónica una oportunidad impensable hace solamente año y medio.

Artículos relacionados