DESDE EL PARQUET

Oro, depósito de confianza

Después de un tiempo a la sombra del dólar y del pe­tró­leo, el oro vuelve a asomar la ca­beza en las car­teras de los grandes ope­ra­do­res. Ya era hora porque la cosa no pin­taba lú­cida para al­gunos in­ver­so­res.

Según un reciente informe de Merrill Lynch, la cotización del oro irá en aumento en el próximo año en la medida que siga aumentando las preocupaciones sobre el creciente déficit presupuestario de EEUU, tensionado por la guerra comercial. La firma de inversión teme que el aumento de los aranceles de sus socios comerciales pueda empezar a dañar pronto la economía del país.

Un escenario que sería muy favorable para el oro, como valor refugio. La onza podría superar un promedio de 1.350 dólares a lo largo de 2019 a medida que las reformas tributarias corporativas empeoren el equilibrio fiscal estadounidense. Al respecto, los analistas de Merrill Lynch recuerdan que de momento la onza está promediando este año un precio de unos 1.285 dólares.

Eso supondría un potencial de revalorización ligeramente superior al 5%. Lo cual solo sería competitivo si Wall Street acaba sufriendo un fuerte ajuste desde sus máximos, tal y como empiezan a vaticinar cada vez más gurús financieros.

A largo plazo, estos analistas se muestran aún más optimistas sobre el desempeño de este metal precioso debido a las preocupaciones sobre el futuro de la economía de EEUU. A pesar de que de momento lo está haciendo muy bien, en el corto plazo los efectos de un dólar fuerte dominan las tasas más altas, a la larga un gran déficit presupuestario del Gobierno americano será bastante positivo para el oro.

Los expertos de Auibérica también se muestran optimistas respecto a la evolución del metal precioso. Sin embargo, señalan que el principal problema en la actualidad es la fuerte inversión en derivados que impide que el mercado recoja su verdadero valor. “Por cada gramo de oro físico hay más de 100 gramos negociándose en derivados”, señala Álvaro Gallego.

Eso permite, por un lado, una mayor manipulación del mercado y, por otro lado, supone un gran riego de que caso de quiebra de los fondos que gestionan esos derivados, pues muy pocos podrán recuperar su dinero.

Por esta razón, Gallego, CEO de Auibérica, recomienda invertir solo en oro físico y hacer oídos sordos a los que ofrecen rentabilidades con el oro, pues seguramente quien hace eso está negociando con derivados. El oro es un activo que en cartera ayuda a mantener el poder adquisitivo del patrimonio.

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