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'Estrategias de Poder', a propósito de las elecciones en EEUU

Gane Trump o Biden, China se­guirá siendo el gran desafío para las eco­no­mías de EE.UU. y de la UE

Estrategias de Poder, de Fidel Sendagorta.
Estrategias de Poder, de Fidel Sendagorta.

“Los go­ber­nantes chinos están con­ven­cidos de que ha lle­gado el mo­mento de que su país re­cu­pere la cumbre de la je­rar­quía mun­dial que ocupó en el pa­sa­do”, es­cribe el di­plo­má­tico y ana­lista Fidel Sendagordata, in­ves­ti­gador in­vi­tado en la Universidad de Harvard. Tras la lec­tura de Estrategias de Poder, China, Estados Unidos y Europa en la era de la gran ri­va­lidad (Deusto, sep­tiembre 2020) queda claro que, gane quien gane en las elec­ciones pre­si­den­ciales de Estados Unidos, Donald Trump o Joe Biden, la agenda es­ta­dou­ni­dense se­guirá cen­trada en el reto que re­pre­senta la República Popular de China, con una Unión Europea “jugando a la de­fen­si­va”.

Recuerdo que anteriores campañas presidenciales, sobre todos en la década de 1980, en los dos mandatos de Ronald Reagan, el enemigo comercial exterior era Japón. Una potencia, Japón, que ha perdido fuelle ante el extraordinario avance del gigante chino. No solo como protagonista económico-comercial, sino también tecnológico. La batalla por el G5, donde se cruza la tecnología y la seguridad nacional, la está marcado Pekín, mientras EE.UU. va a remolque y, lo más grave, la Unión Europea parece haber perdido un tren al que nunca se subió, de la futura “Ruta de la Seda Digital”.

“China ha acumulado un enorme poder económico, que puede transformar el sistema internacional y alterar el equilibrio de poder mundial de manera que llegue a socavar el actual dominio de Estados Unidos”, escribe Sendagorta. Sin olvidar “la ofensiva de China en el ámbito internacional” especialmente visible en el control militaren el mar de la China Meridional.

El autor reflexiona alrededor del objetivo de China de “lograr una posición predominante tanto en Eurasia como en el Indo-Pacifico”, algo ya palpable, sobre todo en la zona de Asia-Pacifico, y cada vez más visible en la propia Unión Europea. Hemos pasado de ser inversores en China, sobre todo en deslocalización de industrias por sus costes de producción más bajos, a ir comprobando como las multinacionales chinas están desembarcando en Europa, donde adquieren firmas de alta tecnología o compran, sin más, infraestructuras en sectores estratégicos como los puertos y la energía.

De ahí el grito de alarma, desde la Comisión Europea y algunos Estados miembros, Francia, en especial, en alertar de la penetración china en la UE. Junto a la infraestructura ya en marcha de la “Ruta de la Seda Ferroviaria” para mercancías entre China y Europa, a lo largo de más de 13.000 kilómetros, que ya llegan hasta Madrid además de otras capitales europeas.

China avanza hacia la autosuficiencia en tecnologías que ahora la hacen vulnerables. “Una China liberada de sus dependencias respecto a Estados Unidos podría convertirse en un desafío aún mayor de lo que es ahora”, argumenta Fidel Sendagorta. De ahí que, incluso con una eventual victoria de Joe Biden, la confrontación EE.UU.- China continuará, mientras la Unión Europea intentará acomodarse a esa nueva realidad que pasará por el predominio mundial chino.

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