Los con­sejos de ad­mi­nis­tra­ción deben aún abrir el pro­ceso de es­tudio para la ope­ra­ción

Unicaja y Liberbank se dan una segunda oportunidad y cerrarían su fusión en un mes

Los 'contactos pre­li­mi­na­res' se ini­ciaron a lo sumo hace un par de se­manas

Unicaja
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Unicaja y Liberbank se toman su se­gundo in­tento de fu­sión sin prisa pero tam­poco con ex­ce­siva pausa, des­pués de que des­ca­rri­laran las ne­go­cia­ciones man­te­nidas hasta pri­meros del año pa­sado. Mientras tanto, las dos en­ti­dades se han for­ta­le­cido y el nuevo es­ce­na­rio, con la pan­demia como un obs­táculo más, in­vitan a ana­lizar todos los nú­meros de una ope­ra­ción que daría lugar a un grupo con más de 100.000 mi­llones de ac­ti­vos.

Sin fecha fija, los respectivos consejos de administración deben aprobar los estudios previos que se demorarían hasta noviembre.

Unicaja y Liberbank parecen condenados a entenderse antes de que, en la nueva ola de fusiones tras la anunciada por Caixabank con Bankia, se vean fagocitadas por algún grupo de mayor tamaño necesitado de mantener sus respectivas cuotas en el ya competitivo mercado bancario español.

Las dos entidades, primero la malagueña presidida por Manuel Azuaga, han reconocido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) "contactos preliminares" en conocimiento de sus respectivos consejos de administración. Bien es cierto, que Liberbank ha confirmado dicho conocimiento tres horas y media después de su primera comunicación al supervisor de los mercados.

La operación parece ser menos inminente de lo que se ha dejado traslucir en distintos medios de comunicación durante todo el fin de semana. Según fuentes próximas a la operación, los respectivos consejos de administración aún deben reunirse para el estudio de cómo encarar todo el proceso, algo que podría dilatarse hasta primeros de noviembre.

Esas mismas fuentes aseguran que los contactos iniciales para intentar abordar por segunda vez la integración se iniciaron hace menos de dos semanas y "hay que ver todos los números", sobre todo por cómo ha cambiado todo el contexto desde que se produjera a primeros de 2019 las negociaciones casi cerradas para su fusión, que al final fracasó.

No obstante, y sobre todo por parte de los responsables de Unicaja, se dejaron las puertas abiertas a retomar las negociaciones, después de las discrepancias sobre el canje de la operación (60% de la malagueña, frente al 40% de Liberbank) y la necesidad de acometer una ampliación de capital.

De hecho, durante la presentación de sus resultados anuales y su nuevo plan estratégico hasta 2022, tanto el consejero delegado de Unicaja, Ángel Rodríguez de Gracia, como el director financiero, Pablo González, se mostraron abiertos a retomar la operación de integración de Liberbank siempre que, como cualquier otra, generaran valor.

Con el estallido de la pandemia, el Banco Central Europeo (BCE) se muestra más laxo en la necesidad de acometer ampliaciones de capital para abordar fusiones, potenciadas desde el propio supervisor para contar con entidades más robustas y con potencial de mejora de la rentabilidad en momentos de crisis como el actual.

Fortalecidas en su naturaleza

Tanto Unicaja como Liberbank parten en esta ocasión de posiciones más sólidas que hace más de año y medio, como una ratio de capital fully loaded en torno al 14% (algo más superior en el caso de la entidad malagueña, que también muestra una rentabilidad (ROE, sin el efecto Covid 19, del 6,8%).

La suma de las dos entidades daría lugar a un grupo con unos activos totales de 110.000 millones de euros, aunque según las cifras al cierre del primer semestre del año dicha cantidad estaría en poco más de 102.000 millones. En cualquier caso, se situarían por delante de otras entidades más rentables como Bankinter o Abanca.

Precisamente, el grupo presidido por Juan Carlos Escotet ya fue protagonista, al menos de manera indirecta, en las negociaciones de fusión que se mantenían hace más de un año y medio. Abanca, trató de cortejar a algunos de los principales accionistas de Liberbank con una oferta pública de adquisición (OPA) para tomar el control de la entidad que dirige Manuel Menéndez y preside Pedro Rivero.

Las fuentes cercanas a la operación entre Unicaja y Liberbank consultadas reconocen que no pueden tener la misma velocidad para cerrar el acuerdo como los mostrados por CaixaBank y Bankia. La operación para crear el primer grupo en España por activos se dilató unos quince días desde la primera comunicación oficial de sus negociaciones.

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