Sus sedes so­ciales distan es­casos nú­meros en la va­len­ciana calle Pintor Sorolla

CaixaBank será el imperio del monopoly de sedes y oficinas en Madrid y Valencia

El grupo re­sul­tante de la fu­sión con­tará con cuatro sedes en la ca­pital de España

CaixaBank.
CaixaBank.

Habrá que tirar los dados con mucho tino en el eje del Paseo de la Castellana de Madrid para no caer en al­guna de las sedes sig­ni­fi­ca­tivas con las que con­tará el nuevo CaixaBank. Mayor tino habrá que tener en Valencia, donde las dos sedes so­ciales de las dos en­ti­dades en fu­sión están a tan sólo unos pocos me­tros. Más allá de las 6.000 ofi­cinas que suman juntos CaixaBank y Bankia, la re­dun­dancia tam­bién se re­gistra en va­rios edi­fi­cios y ofi­cinas em­ble­má­ti­cas. Una fuente po­ten­cial de hacer caja.

Paseo de la Castellana, 189. Ahí radica la sede operativa de Bankia en una de las dos torres Kio o del denominado proyecto Puerta de Europa, todo un símbolo hasta cinematográfico gracias a la película 'El día de la Bestia' de Alex de la Iglesia. Una construcción de casi 114 metros de altura y con una inclinación de 15 grados.

Desde el Norte de ese eje madrileño y con la vista al Sur, se sitúa la sede operativa en Madrid de CaixaBank, en el número 51 de dicho paseo, a la altura de la plaza de Gregorio Marañón. Si uno encara la misma ruta más hacia el Sur, se llega a la plaza de Colón hasta toparse con el Edificio Axis, de Norman Foster, en el número 37 del Paseo de Recoletos.

Son tres de las sedes que el transeúnte puede encontrarse en tan sólo unos miles de metros, siempre y cuando no se haya desviado del Paseo de la Castellana a la altura de Juan Bravo, donde también hay otra sede de CaixaBank que fue heredada tras integrar a Banca Cívica en su momento.

Ese mismo caminante tampoco lo tendrá más fácil si deambula por la calle Pintor Sorolla, en Valencia. A tan sólo unos metros, se topará con la sede social de CaixaBank, radicada en el antiguo edificio del Banco de Valencia, casi al lado de la sede social de Bankia, en el edificio heredado tras la integración de Bancaja.

Más duplicidades

La situación podría ser más racional en Barcelona, donde las dos torres negras de la Avenida de la Diagonal, una en la que está la sede operativa del banco y la otra que acoge tanto a la Fundación Bancaria La Caixa como a Criteria, prevalecerán sobre la que Bankia tiene en el Paseo de Gracia 117.

En Andalucía, los edificios emblemáticos están más repartidos. CaixaBank heredó la polémica Torre Sevilla al hacerse con Banca Cívica, integración en la que recaló una Cajasol presidida por un Antonio Pulido empecinado en la construcción de un rascacielos de 180 metros de altura anclado en La Cartuja y al que se adhiere la sede de CaixaForum, además de distintos hoteles, restaurantes y comercios.

Bankia cuenta con el edificio El Cubo en Granada, herencia tras la integración de BMN y que se inició en su momento por Caja Granada como un emblema empresarial para la ciudad granadina con más de 36.000 metros cuadrados. El grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri descartó hace un par de años la venta de dicho complejo arquitectónico, en el que está su sede operativa para Andalucía.

¿ERE de ladrillo?

Los máximos responsables del nuevo CaixaBank han evitado, desde el anuncio de fusión a mediados del pasado mes de septiembre, han evitado entrar en cuantificar el ajuste tanto de plantilla como de red hasta que la fusión se cierre legalmente en el primer trimestre de 2021.

Por tanto, es prematuro aventurar qué decisiones se tomarán respecto a las duplicidades de sedes operativas y sociales que acumulará el banco resultante de la creación del primer grupo por activos totales en España.

El nuevo CaixaBank, en cualquier caso, se convierte en un auténtico rey del monopoly inmobiliario en varias ciudades españolas. En el caso de Madrid, tan sólo la suma de la sede en Plaza de Castilla y la situada al lado de la glorieta de Gregorio Marañón tendría un precio de mercado de unos 500 millones de euros.

El complejo de las dos torres en Barcelona, recompradas en su momento a Colonial antes de la quiebra de esta inmobiliaria, tendría un valor superior a los 600 millones de euros, con una dimensión de 85.000 metros cuadrados con una comunicación interna entre los dos edificios.

Artículos relacionados