Las au­to­ri­dades de Competencia y Mercados tar­darán en dar luz verde, no antes de fi­nales de 2021

Telefónica tendrá pronto en Brasil su principal fuente de ingresos y de resultados

Para final de año la ope­ra­ción Oi móvil pa­sará a manos de Vivo, Claro y Tim

Oi Brasil.
Oi Brasil.

Ya no queda margen para sor­presas en re­la­ción con el fu­turo de la ope­ra­ción móvil de la bra­si­leña Oi, cuyos ju­gosos ac­tivos (clientela y es­pectro ra­dio­eléc­trico) serán tro­ceados y re­par­tidos entre las ope­ra­doras ri­va­les: Vivo, de Telefónica; Claro, de América Móviles y Tim, de Telecom Italia. Brasil será pronto la prin­cipal fuente de in­gresos de Telefónica. Con el 18% del total de in­gresos Vivo solo tiene por de­lante a Telefónica España (29%), su­perando, así, la ope­ra­ción ale­mana (17%) y la bri­tá­nica (15%).

Pero para llegar a ese objetivo es necesario cerrar antes la operación de Oi. Afortunadamente, cualquier atisbo de duda al respecto quedó eliminado por Highline Brasil, controlada por el fondo norteamericano Digital Colony, que ha renunciado a una eventual puja con Vivo, Claro y Tim.

De hecho, y aunque nadie hable todavía de “acuerdo cerrado”, en el sector ya se da por seguro que para final de año todo quedará arreglado, entre Oi y el trio formado por Vivo, Claro y Tim, por unos 2.700 millones de euros. Pero la imprescindible luz verde de la reguladora Anatel y de la autoridad de la competencia Cade, no será tan rápida: Vivo, Claro y Tim llevan tiempo hablando del tema directamente con las autoridades brasileñas, pero, ante complejidad de la operación, lo más probable es que el “ok” oficial solo llegará para finales del próximo año.

Con el precio de la operación prácticamente cerrado, lo más difícil, ahora, estará por lo tanto en el reparto de los 37 millones de clientes y sobre todo de los 92MHz de espectro de Oi móvil. Sin embargo, dando por cierto el casi espíritu de sacrificio pregonado a la vez por Vivo, Claro y Tim, en el sentido de que el país y la clientela ganarán con tener tres grandes operadoras rivales, con un peso equilibrado, cabe pensar que el mayor peso de la operación recaerá sobre Tim, que, en tal caso, se haría con un 54% de la clientela y un 60% del espectro de Oi móvil.

Por su parte, tras haber renunciado a la operación móvil de Oi, lo que hará Highline, será concentrarse en su negocio de infraestructuras. Ahora su principal objetivo es la red de Oi, Infra Co, cuyo proceso de venta, también incluido y aprobado por los acreedores de Oi en el ámbito del plano de recuperación judicial de la operadora, va más lento que el de la operación móvil. Lo que está en juego es la venta del 51% del capital y el control de la gestión de Infra Co, con que Oi seguiría como accionista de referencia, con una participación minoritaria del 49%.

La red neutra para Highline

Cabe recordar que la Infra Co de Oi, que Highline quiere explotar como red neutra, suma más de 350.000 kilómetros de fibra óptica, con un total de 7,5 millones de “homes passed” (FTTH) en 125 ciudades, aunque el objetivo de Oi está en sumar entre 32 y 34 millones hasta el 2024. Tras la venta de la operación móvil, la operadora brasileña apostará más en la expansión de la red fija, sobre todo en aquellas regiones donde no tiene todavía presencia, empezando por el Estado de Sao Paulo, que representa una clientela potencial de un mercado potencial de 92 millones de accesos.

En todo caso, Oi quiere sacar provecho del plazo dilatado de los trámites oficiales necesarios para la venta, tanto de Oi móvil como la filial de infraestructuras Infra Co. Concretamente, lo que busca es tener margen de tiempo -también proporcionada las distorsiones negativas que la pandemia del coronavirus provoca en el sector- para poder participar a la subasta de las licencias 5G, sea para negociarlas ulteriormente u utilizarlas en el servicio fijo/móvil, que podrá registrar un crecimiento exponencial cuando Oi empiece a operar en Sao Paulo.

En todo o caso, al margen de lo que pase con los planes de Oi, llama la atención la voracidad de Highline. Además de InfraCo, la operadora de Digital Colony también está bien posicionada para hacerse con TowerCo (la unidad de torres de antenas de la operadora brasileña), en cuyo proceso de venta ocupa la posición de “stalking horse” para cubrir eventuales mejores ofertas. Pero, sobre todo, los expertos brasileños hablan de la posibilidad de ver a Highline participar en el despliegue de otras redes neutras de infraestructuras previstas en Brasil, por Vivo y por Tim.

Traslado de modelo desde Alemania Telefónica ya avanzó que trasladará a Brasil el modelo aplicado con Allianz en Alemania para crear de cero una red de 50.000 kilómetros (una inversión de 5.000 millones de euros) que en un plazo de 6 años tendrá 2 millones de hogares en zonas rurales conectados con fibra (FTTH). Vivo seguirá la misma estrategia de “crecer más con menos recursos”, pero no partirá de cero: cuenta unos 15 millones de hogares conectados con fibra en 254 ciudades, y para el 2024 prevé alcanzar los 24 millones, de los cuales unos 5 millones a través la red neutral Infra Co.

Cabe subrayar que hace un par de años, la red de fibra de Vivo solo alcanzaba todavía unas 100 ciudades, habiendo sumado desde entonces unos 5 millones de hogares con fibra, y a un ritmo cada vez mayor: desde septiembre 2019, la red creció un 43,3%, y durante el 3º trimestre 2020, sumó 1,5 millón de nuevas conexiones. Son datos que no tienen en cuenta la clientela sumada por Vivo a través las acuerdos firmados con American Tower y Phoenix, además de las franquicias negociadas por la filial Terra con pequeños proveedores regionales.

El acuerdo firmado de American Tower es el más ambicioso. Cubre 40 ciudades de mediana dimensión situadas en el Estado de Minas Gerais, donde la operadora de infraestructuras adquirió en 2018 Cemig Telecom. El objetivo consiste en tener unos 800.000 hogares con fibra en el espacio de 3 años. Vivo se hará cargo de la oferta comercial y de los equipos instalados en los hogares, mientras que American Tower financia la construcción de la red de fibra óptica, utilizando parte de la infraestructura construida por la operadora adquirida hace dos años.

Lo mismo pasará con la operadora de torres y de “smal cells” Phoenix Tower, que opera en 11 ciudades de cuatro estados (Minas Gerais, Rio Grande do Sul, Goiás, Espírito Santo), donde tiene desplegados 1.600 kilómetros de fibra. Vivo también firmó franquicias con proveedores regionales, que se harán cargo de la inversión necesaria para llevar la fibra a 2 millones de hogares y quedarán con los ingresos, mientras que Terra (subsidiaria de Vivo) aportará su marca (catálogo de servicios) y su red de transporte (“backbone”), contra el pago de royalties.

Importancia de Fider

El CEO de Vivo, Christian Gebara, subraya la importancia de la creación de Fiber Co, como red mayorista neutral e independiente, avanzando que ya tiene ofertas sobre la mesa de futuros socios inversores. Cabe recordar al respecto que los hogares brasileños con banda ancha de alta velocidad solo representan todavía un 20% del total. Con 225 millones de conexiones, la tecnología 4G (160 millones de chips) llega a casi 5.000 ciudades que concentran el 97,5% de la población, y la 3G (36,8 millones de chips) cubre 5.225 ciudades (99,9% de la población).

Lo cierto es que gracias al reparto de la operación Oi móvil entre Vivo, Claro y Tim, las nuevas estrategias de crecimiento y sobre todo las enormes posibilidades de crecimiento del sector, con el despliegue de las redes de fibra, la llegada de nuevos socios inversores interesados en las redes neutrales, etc., con 210 millones de habitantes Brasil será pronto la principal fuente de ingresos de Telefónica. Ahora mismo, con 18% del total, Vivo ya solo tiene por delante a Telefónica España (29%), superando, así, la operación alemana (17%) y la británica (15%).

Al cierre del 3º trimestre, Vivo operaba 76,7 millones de accesos móviles (un 3,9% mas anual), con una mayoría (57%) de contratos pospago. Los ingresos móviles bajaran un 1,7%, para 20.852 millones de Reales (1 Euro=5,628 Reales), frente a 11.082 millones de Reales para el fijo, un 5% menos, atribuido principalmente a las operaciones de la televisión de pago (-10,6%) y de la voz fija (-18,7%). La banda ancha fija, suma 6,3 millones de clientes, la mitad de los cuales, equipados con fibra óptica, cuya cobertura alcanza ahora un total de 254 ciudades.

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