Bankia ya se an­ti­cipa a nuevas me­didas al am­pliar el plazo de de­vo­lu­ción de sus clientes

La banca, resignada, exige hasta el 80% de garantías estatales para créditos a empresas

Moncloa calla ante cual­quier cambio de las me­didas eco­nó­micas asu­midas por el sector

José María Roldan (AEB)
José María Roldan (AEB)

La banca es­pañola se muestra com­pro­me­tida con las me­didas del Gobierno ante la crisis por la pan­demia del co­ro­na­vi­rus, como la mo­ra­toria hi­po­te­ca­ria. Así se cons­tató por parte de las dos grandes pa­tro­nales del sector (AEB y CECA), aunque al­gunas en­ti­da­des, a tí­tulo in­di­vi­dual, re­claman desde la re­sig­na­ción que el Gobierno asuma el 80% de las ga­ran­tías a la fi­nan­cia­ción de las em­pre­sas, en línea con otros países co­mu­ni­ta­rios. Ante la am­plia­ción del es­tado de alarma hasta abril, desde La Moncloa se ocultan ante una po­sible re­vi­sión de las me­didas eco­nó­micas adop­ta­das.

El principal reto o enemigo, según la terminología militar que ya se impone, es combatir el coronavirus en la primera frontera, la sanitaria. De eso no cabe menor duda, y mucho menos entre los profesionales que se dejan día a día hasta las cejas en ese empeño. Pero la segunda trinchera, la económica, parece no tener "tantos soldados" como se proclaman en los últimos días.

Los bancos, y antiguas cajas de ahorros reconvertidas, han asumido las medidas económicas adoptadas en el reciente Consejo de Ministros para asumir una moratoria hipotecaria, que a la larga les beneficiará por menores provisiones (según las últimas medidas adoptadas por el BCE), menor computo de morosidad y la posibilidad de mantener la fidelidad de sus clientes.

Cuestión muy distinta es como algunas entidades afrontan la financiación de aquellas empresas en problemas por la crisis sanitaria y económica. De los 200.000 millones dispuestos por el Gobierno de Pedro Sánchez, casi la mitad recae en el sector bancario español, con unas garantías entre el 60% y el 70% en los créditos al tejido productivo.

En otros países europeos, la decisión es que la garantía estatal llegue hasta un 80% para impedir que los bancos, ya bien castigados por los bajos tipos de interés y de una recuperación lenta de la anterior crisis, caigan en un terreno más que pantanoso que les succione a escenarios ya conocidos y con pocas ganas volver a ver.

¿2008 como 2020?

Bankia, por el momento, ya ha movido ficha y ha anunciado que los autónomos, pymes y empresas podrán ampliar el plazo de devolución de sus créditos a corto plazo, al mismo tiempo que pueden obtener "financiación puente" para pagar sus deudas de largo plazo. El grupo presidido por José Ignacio Goirigolzarri está controlado accionarialmente con más del 60% por parte del Estado.

Los socios del Gobierno de coalición, la formación de Podemos, siempre ha abogado por una banca pública en torno a Bankia. Eso sí, su presidente ejecutivo, José Ignacio Goirigolzarri, ha repudiado esa "propuesta podemita" para el grupo con el que se ha comprometido en gestionar.

"Los bancos tenemos que demostrar en estos momentos el papel tan relevante que tenemos y una de las mayores aportaciones que podemos hacer es ayudar a las empresas a salir lo menos dañadas posible de esta crisis sanitaria porque de ello se beneficiará el conjunto de los ciudadanos", afirma Gorigolzarri en un comunicado oficial de Bankia.

Tanto desde Podemos, socios del Gobierno de Pedro Sánchez, como de algunos otros sectores afines se exige que la banca debe apoyar en estos momentos de crisis sanitaria. Sería el gesto de devolver el apoyo después del rescate que tuvieron en 2008 como consecuencia de la crisis bancaria derivada de la crisis de las hipotecas basura (subprime) y la quiebra de Lehman Brothers.

En este sentido, el presidente Sánchez ya ha marcado más que distancias con el anterior presidente de Gobierno socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, incapaz de ver la crisis que se avecinaba en 2008. Para Sánchez, la pandemia del coronavirus es "una crisis sobrevenida que nadie prevía". Hace doce años, muchos fueron los que negaron la crisis bancaria y financiera. Ni desde el ámbito político, ni tampoco el bancario. Hasta que estalló. Y ahora, en esos estamos.

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