Los cinco grandes grupos su­frieron el primer se­mestre fuertes pér­didas en sus cuentas

Las constructoras, lastradas ante el fuerte repunte del Covid-19 en España

Una se­gunda pa­rá­lisis eco­nó­mica co­lo­caría a ACS, Acciona, Ferrovial, FCC y Sacyr al lí­mite del con­curso

Fernández Verdes, ACS
Fernández Verdes, ACS

Las grandes cons­truc­toras se en­cuen­tran al borde del co­lapso por la evo­lu­ción que adopta de nuevo el Covid-19. La ma­yoría de los países donde tienen pro­yectos en marcha su­fren una fuerte caída en su ac­ti­vi­dad, que pone en pe­ligro de pa­rá­lisis al­gunas de las obras com­pro­me­ti­das. Además, los re­sul­tados del primer se­mestre han sido muy malos y los nuevos brotes co­locan al sector en grave riesgo de con­curso.

ACS, Acciona, Ferrovial y FCC han registrado fuertes caídas en sus resultados semestrales -Sacyr se ha visto afectada menos-, y ahora mismo no se atreven a hacer un diagnóstico de cómo puede acabar el ejercicio. Los datos del PIB del segundo trimestre en España -la economía española se hundió un 18,5%-, y el retroceso interanual es del 22,1%, lo que hace que nos encontremos matemáticamente en recesión, después de haber acumulado seis años de crecimiento.

El país ha superado ampliamente a Francia (-13,8%) y a Alemania (-10,1%), demostrando nuevamente la fragilidad de nuestra economía frente a los dos grandes de Europa. Fuentes del sector reconocen que el Gobierno debería actuar con urgencia en el plan de reconstrucción y evitar un nuevo parón económico a la vista de cómo está evolucionando el aumento de los casos de contagios en toda España.

El efecto arrastre de otros países

Estas mismas fuentes aseguran a Capitalmadrid que, tanto la construcción como otros sectores -automoción, transporte, hostelería, servicios, siderurgia-, no aguantarían una nueva inactividad. Las constructoras temen además que otros países donde tienen obras entren en recesión y sufran el efecto arrastre.

Por otro lado, Bruselas se ha adelantado y ha pedido a los gobiernos que, en la medida de lo posible, eviten el cierre de fronteras entre países e impedir que se colapse todo. El sector de la construcción española basa el 80% de sus ingresos en las obras y concesiones que tienen en infraestructuras fuera de nuestras fronteras. Por eso, es esencial que las economías mundiales mantengan la calma.

Acciona ha sido una de las constructoras españolas que más ha sufrido en el primer semestre por varios factores. El beneficio neto cayó un 85,7% y lo redujo hasta 22 millones de euros por los efectos del Covid-19. La compañía estima un impacto negativo en sus cuentas de 468 millones. La cifra de negocio ascendió a 3.042 millones de euros, lo que supone una rebaja del 14,8%.

Además de la crisis sanitaria con efectos muy negativos sobre el negocio de las infraestructuras, la compañía que preside, José Manuel Entrecanales, ha sufrido la inversión realizada en el fabricante de aerogeneradores Nordex, con un impacto negativo de 72 millones, al realizar la puesta en equivalencia de su participación del 36,4% del capital.

Pese a esta situación adversa, la compañía invirtió cerca de 500 millones de euros y aumentó la cartera en infraestructuras hasta 12.160 millones, un 6,8% más que al finalizar 2019. La deuda neta asciende a 5.719 millones de euros, con un aumento de 402 millones, debido principalmente a las inversiones realizadas y a la pandemia.

ACS, caída de un 31%

Otra de las grandes como ACS, ha sufrido también una caída de un 30,9% en su beneficio por culpa de la aportación negativa que la constructora ha tenido de Abertis. El resultado neto se elevó a 361 millones. En cambio, la filial de autopistas se anotó unas pérdidas netas de 37 millones frente a los 104 millones positivos contabilizados en igual periodo de 2019.

Precisamente, la compañía del grupo que preside Florentino Pérez está en negociaciones para vender el 50% del capital de la empresa de servicios de minería Thies -filial de Comic- para reforzar su balance por la crisis. A principios de año, Pérez vendió a Galp Energía sus centrales y proyectos fotovoltaicos que tiene en España -unos 2.930 megavatios de potencia instalada-, por 2.200 millones de euros.

Respecto a Ferrovial, las mayores pérdidas han venido provocadas por el impacto del aeropuerto de Heathrow. El grupo ha contabilizado unas pérdidas del aeródromo de 222 millones de euros. En total, ha presentado pérdidas de 379 millones de euros.

La empresa controlada por el empresario mexicano Carlos Slim redujo igualmente sus beneficios hasta 75,9 millones de euros, lo que supone una reducción de un 41,1%. Los ingresos cayeron un 5,7% hasta 22.822 millones. En este caso, la actividad constructora es la que más cayó -hasta 675 millones-, lo que supone un 12,3% menos. La deuda financiera asciende a 3.790 millones, un 5,9% más que a finales de 2019.

Por su parte, Sacyr, la causa que más afectó a sus resultados fue el impacto negativo contable de 18 millones que tuvo por Repsol. La compañía que preside Manuel Manrique, obtuvo un beneficio neto de 70,12 millones en el primer semestre, un 12,9% menos. Sin embargo, e grupo se ha visto obligado a revisar nuevamente a la baja el precio al que tiene registrado su participación del 8% en la petrolera. De los 13,9 euros a los que tenía valorada la acción, la ha reducido hasta 8,30 euros, un 40% menos.

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