En 2016 la em­presa ya su­peró con apuros un con­curso de acree­dores muy po­lé­mico

La historia de nunca acabar: Abengoa tontea con la quiebra después de cinco años

Los ac­cio­nistas mi­no­ri­ta­rios se oponen fron­tal­mente a los planes de la com­pañía

Abengoa
Abengoa

Abengoa, em­presa mul­ti­na­cional es­pañola es­pe­cia­li­zada en los sec­tores de in­fra­es­truc­tu­ras, energía y agua, vuelve a ahondar en el fra­caso casi cinco años des­pués de su úl­timo con­curso de acree­do­res. La com­pañía ha vuelto a pre­sentar el pre­con­curso ante un juz­gado se­vi­llano ante las di­fi­cul­tades de ge­nerar li­quidez y para pro­teger los in­tereses ge­ne­rales de sus ac­cio­nis­tas. Algunos de ellos con enormes pér­didas acu­mu­la­das.

Ahora, casi un lustro después, el grupo de ingeniería ha vuelto por sus fueros y parece que la solución es incierta. Pese a que la presentación del preconcurso de acreedores afectará únicamente a la sociedad, no a todo el grupo, la firma ha decidido tomar la decisión una vez que su matriz lograra el pasado 6 de agosto un acuerdo con la banca para la reestructuración de su deuda, a la que no afecta esta situación.

El consejo de administración de la compañía ha optado por acogerse al artículo 5 bis de la Ley Concursal, que le permite iniciar el proceso de concurso de acreedores, pero le concede un tiempo para seguir negociando un acuerdo de refinanciación, según ha remitido Abengoa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La compañía presidida por Gonzalo Urquijo ha subrayado que la solicitud del preconcurso “no afecta a los acuerdos de reestructuración firmados el pasado 6 de agosto de 2020, que se refieren a la financiación del grupo encabezado por Abengoa Abenewco 1, S.A.U. y que se encuentran en fase de adhesiones por los diferentes grupos de acreedores”.

El pasado 19 de mayo de 2020 -fecha en la que la sociedad presentó los estados correspondientes al segundo semestre del 2019- la sociedad Abengoa se encontraba en causa de disolución por arrojar un patrimonio neto negativo de 388 millones, derivado de la valoración realizada por un experto independiente de la participación que esta sociedad ostenta indirectamente en la sociedad Abengoa Abenewco 1 que es la sociedad cabecera de todos los negocios.

Fue justo en ese instante en el que empezó a correr el plazo extraordinario de dos meses contemplado en las leyes aprobadas en el marco de la emergencia sanitaria por el Covid-19 para que el consejo tomara una decisión. En aras de darse más tiempo para negociar con los acreedores, el Consejo ha terminado optando por esta fórmula.

El muro de los minoritarios

Los accionistas minoritarios, por su parte, ya se han opuesto a los planes que tiene Abengoa en mente. Desde su punto de vista, la compañía sevillana “no ha proporcionado información alguna” sobre la identidad de los proveedores de los 153 millones de los que depende la liquidación o no de Abengoa, la naturaleza de esas deudas y el porcentaje de proveedores adheridos a la quita que se ha ofrecido.

Según han manifestado estos inversores minoritarios, el 96% de adhesiones requerido por el Consejo puede ser un ratio “técnicamente imposible de cumplir”. De este modo, reclaman al Consejo que busque alternativas que compensen una adhesión menor de la que se está negociando.

Una historia de quiebras

Abengoa ya evitó protagonizar la mayor quiebra corporativa de la historia de España en el año 2016, después de que su dirección llegara a un acuerdo para refinanciar deuda por 9.000 millones de euros, en un proceso que otorgó a los acreedores el absoluto control de la compañía.

En aquel momento cerró su acuerdo de rescate con sus bancos acreedores y los fondos para la reestructuración de su deuda financiera y su recapitalización, lo que supuso una inyección de dinero nuevo al grupo de casi 655 millones de euros.

Según informó la compañía al regulador, el importe total del dinero nuevo que necesitó fue de 1.169,6 millones de euros, aunque esta cantidad incluye los importes refinanciados de los préstamos que recibió en septiembre y diciembre del 2015 y en marzo de 2016.

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