Los grandes bancos ca­pean la vo­la­ti­lidad bur­sátil de agosto con va­rios pelos en la ga­tera

BBVA termina con mínimos de cotización y ya vale casi la mitad que el Santander

Los bancos más do­més­ticos su­fren un cas­tigo menor por parte de los in­ver­sores

Onur Genç y Carlos Torres, BBVA.
Carlos Torres, pte. de BBVA, y Onur Genç, CEO.

El vo­látil mes de agosto en Bolsa ha pro­vo­cado va­rios es­tragos en la co­ti­za­ción de los grandes ban­cos, aunque las ac­ciones de los seis del Ibex 35 han te­nido que so­portar las tra­di­cio­nales subidas y ba­jadas de la mon­taña rusa pro­vo­cada por los efectos de la pan­de­mia. El BBVA es el que más ha pa­de­cido, des­pués de las pér­didas acu­mu­ladas en el primer se­mes­tre. Su ca­pi­ta­li­za­ción es casi la mitad de un Santander que ya ad­mi­tido nú­meros rojos a final de año. Las en­ti­dades más re­sis­tentes son aque­llas con más peso del ne­gocio do­més­tico.

Los grandes bancos españoles no partían con las mejores naves (léase, resultados del primer semestre) para surcar los siempre turbulentos mares bursátiles a los que acostumbra el mes de agosto. A pesar de los continuas turbulencias, los seis bancos del Ibex 35 han logrado llegar a la última sesión sin mayores desperfectos en líneas generales.

BBVA ha sido uno de los que se han visto más castigados, con una pérdida de capitalización significativa que le deja a casi la mitad de lo que vale en Bolsa el Santander, a pesar de que al grupo presidido por Ana Botín tampoco le ha soplado en este mes el viento en popa.

La capitalización del banco azul se mueve en poco más de 17.000 millones de euros, mientras que el grupo de la llama se mantiene por encima de los 32.600 millones de euros. Ni aunque el BBVA se fusionara con CaixaBank (11.361 millones), el banco resultante alcanzaría el valor bursátil del Santander.

Las inquietantes incertidumbres en mercados como México y Turquía, de los que depende más del 70% del beneficio atribuido del grupo presidido por Carlos Torres al cierre del primer semestre, han sembrado muchas dudas sobre el potencial de un BBVA que puede quedarse fuera del Euro Stoxx 50, en la revisión que se haga el próximo 18 de septiembre.

Los descensos desde primeros del año tanto del BBVA como del Santander están muy igualados, en torno al 45%. El mayor castigo, en este sentido, es el que encaja el Sabadell de José Oliu que, en las últimas sesiones, ha sufrido el mayor ataque por parte de fondos bajistas como Wellington Managment y BlackRock. Entre ambos suman más de un 1% del capital del banco.

Mejor en casa

La mayoría de los expertos y hasta los máximos responsables del sector, desde el gobernador del Banco de España hasta el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), han puesto en valor en los últimos tiempos las ventajas de la diversificación geográfica para los bancos españoles.

Desde luego, esa apreciación tanto de Pablo Hernández de Cos (Banco de España) como de José María Roldán (AEB) sería válida para crisis delimitadas geográficamente, pero no tanto para la actual que afecta a todo el planeta por la expansión del Covid-19.

Por este motivo o no, los bancos con mayor peso doméstico son los que evitan el mayor castigo en Bolsa. Bankia, sin presencia internacional tras su rescate hace unos cuantos años, tan sólo se deja, en comparación, un 35,87% de su valor en Bolsa, con una capitalización de más de 3.300 millones de euros.

CaixaBank tan sólo se ha expandido en Portugal, tras hacerse con el control de BPI. El grupo presidido por Jordi Gual y gestionado por Gonzalo Gortázar encaja un descenso de su valor bursátil del 31,72%, prácticamente en línea con los dos bancos que cotizan fuera del Ibex 35 (Liberbank y Unicaja).

Bankinter, que también tiene presencia en Portugal y más incipiente en otros mercados como Irlanda, sufre un menor castigo bursátil, del 27%, a pesar de que ya se han colado algunos fondos especulativos o bajistas en su capital, como el ya conocido AQR por parte de todo el sector bancario español.

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