Goirigolzarri des­taca su com­pro­miso y ase­gura que Sevilla tendrá un puesto re­le­vante

CaixaBank aplaza al segundo trimestre de 2021 el ajuste de la plantilla del nuevo grupo

El con­se­jero de­le­gado des­carta una am­plia­ción de ca­pital al tener una ratio del 11,6%

Fusión CaixaBank-Bankia.
Fusión CaixaBank-Bankia.

Tanto el pre­si­dente, José Ignacio Goirigolzarri, como el con­se­jero de­le­gado, Gonzalo Gortázar, han apla­zado cual­quier cálculo sobre el ajuste de plan­ti­llas y su­cur­sales de la nueva CaixaBank hasta el se­gundo tri­mestre de 2021. Gortázar ha des­ta­cado el im­por­tante ne­gocio en se­guros del grupo, aunque tengan que re­ne­go­ciar la alianza de Bankia con Mapfre. Goirigolzarri ha de­fen­dido el re­parto del poder y ha apun­tado que su nú­mero dos en Bankia, José Sevilla, tendrá una fun­ción re­le­vante en el nuevo grupo.

Los dos principales ejecutivos de la nueva CaixaBank consideran prematuro hablar de los ajustes de dimensión que tengan que acometer, tanto en plantillas como en redes. Hasta que no se cierre la integración de los dos bancos, a finales del primer trimestre de 2021, no se analizarán los potenciales recortes que se deberán acometer.

"Nos quedan seis meses para que todo eso empiece. Las plantillas debemos centrarnos en el día a día. Tendremos negociaciones complicadas. Tenemos que darnos tiempo, ahora no toca", ha indicado el Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank.

Tanto Gortázar como el presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, han recordado la experiencia que los dos bancos tienen en integraciones y los inevitables recortes. Eso sí, el consejero delegado de CaixaBank considera que las negociaciones con los representantes sindicales serán complejas, pero confía en poder llegar a acuerdos razonables como en el pasado, bien mediante prejubilaciones o por otras vías.

Respecto al reparto del poder directivo, Goirigolzarri ha mostrado su firme compromiso con este proyecto y ha descartado que se haya fijado un plazo como presidente del nuevo grupo. " Estoy al servicio de lo que quieran los accionistas. Personalmente tenía la obligación de involucrarme en este proyecto", en el que se mantendrá hasta que los accionistas o el consejo consideren que no es necesario. "Me iré tan tranquilo a casa".

Presencia estatal

Tanto Goirigolzarri como Gortázar han coincidido en mostrarse muy tranquilos con la presencia del Estado en el capital de la entidad resultante (16%) y que el FROB cuente con un miembro en el nuevo consejo de administración. Ambos ejecutivos consideran que se mantendrá la no injerencia en la gestión, como se ha producido en Bankia. "Que esté el FROB es una responsabilidad adicional", ha indicado el consejero delegado.

Al igual que ocurre con los ajustes de redes y plantillas, los dos principales ejecutivos de la nueva CaixaBank consideran que aún es prematuro para hablar de las funciones y las personas de la alta dirección, aunque Goirigolzarri ha mostrado todo su reconocimiento y apoyo a su actual número dos en Bankia, José Sevilla.

"Sevilla ha hecho un trabajazo increíble para que esta operación salga adelante. En el nuevo proyecto ocupará una posición muy relevante", ha afirmado el presidente de Bankia que ha reconocido que le duele que la marca del grupo que aún preside vaya a desaparecer con esta operación.

Gonzalo Gortázar, por su parte, ha descartado la necesidad de una ampliación de capital, al tener una ratio del 11,6% muy por encima de los mínimos exigidos, y ha descartado que el fondo de comercio negativo se vaya a utilizar en los ajustes que se tengan que acometer.

Eso sí, el consejero delegado ha destacado el importante peso que tendrá el grupo en el negocio de seguros, gracias sobre todo a SegurCaixa y VidaCaixa. No obstante, asume que algunas alianzas en bancaseguros, como la de Bankia y Mapfre, tendrán que liquidarse aunque no ha entrado en detalles sobre el coste de esa ruptura.

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