Los ba­jistas tiran con bala en Sabadell y Bankinter y hay com­pras en Liberbank y Bankia

El desplome de la banca española moviliza a los inversores en todas las direcciones

El sector di­vide mucho al mer­cado tras volver a los ni­veles más bajos desde fi­nales de julio

Bankinter
Bankinter

El arranque del mes de sep­tiembre o,lo que es lo mismo, el co­mienzo de un nuevo curso bur­sá­til, no está de­jando lugar a las dudas res­pecto al sector fi­nan­ciero es­pañol. Los ges­tores están po­niendo bien a las claras sobre la mesa cuál es su es­tra­tegia en las grandes en­ti­dades fi­nan­cie­ras: vender cuanto más rá­pido y en la mayor cuantía po­sible mejor ante la evi­dencia de que las cosas ya no dan mucho más de sí: no se es­pera una sóla sor­presa po­si­tiva hasta final del año.

Los grandes inversores están más atentos que nunca a la evolución de los datos macro, esos que van a determinar el estado de salud de la banca hasta final de año. Y no hay un solo argumento al que agarrarse para cambiar la visión bajista muy mayoritaria hoy. Los datos de empleo de agosto han caído como un jarro de agua fría. Si alguien tenía en la cabeza entrar en banca a la espera de un potente rebote desde niveles no vistos desde finales del pasado mes de julio, ha pospuesto la decisión.

El aumento en casi 30.000 personas del paro registrado en agosto es la mejor prueba no ya de que el mercado laboral español no remonta el vuelo (una obviedad) en plena temporada turística,, sino de que el otoño puede ser ciertamente terrible. Y eso se traduciría en un aumento impresionante de la morosidad que ya está más que descontado por el mercado y que está relegando a la banca al último lugar (otra vez) en las preferencias de los inversores que toman posiciones largas o alcistas.

Porque los bajistas aprietan como nunca en los últimos tiempos de cara al último tercio del año. Banco Sabadell lo empieza con un ataque de los 'hedge' sin precedentes en los últimos trimestres. Dos de ellos, Wellington y BlackRock, cuentan cada uno con más de 0,5% del capital del banco catalán. No importa que tras el último gran desplome en bolsa del sector, la entidad haya ampliado su caída este año hasta cerca del 70%. Los bajistas siguen oliendo la sangre.

Bankinter está agotado

También en Bankinter, donde AQR ha sacado a la luz un 0,5% de las acciones. Según fuentes bursátiles, las estrategia se extiende en mayor o menor medida al resto de entidades, en línea con el creciente escepticismo sobre el futuro de las cuentas del sector. Pero los movimientos van mucho más allá de los inversores bajisas en este período de transición desde el verano hasta el nuevo curso bursátil, en el que los grandes accionistas de los bancos se están moviendo mucho.

"El sentimiento bajista es muy mayoritario pero no total. Hay en el mercado mucho ruido de fusiones, y algunos fondos especialistas en movimientos corporativos se están dejando ver. Creo que el último tramo del año va a ser muy movido. Hay gestores que creen que a estos precios hay poco que perder, mientras que otros desconfían de una reacción de la banca en bolsa. Hay una gran división de opiniones", señalan fuentes bursátiles.

Con estas cartas sobre la mesa, Liberbank ha visto como el fondo Oceanwood ha subido su participación por encima del 18% del capital. Una cifra ya de muy altos vuelos que revela que el mercado espera una operación corporativa en la entidad que no se demoraría mucho en el tiempo. Otro banco bajo los focos como Bankia ha visto como BlackRock aumenta su participación por encima del 3%. Apuestas significativas en un momento de máxima incertidumbre en una banca española a la que se le acumulan las incógnitas.

Artículos relacionados