Los 'brokers' es­peran una caída sig­ni­fi­ca­tiva de las ci­fras de ne­gocio en 2021

Las firmas de bolsa asumen la tasa Tobin con resignación y más colchón

El be­ne­ficio neto se ha más que du­pli­cado en 2020 res­pecto al año an­te­rior

Tasa Tobin
Tasa Tobin

Después de mu­chos años de idas y vuel­tas, la tasa Tobin ya está aquí. El im­puesto que gra­vará con un 0,25% la in­ter­me­dia­ción de ac­ciones de las 56 ma­yores em­presas es­pañolas por ca­pi­ta­li­za­ción bur­sátil echará a andar el 16 de enero. Todo el mundo está de acuerdo en que los ob­je­tivos re­cau­da­to­rios del Gobierno no se cum­pli­rán, pero tam­bién hay con­senso en el que las em­presas de ser­vi­cios de in­ver­sión están abo­cadas a vivir en el alambre en 2021.

En el sector de las sociedades y agencias de valores hay resignación. Los hay que ven la botella medio llena, porque la tasa no afecta a los derivados y porque la caída del Ibex 35 en 2020 ha reducido a 56 el número de empresas afectadas por el impuesto. Estas voces se aplican aquello de que "del mal, el menos". Pero son mayoría los que creen que a corto y a medio plazo el sector está abocado a una fuerte caída de ingresos que, además, puede ser de larga duración.

"Y menos mal que en 2020 las cosas han ido bastante bien. Nuestras comisiones están ya muy ajustadas, son de subsistencia, pero al menos ha repuntado el volumen de negocio desde la gran caída de marzo. Muchos inversores, también particulares, acudieron a la bolsa tras el desplome de las cotizaciones y eso no ha permitido salvar el año en términos de ingresos y beneficios. Pero el futuro es muy incierto", señalan en un 'broker' mediano.

Efectivamente, en los nueve primeros meses del año, las sociedades y agencias de valores ganaron cerca de 110 millones de euros, un 126% más que en el mismo período de 2019. El mencionado aumento de la actividad y las operaciones por cuenta propia (las que realizan para sus cartera, no para clientes, y que han generado importantes beneficios) dotan al sector de un colchón de cara a 2021. Pero ese colchón es pequeño y no demasiado mullido.

"Hemos visto más volumen en primavera y en los picos de mayor volatilidad del mercado, pero hay que tener en cuenta que nuestras comisiones han sido más bajas. ¿Por qué? Porque al reducirse la capitalización bursátil, el volumen de negocio efectivo es más pequeño y reduce nuestros 'fees'. Ahora, el 0,2% de la tasa Tobin que tenemos que repercutir a nuestros clientes puede ser la puntilla para los más débiles. Será difícil aguantar", señalan fuentes del sector.

En el gremio de las casas de bolsa apuestan por un 2021 más tranquilo en bolsa que el año que acaba, porque al menos sobre el papel habrá menos acontecimientos extraordinarios capaces de mover masivamente a los inversores a comprar o vender acciones. A la espera de ver el impacto real de una Tasa Tobin que pretende recaudar 850 millones -el margen bruto de los 'broker' fue de 475 millones hasta septiembre- el temor está justificado.

En las grandes firmas de bolsa que intermedian el grueso de las operaciones de los grandes inversores institucionales se cree que el primer impacto de la Tasa es que se amplíe el número de transacciones que se trasladan desde el mercado español hacia las plataformas alternativas. Es decir, que auguran una pérdida del negocio doméstico que haría inviable el objetivo de 850 millones de ingresos previsto por el Gobierno.

Entre los 'broker' más pequeños, que viven de una clientela fiel fundamentalmente minorista, el mayor temor a la aplicación del 0,2% es que muchos clientes reduzcan el ritmo de actividad o busquen alternativas 'online' mucho más baratas. "Me temo que tendremos que asumir parte de la Tasa para evitar que las comisiones caigan drásticamente. Eso nos aboca a un 2021 durísimo que dependerá mucho de si sube o no la bolsa", señalan en una firma pequeña.

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