Holanda se em­barca en un pro­yecto mi­llo­nario para la ge­ne­ra­ción de hi­dró­geno

Joe Biden dejó algo más que el orgullo en Afghanistan al abandonar sus 'tierras raras'

Los chinos po­drían ex­plotar unos ya­ci­mientos que han sido va­lo­rados en tres bi­llones de dó­lares

Estados Unidos y China
Estados Unidos y China

El aban­dono de Afganistán por parte de las tropas es­ta­dou­ni­den­ses, lle­vada a cabo du­rante el fin del man­dato de Donald Trump y el co­mienzo del de su su­ce­sor, se ha con­ver­tido en un arma arro­ja­diza de los re­pu­bli­canos contra Joe Biden. La ex­cusa no es otra que los enormes ya­ci­mientos de las de­no­mi­nadas tie­rras ra­ras, litio y otras ma­te­rias pri­mas, que la Administración nor­te­ame­ri­cana ha de­jado en manos de los ta­li­ba­nes. Unas re­servas que se han con­ver­tido en ob­jeto de deseo por parte de los chi­nos.

Litio y tierras raras son algunos de los importantes yacimientos con que cuenta Afganistán dentro de su territorio. Unas reservas que están valoradas en 3 billones de dólares. Se trata de materiales imprescindibles para el trayecto hacia la economía verde, en el que se han embarcado los países de la Unión Europea. El litio constituye un metal fundamental para la fabricación de baterías para coches eléctricos.

El gran talón de Aquiles de la UE es la insuficiencia de las materias primas necesarias para la fabricación de turbinas, motores o vehículos eléctricos. Europa apenas produce estos materiales, más conocidos como tierras raras. China es el dueño del mundo en el terreno de las 17 tierras raras conocidas.

Fuertes críticas republicanas

Los republicanos del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes han criticado hace unos días la decisión de Biden, que consideran que ha dejado el camino expedito a China para la explotación de estos recursos. Los asiáticos han decidido mantener su embajada en Kabul, lo que resulta un indicio claro sobre sus intenciones. En los últimos años, han mantenido conversaciones para explotar estos yacimientos e incluso petróleo, aunque no llegaron a buen puerto.

En Estados Unidos están muy enfadados porque consideran que Biden está poniendo palos sobre las ruedas de la producción de algunos metales en Estados Unidos, tras los impedimentos para el proyecto de cobre-níquel de Twin Metals en Minnesota y la mina de cobre Resolutión de Arizona. Estas explotaciones habrían evitado la dependencia de los talibanes o del Partido Comunista Chino, asegura el diario Epoch Times, un medio ultraconservador que ha desarrollado una crítica feroz contra el Gobierno comunista chino.

El republicano por Minnesota Pete Stauber ha denunciado que “el norte de Minnesota tiene estos minerales. Podríamos recurrir a mineros sindicales para que los suministren desde mi distrito. Tenemos el 95 % del níquel de Estados Unidos, el 88 % del cobalto de Estados Unidos y más de un tercio del cobre de Estados Unidos. Debería ser fácil".

Afganistán cuenta con importantes yacimientos de cobre, un metal que este año alcanzó un récord de precio en los mercados mundiales, en los 10.000 dólares por tonelada. “Y las tierras raras como el neodimio, el praseodimio o el disprosio, también presentes en Afganistán, son cruciales en la fabricación de imanes utilizados en industrias del futuro como la energía eólica o los vehículos eléctricos”, aseguraba France 24 en una información.

Los chinos ya gestionaron la explotación de la gigantesca mina de cobre de Aynak, a 35 kilómetros de Kabul, que el recién derrocado gobierno había paralizado desde 2015.

Otro valor en alza, el hidrógeno

En Europa, Holanda ha anunciado su disposición para respaldar la constitución de un nuevo centro de hidrógeno verde y una red de transporte. Así lo ha manifestado el primer ministro holandés, Mark Ruttel, durante la presentación de los planes gubernamentales 2021-2022. El hidrógeno, como otras materias primas como el litio, se ha convertido en objeto de deseo por todos los países y empresas.

“Sin ninguna evaluación real de los riesgos y las amenazas económicas potenciales, se están discutiendo e implementando planes para una ola de gastos multimillonarios en hidrógeno verde, que implica no solo la renovación de la infraestructura del gasoducto holandés, sino también la construcción de nuevos e importantes parques eólicos marinos, con el objetivo de construir cientos de molinos de viento adicionales”, asegura el digital OilPrice.

Artículos relacionados