Estados Unidos mide muy bien sus pasos para re­bajar es­tí­mulos sin grandes traumas

Los mercados afrontan el 'tapering' de la Fed con buenas vibraciones

Se des­cuenta una pri­mera re­baja de 15.000 mi­llones de euros de com­pras men­suales

Reserva Federal de EEUU.
Reserva Federal de EEUU.

Como casi siem­pre, Estados Unidos marca el ritmo de los acon­te­ci­mientos en los mer­cados mun­dia­les. Todos los ojos están puestos en la reunión de la Reserva Federal (Fed) que, salvo sor­presa ma­yús­cula y algo más, dará vía libre este miér­coles a una nueva etapa. El mer­cado des­cuenta to­tal­mente que la ins­ti­tu­ción re­du­cirá su pro­grama de com­pras men­suales en 15.000 mi­llones de dó­la­res, desde los ac­tuales 120.000 hasta 105.000 mi­llo­nes.

Todo lo que no se salga de este guión no alterará la marcha de los mercados, que han iniciado noviembre a ritmo explosivo. En la primera economía del mundo, los grandes índices de Wall Street marcan máximos del año en este arranque del mes de noviembre después de un octubre excepcional y, en todos los mercados de deuda mundiales, las rentabilidades suben anticipando el cambio de ciclo monetario.

El comienzo del 'tapering' con la rebaja de 15.000 millones de compras mensuales está totalmente asumido por los inversores. Lo importante de la reunión es que se puede hacer una aproximación real al momento en el que se pondrá fin a la totalidad de los estímulos. La clave temporal es cuando alcanzara la economía estadounidense la velocidad de crucero, y el mercado empieza a barajar que será a mediados de 2022.

En un escenario de fuerte crecimiento de la inflación a los dos lados del Atlántico -está en el 5,4% en Estados Unidos- los inversores están valorando positivamente que haya un calendario muy preestablecido para el cambio de etapa. "La Reserva Federal está cuidando los tiempos de tal forma que los mercados se puedan ir adecuando a una nueva realidad que no tiene marcha atrás. Está haciendo las cosas con cuidado, sin excesos, no como en tiempos no demasiado lejanos", señalan fuentes bursátiles.

Lo que no quiere decir que no haya nervios en el mercado ante el principio del final de la era más larga de la historia de los tipos cero en el mundo. Porque una cosa es la retirada de estímulos y otra la subida del precio del dinero en un escenario de crisis energética y fuera subida de los precios. El alza de tipos de interés es una realidad en Noruega, que ya los subió hasta el 0,25% el pasado mes de septiembre.

Reunión Banco de Inglaterra

Y que los ve en el 1,25% a finales de 2022. Este mismo jueves, el Banco de Inglaterra se reúne después de que la institución haya preparado al mercado para una subida inminente de tipos. Algo que ya está en los precios de la deuda. Tanto es así, que el lunes hasta el 'bund' alemán a 10 años amagó con salir del territorio de las rentabilidades negativas en el que lleva instalado tanto tiempo. Las expectativas están cambiando a toda velocidad.

Tanto que una parte del mercado espera una subida de tipos -la primera en más de una década en la Eurozona- en la zona euro en 2022, que es lo mismo que decir que muchos no se creen el mensaje muy conservador del Banco Central Europeo (BCE), que sigue perseverando en la idea de que habrá tipos cero durante mucho tiempo todavía. Un mensaje que algunos bancos, como CaixaBank, sí han 'comprado' plenamente.

¿2002 ó 2023? Esa es la cuestión para unos mercados que ya han realizado gran parte del ajuste necesario para adaptarse a un escenario nuevo. Habrá nervios y volatilidad mientras los bancos centrales van levantando sus cartas en estas próximas semanas y meses. De momento, las bolsas siguen exhibiendo madurez -tras el rally del lunes ayer tocó recogida suave de plusvalías- a la espera de que la Reserva Federal cumpla con el guión.

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