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Iberpapel, relación rentabilidad riesgo

Los bus­ca­dores de gangas han de­tec­tado una buena opor­tu­nidad de ne­gocio en Iberpapel. La ex­ce­siva pe­na­li­za­ción del va­lor, des­pués de un año 2020 muy duro, y su mayor ca­pa­cidad ac­tual para tras­ladar la subida de los pre­cios a su cliente final in­vita a pensar en un cambio de di­ná­mica en el mer­cado a medio plazo.

Al cierre del tercer trimestre, el grupo aumentó en 40% la cifra de negocios respecto al pasado año al alcanzar los 164,6 millones de euros, casi duplicando el Ebitda hasta los 19,8 millones de euros. El beneficio neto a septiembre se elevó así hasta los 10 millones de euros frente a los 1,1 millones contabilizados un año antes.

Sus tres áreas de negocio han experimentado un importante crecimiento. Las ventas de papel han subido un 35,5%, con una clara recuperación en el nivel de precios, las ventas de energía eléctrica se han incrementado un 49%, impulsada por el mayor precio de la energía, y las ventas de madera se han multiplicado por más de cuatro respecto al año anterior.

Y la actual situación del mercado con un acuciante problema de abastecimiento de papel y los precios energéticos al alza no hará más que apuntalar esta tendencia favorable para el grupo vasco.

Eso hace pensar a algunos analistas que la compañía se mantiene a buenos precios, pese a acumular una revalorización de más del 10% en el acumulado del año. La positiva evolución de los beneficios, un valor contable por debajo de 0,8 veces, una rentabilidad por dividendo cercana al 4%, y unos márgenes de beneficios superiores a las de sus comparables son algunos de los argumentos esgrimidos para justificar su alto potencial.

Por último, también destacan un apalancamiento razonable. Su ratio estaría por debajo de 1, con una caja neta positiva de 51,3 millones de euros que le confiere una sólida estructura financiera.

Los expertos técnicos, sin embargo, se muestran mucho más prudentes con el valor. La cotización de Iberpapel está en niveles críticos, muy cerca de los 18 euros por acción. De perder este soporte entraría en una nueva fase de caída hacia los 16,2 euros por acción. Por este motivo, aconsejan esperar a confirmar un rebote por encima de los 18,6 euros para ir tomando posiciones con vistas a un posible impulso sobre los 20 euros si se confirman las buenas previsiones económicas para el grupo en los próximos meses.

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