Las co­ti­za­ciones apenas reac­cionan tras un des­plome del 15% en tres se­manas

La banca emite señales claras de agotamiento en bolsa en 2021

Los ana­listas rehacen sus va­lo­ra­ciones del sector en este úl­timo tramo de año

Bolsa de Madrid.
Bolsa de Madrid.

Contrariamente a lo que po­dría in­dicar la re­cu­pe­ra­ción en la jor­nada la­boral (para la bolsa) del Día de la Constitución, la banca está ha­ciendo la mayor ex­hi­bi­ción de im­po­tencia en bolsa de todo el ejer­cicio 2021. Aunque el año se sal­dará con mu­chas más luces que som­bras para el sector en el par­qué, este tramo final se le está atra­gan­tando de una ma­nera to­tal­mente ines­pe­rada. Los ges­tores han puesto los pies en pol­vo­rosa en estas tres úl­timas se­manas en las que el sector ha dado señales inequí­vocas de ago­ta­miento.

"En ningún caso se puede hablar de claudicación, porque los bancos vienen de máximos del año el pasado mes de octubre y porque, a pesar de todo, siguen siendo el mejor sector del ejercicio en bolsa, con enorme diferencia sobre el resto. Aún suben un 15% en lo que va de año, pero lo que hace dos semanas parecía una corrección saludable incluso ahora tiene un aspecto mucho más feo", señalan en un gran 'broker' nacional.

La corrección alcanza el 15% en sólo tres semanas. Si no fuera porque los bancos habían llegado a más que doblar su valor frente a los mínimos de 2020 se podría hablar de un 'minicrash'. Efectivamente, las pérdidas han sido muy cuantiosas en las últimas 15 sesiones, pero lo peor no es eso. Lo más preocupante es la falta de reacción de los precios, incapaces de frenar el deterioro que se produce casi a diario.

En cada una de las ocasiones que la banca había corregido fuerte este año (en los meses de enero y de junio sobre todo), el rebote no se hizo esperar tanto tiempo como ahora. El dinero siempre encontró buenas razones para entrar en las caídas. Y su apuesta tuvo premio. ¿Qué ha cambiado para justificar el tremendo frenazo de la segunda mitad de noviembre y del arranque de este último mes de año?

"Por supuesto que tiene una enorme influencia la aparición de Ómicron, pero antes de la irrupción de esta variante ya se habían manifestado otros factores bastante desestabilizadores. Por ejemplo, el estrechamiento en la curva de tipos entre 5 y 10 años, que limita los ingresos por tráding. Y también la nueva caída del Euribor, que penaliza a los bancos y que anticipa que el mercado cree ahora menos en una subida de los tipos de interés en 2022", señalan fuentes bursátiles.

Efectivamente, los más optimistas creían hasta hace muy poco que el primer alza del precio del dinero en Europa podría llegar ya el año que viene a pesar de la insistencia del Banco Central Europeo (BCE) en negar la mayor. Ahora, la mutación del virus amenaza el ritmo de recuperación económica y vuelve a poner sobre la mesa la dureza del escenario inminente para el sector financiero. De momento, las buenas noticias pueden esperar.

Impasse de compras

Con los precios de los bancos en los niveles más bajos desde abril, los expertos creen que ahora se abre un período de 'impasse'. No creen que a las cotizaciones les quede mucho más recorrido a la baja, pero tampoco ven una reacción consistente que vaya más allá del rebote técnico. "El problema es que no hay razones a corto plazo para comprar", señalan en una gestora internacional muy escéptica con el sector.

De momento, toca absorber las cuantiosas ventas de bancos que se han canalizado hacia la bolsa en estas últimas semanas. Se ha producido una realización de beneficios muy cuantiosa, que ha dejado al sector en una situación de debilidad importante. De momento, los compradores apenas se han dejado ver con cuentagotas. Han decidido ver y esperar. La virulencia de Ómicron y su impacto en la economía global tienen la palabra.

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