Los grandes fondos glo­bales salen en busca de li­quidez en un mer­cado ca­liente

Los gigantes del capital riesgo se rearman con el mercado español en el punto de mira

Las bajas va­lo­ra­ciones dentro y fuera del Ibex 35 ejercen una gran atrac­ción

CVC Parners.
CVC Parners.

Año nuevo, vida nueva y, para los grandes gi­gantes de ca­pital riesgo, li­quidez nueva en 2022. Los trans­atlán­ticos del sector cuyos nom­bres se citan de ca­rre­rilla como Blackstone, Advent, Permira o Cinven están en pleno pro­ceso de le­van­ta­miento de ca­pi­tal, con ob­je­tivos que en al­gunos casos su­peran los 20.000 mi­llones de eu­ros. Son metas tan am­bi­ciosas como fac­ti­bles en un mer­cado ca­liente, muy ca­liente.

Otras grandes firmas como Bridgepoint, el todopoderoso CVC o EQT también tienen abiertos sus respectivos procesos, en un movimiento general del sector que atiende a dos grandes razones. Por un lado, hay demanda suficiente de capital riesgo por parte de las instituciones como para que se pongan sobre la mesa los alrededor de 100.000 millones que todos estos fondos están demandando de cara al año 2022.

"Los inversores podrían colocar en 'private equity' mucho más si se pudiera. Las valoraciones de bolsas como Wall Street son ya demasiado altas y, en cualquier caso, hay una tendencia creciente a la diversificación que pasa ineludiblemente por el capital riesgo. Los tipos de interés siguen en niveles negativos e inversiones con potenciales de ganancias de más del 10% son muy atractivas", señalan en el sector.

La otra clave está también íntimamente ligada al precio del dinero. Hay expectativas de subidas en Estados Unidos primero y Europa después, y eso significa automáticamente que la ventana de financiación a costes bajos nunca vistos como los que hoy disfrutan los fondos de 'private equity' empezaría a cerrarse poco a poco. No es que tengan una gran urgencia, pero los fondos quieren estar preparados para lo que pueda venir.

"Hay dudas sobre el potencial de revalorización de la economía global. Si el impacto de las nuevas variantes del Covid-19 se sitúa en la menos mala de las posibilidades y el mundo crece con alegría, las valoraciones de las empresas seguirán subiendo a lo largo de 2022. Muchos fondos tienen muy trabajadas operaciones a las que quieren hincar el diente cuanto antes para evitar que las transacciones se encarezcan.

España, atractiva

Que los grandes fondos mundiales se rearmen hasta los dientes de cara al año que viene puede tener un gran impacto en un mercado como el español. El Ibex 35 se ha quedado este año muy rezagado respecto a los grandes índices europeos -apenas sube un 5%- y las valoraciones de muchas de sus compañías y de varias del mercado continuo con valores de mercado de más de 2.000 millones de euros son muy atractivas para un potencial comprador.

Sectores como las telecomunicaciones -el favorito ahora de los grandes 'private equity', con un último movimiento plasmado en la OPA de KKR por Telecom Italia- o el inmobiliario -que en España tiene un amplio margen de reestructuración, ya que está muy atomizado y necesita empresas mucho más grandes- están siendo monitorizados por estos fondos, que en estos últimos años no han dejado de elevar su presencia en nuestro país.

En cuestión de semanas se irán cerrando los primeros megafondos en proceso de levantamiento, y todo apunta a que viene por delante una avalancha de operaciones a nivel global. España, en su justa medida, puede ser uno de los grandes receptores de compras en un 2022 que, a priori, será de alta intensidad. Nadie tiene más potencia de fuego que los 'private equity', que prometen un primer trimestre cargado de actividad.

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