La fa­milia Vicente Bolloré da un paso más en su es­tra­tegia de ha­cerse con el grupo es­pañol

Vivendi salva a Amber Capital de la ruina por la fallida inversión en Prisa

Anticipa la compra del 17,5% de Amber Capital en Lagardère por 595 mi­llones y lan­zará una OPA sobre el resto

La familia Bolloré, Vivendi.
La familia Bolloré, Vivendi.

Al final eran más que amigos y/o so­cios. Son Vivendi y Amber Capital, ac­cio­nistas ambos de Prisa, donde el francés de origen ar­me­nio, Joseph Oughourlian, con­trola casi el 30% del ca­pital del grupo me­diá­tico es­pañol y donde ya lleva una mi­nus­valía acu­mu­lada de más de 200 mi­llo­nes. Este jue­ves, el gi­gante francés de ocio y me­dios de co­mu­ni­ca­ción, cuya in­ten­ción pú­blica es igualar a Amber en el ca­pital de Prisa, desde el 9,9% que ahora de­clara po­seer, anunció que an­ti­cipa la com­pra, "a los pró­ximos días", de la par­ti­ci­pa­ción del 17,5% que Amber Capital os­tenta en Lagardère por 595 mi­llones y luego lan­zará una oferta pú­blica de ad­qui­si­ción (OPA) sobre el resto de la com­pañía fran­cesa.

La operación, que se realizará en Francia y que a todas luces pretende dotar de liquidez al empresario de origen armenio, tiene una enorme trascendencia para el futuro de Prisa, donde ambas compañías ostentan paquetes mayoritarios y donde, de cumplirse las ambiciones del grupo familar Bolloré (mayoritarios en Vivendi), podrían superar conjuntamente el 60% del primer grupo mediático español.

En el proceso, según los accionistas minoritarios de Prisa, sus movimientos accionariales están esquivando la ley de OPAs española, que claramente establece que sobrepasando en conjunto más del 30% están obligadas a lanzar una oferta pública, aunque lo hagan sin superarlo individualmente, siempre que pueda probarse que existe un acuerdo o entendimiento por medio.

El grupo Vivendi, del que la aristrocrática y conservadora familia Bolloré es el principal accionista, aspira en España a quedarse de momento con la división de libros de Prisa, editorial Santillana, aunque nunca ha explicitado tal ambición. Y eso pese a que Prisa tiene firmado un principio de compromiso de venta a un grupo holandés de la parte de Santillana de la que aún es propietaria, la española, que vence en una fecha indeterminada de febrero/ o marzo de 2022. La antigua filial latinoamericana ya fue liquidada a un precio de derribo hace casi cinco años para sufragar las pérdidas del atribulado grupo mediático que fundara Jesús de Polanco.

A precios del cierre del jueves, 0,52 céntimos de euro, la participación de Amber Capital en Prisa vale apenas 110 millones de euros, lo que equivale a un tercio del precio medio de adquisición, que fue de 1,7 euros por titulo, según fuentes próximas al consejo de Prisa. Amber Capital perdería casi 200 millones de euros en estos momentos, si vendiera. También "perdería", si renunciara o le arrebataran esa mayoría, el control político e ideológico del grupo.

Operación triangular

En un comunicado publicado en Francia, y tal como ambas firmas anunciaron el pasado mes de septiembre, Vivendi pagará 24,10 euros por cada una de los más de 24,68 millones de acciones que el fondo de inversión Amber Capital controla en Lagardère, representativas del 17,5% del capital social. La operación, según fuentes galas muy solventes, se ha adelantado al ejercicio 2021, en lugar de marzo de 2022, por los problemas contables y de liquidez de Amber.

Como resultado de la transacción, Vivendi será dueño del 45,1% del capital social de Lagardère y ha confirmado que presentará una OPA sobre el resto de acciones de la compañía gala que no posee al mismo precio que el abonado a Amber Capital, informa EP.

El conglomerado ha indicado que la presentación de esta oferta pública tendrá lugar en febrero de 2022, añadiendo que la oferta no estará condicionada a ninguna otra autorización reglamentaria que la declaración de conformidad de la Autoridad del Mercado de Francia. Asimismo, Vivendi ha asegurado que no tiene la intención de implementar una exclusión obligatoria de Lagardère después de su oferta.

Lagardère es un conglomerado especializado en edición de libros y 'travel retail' (comercio minorista en zonas de viaje como aeropuertos). Es dueño de editoriales como Hachette, Larousse o Les éditions Albert René, propietaria de los cómics de Astérix. También es dueño de la cadena de tiendas Relay, presente en estaciones de trenes y aeropuertos. En España, Lagardère es dueña de Alianza Editorial, Ediciones Salvat, Bruño y Anaya, entre otros sellos editoriales.

El fondo Amber Capital es el principal accionista del Grupo Prisa con un 29,8% del capital, porcentaje que adquirió a un precio medio tres veces por encima de la cotización actual. De su lado, Vivendi solicitó el pasado mes de octubre al Gobierno español autorización para comprar acciones de Prisa hasta llegar al 29,9% de su capital social, el máximo legal para no tener la obligación de lanzar una OPA, frente al 9,93% que controla.

Y ojo al dato. Amber Capital entró en Prisa de la mano de la Telefónica que presidía César Alierta, con Mariano Rajoy en la Moncloa...

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