El sector busca la mayor vin­cu­la­ción de los clientes y así au­mentar los in­gresos

Los bancos incendian con más comisiones la furia y odio visceral de Unidas Podemos

El Ministerio de Consumo ya vi­gila de cerca el cambio de las con­di­ciones con­trac­tuales

Cierre de oficinas BBVA.
BBVA.

Malos tiempos para el ne­gocio ban­ca­rio, tras va­rios años con tipos a cero o ne­ga­tivo. Varias en­ti­da­des, como BBVA o ING, ya han avan­zado un en­du­re­ci­miento de las co­mi­siones e in­cluso el cobro a de­ter­mi­nados clientes por sus de­pó­si­tos. Otras con­si­deran esa po­si­bi­lidad y la ma­yoría des­carta dicha me­dida para par­ti­cu­la­res. La nueva po­lí­tica co­mer­cial de la banca in­cendia a aso­cia­ciones de con­su­mi­do­res, clientes y las fuerzas más ra­di­cales como Unidas Podemos, ahora con cargos en el Gobierno.

La lenta recuperación de la reputación de la banca puede griparse desde el inicio del actual ejercicio 2021 y a pesar de toda su contribución a lo largo de meses de confinamientos y restricciones por la pandemia. El motivo no es otro que el anuncio de algunos bancos, como BBVA e ING, de cobrar a sus clientes por depósitos a partir de determinadas cantidades.

El objetivo de la nueva política de comisiones de la banca responde a un más que prolongado tiempo de bajos tipos de interés o en negativo y con un horizonte hasta 2030 de que se mantengan en esos niveles. La liquidez no es necesaria ahora para el sector que ya paga al Banco Central Europeo (BCE) por sus propios depósitos.

Al final, lo que se busca es una criba de clientes no rentables o de lograr una mayor vinculación de algunos de ellos que les permita una generación de ingresos con la comercialización de productos de mayor valor añadido.

Esa pretensión juega con fuego ya que algunas asociaciones de consumidores ya han denunciado el incremento "injustificado" de determinadas comisiones y da más armamento a formaciones muy críticas con el papel de los bancos, como Unidas Podemos u otros grupos más radicales e independentistas (ERC) que no perdonan las ayudas públicas recibidas por el sector en la anterior crisis.

El Ministro de Consumo, Alberto Garzón (Izquierda Unida), ya ha tomado cartas en el asunto y analiza con las distintas Comunidades Autónomas una vigilancia estrecha sobre el cambio de las condiciones contractuales de los bancos, sobre todo cuando se habían comercializado en su momento bajo la condición de exentas de comisiones.

El sector bancario es consciente de que el odio visceral de esos sectores se incrementará con el endurecimiento de algunas condiciones a determinados clientes, aunque asumen que ya están curtidos en estar el punto de mira de manera permanente.

¿Pagar por hipotecas?

El debate se centra, por el momento, en el incremento de determinadas comisiones de los bancos, aunque aún perdura en el ambiente el "contradiós", término que siempre ha utilizado el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) José María Roldán, de cobrar por los depósitos y pagar por las hipotecas.

Esa posibilidad de repercutir los tipos negativos en los préstamos y pagar a los clientes por los mismos ha quedado en un segundo plano, ante la negativa de la mayoría de los bancos de llegar a dicho extremo. De hecho, una cuestión es una rebaja de los intereses por las condiciones del mercado y otra la condonación del principal del dinero prestado.

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, es una de las que se oponen de forma más beligerante al "debate sobre los intereses negativos. Yo no lo entiendo", decía a finales del pasado mes de enero durante la presentación de los resultados anuales de su grupo.

Algunos directivos del sector, que prefieren reservar su identidad, también consideran ilógica toda esta controversia, aunque admiten que antes o después se planteará por parte de algunos sectores. "La situación es atípica para todos y los clientes deben concienciarse de que ninguna empresa, bancaria o de cualquier tipo, ofrece sus productos de manera gratuita o pagando al cliente para comprarlos".

Artículos relacionados