La CNMC de­nuncia que se pro­ducen más de 180 con­flictos anuales

Los accesos y las conexiones a la red eléctrica, un problema para las renovables

La eje­cu­ción de los nuevos pro­yectos verdes puede pro­vocar un cuello de bo­tella

Renovables
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Los ac­cesos y las co­ne­xiones a la red eléc­trica que de­man­darán las nuevas subastas de re­no­va­bles pueden con­ver­tirse en un foco de con­flictos entre las grandes eléc­tricas y las em­presas ti­tu­lares de pro­yec­tos. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aler­tado de las causas que ac­tual­mente hay abier­tas, aunque con­si­dera que se han es­ta­ble­cido cauces ju­rí­dicos para evitar nuevas de­mandas en los tri­bu­na­les.

El Ejecutivo prevé adjudicar un mínimo de 20 gigavatios de energía renovable hasta 2025, lo que va a requerir de redes de transporte y conexiones de acceso suficientes para dar cabida a todos estos megavatios que saldrá al mercado en los próximos años. El Real Decreto aprobado por el Gobierno a finales de 2020 y la Circular publicada por el organismo regulador en enero regulan los nuevos permisos que se requieren para la instalación de las nuevas subastas así como la obligatoriedad de facilitar el acceso a las redes de transporte eléctrico.

La presidenta de la CNMC, Cani Fernández, ha manifestado que espera que las dos normativas ayuden a “reducir y prevenir el riesgo de litigiosidad” que existe entre las empresas eléctricas que controlan las redes de transporte y los titulares de centrales renovables que necesitan tener accesos de conexión.

Evitar la especulación del pasado

Sin embargo, siguen existiendo algunos temores sobre si el Real Decreto que trata de evitar la especulación en el acceso a las redes de transporte de los futuros kilovatios verdes y la Circular del organismo regular servirán para acabar con las demandas que la CNMC está recibiendo. En palabras de la presidenta del organismo regulador, se están produciendo más de 180 conflictos anuales, lo que podría provocar que muchos de los proyectos que se pondrán en marcha se retrasen y no puedan cumplirse los plazos establecidos para su puesta en marcha.

La Circular de acceso y conexión de instalaciones de producción publicada el pasado 22 de enero especifica que lo que se pretende es impedir que exista discriminación entre los usuarios. Trata igualmente de “favorecer la cooperación y coordinación entre gestores y titulares de la red de transporte y distribución, de un lado, y los titulares de las instalaciones de producción, de otro”.

El Gobierno puso en marcha las subastas de energías renovables en enero pasado con la adjudicación de 3.034 megavatios verdes de los cuales 2036 MW son fotovoltaicos y 998 MW eólicos. A la puja se presentaron unas 84 empresas que ofertaron por 9.700 megavatios lo que demuestra el gran interés que ha despertado en España el negocio de las energías verdes.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado que, a lo largo del año, se celebrarán nuevas subastas de capacidad renovable para poder cumplir con el compromiso de adjudicar un mínimo de 20 GW de renovables hasta 2025. La fotovoltaica, con un mínimo de 10 GW y la eólica con 8,5 GW serán las dos tecnologías dominantes.

Cuellos de botella

Todo el gran éxito con el que han comenzado las subastas, la ejecución de dichos proyectos puede generar un enorme cuello de botella si, previamente, no se resuelve el problema de los accesos y conexiones de las futuras instalaciones de producción de energía eléctrica. Cani Fernández ha señalado que la eliminación de la figura del interlocutor único de nudo (IUN) puede ayudar a solucionar los conflictos con las eléctricas y que se acabe con la posición de dominio que dice existe.

En unas jornadas online sobre acceso y conexión organizadas por el Club Español de la Energía, todos los ponentes han coincidido en su deseo de que las dos normativas, tanto el Real Decreto de diciembre de 2020 como la Circular de la CNMC publicada en enero pasado, aporten “orden y transparencia” ante la especulación del pasado.

La presidenta de Aelec, Marina Serrano, ha opuesto en valor dichas normativas, de forma que permitan tener la estructura legal necesaria para el desarrollo del acceso y conexión, “dando certidumbre y seguridad jurídica a un proceso de gran importancia y eliminando los movimientos especulativos”.

La directora de Energía de la CNMC, María Jesús Martín, ha defendido que el organismo regulador pone el foco en que todos los agentes interesados puedan acceder a dichas redes, siempre bajo los criterios de “transparencia, objetividad y no discriminación, tal y como establece la Ley del sector eléctrico”.

Algunos de los ponentes se refirieron a la correcta constitución de los avales para el acceso a la red, a la necesidad de clarificar algunos aspectos sobre as infraestructuras compartidas y reclamaron que en los concursos se favorezca el grado de madurez de los proyectos.

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