La pre­si­denta des­carta com­pras o fu­siones al tener el 20% de cuota en España

Ana Botín prevé un mayor peso de España y Europa gracias a Santander One

Reclama ayudas de ca­pital para pymes para pa­liar los efectos de la crisis ac­tual

Ana Botín y Álvarez, Santander.
Ana Botín y Álvarez, Santander.

La pre­si­denta del Santander, Ana Botín, se muestra sa­tis­fecha con la di­ver­si­fa­ción de su grupo y au­gura que al­gunas eco­no­mías, como la es­pañola y la eu­ro­pea, ganen peso en el be­ne­ficio atri­buido del grupo en los pró­ximos ejer­ci­cios gra­cias a la pla­ta­forma Santander One, junto a otras ini­cia­tivas tec­no­ló­gi­cas. Por ello, des­carta por com­pleto la ne­ce­sidad de fu­siones o com­pras tanto en el mer­cado do­més­tico como en otros paí­ses. Con su es­tra­tegia ac­tual, se lo­grarán los ob­je­tivos de ren­ta­bi­lidad y di­vi­dendo.

Ana Botín ha reconocido que 2020 ha sido uno de los años "más difíciles en la historia del Santander", pero confía plenamente en todas las estrategias marcadas para un crecimiento rentable y diversificado. En este sentido, ha restado importancia a que Brasil suponga el 30% del beneficio del grupo y ha apuntado que el peso de España (7%, al cierre de 2020) crezca gracias al nuevo modelo operativo One Santander.

PagoNxt, el eje tecnológico para pagos, y Digital Consumer Bank, que combina Openbank y Santander Consumer Finance, también serán claves en un mayor crecimiento orgánico sin necesidad de fusiones o compras, tanto en el mercado español como en otros en los que opera.

En el caso de España, Ana Botín se muestra cómoda con el 20% de cuota de mercado que ya tienen con la que pueden "competir igual o mejor que cualquiera", aunque ha evitado entrar en consideraciones de si podrán arañar más cuota a aquellos competidores inmersos en fusiones o con cambios en la cúpula directiva.

La presidenta del Santander reconoce que los mensajes de los supervisores sobre la necesidad de una mayor consolidación bancaria, pero considera que esos mensajes son ajenos a su grupo por la gran escala que ya tienen en todo el mundo.

A diferencia de lo que hizo el BBVA con su filial en Estados Unidos, Botín ha descartado una operación de ese tipo, ya que su banco en aquel país tiene carácter estratégico. "Estados Unidos es el mercado más atractivo en el mundo. Gracias a nuestro banco puede crecer nuestra financiera de consumo".

Optimismo con cautelas

Tanto la presidenta del Santander como su consejero delegado, José Antonio Álvarez, han advertido de un "posible deterioro crediticio generado por la Covid", aunque consideran que las provisiones ya realizadas en 2020 serán suficientes para cubrir los potenciales repuntes de morosidad durante el actual ejercicio y en 2021.

En este sentido, Botín ha abogado por ayudas directas a las empresas viables, ya que "no necesitan más deuda, sino más capital", sobre todo en aquellos sectores que se han visto más golpeados por la crisis sanitaria y los confinamientos.

La banquera ha defendido la renovación del modelo de negocio del Santander ante la necesidad de afrontar un nuevo mundo más digitalizado. No obstante, Ana Botín no renuncia al modelo de oficinas, aunque sea distinto al tradicional, y descarta que todo el proceso de ajuste suponga un riesgo de exclusión financiera, gracias al acuerdo cerrado con Correos para llegar a cualquier parte de España.

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