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Urbas busca mantener el ritmo del 2020

Las ex­pec­ta­tivas de reac­ti­va­ción eco­nó­mica a lo largo de este año, aunque en estos días se hayan di­luido ante los re­brotes de la pan­demia y el re­traso en la va­cu­na­ción, está lle­vando a los in­ver­sores a elevar su apuesta por las pe­queñas y me­dianas em­pre­sas.

Argumentan que en un escenario de recuperación aumenta el apetito hacia el riesgo y eso debería beneficiar a las empresas de menor tamaño, así como a las compañías más cíclicas.

Muchos son los analistas que consideran que las pymes suelen contar con una gestión más flexible, y no por ello menos profesional que les permite adaptarse con mayor facilidad a los cambios. Un elemento que las hace especialmente atractivas en momentos como los actuales.

Un buen ejemplo, según dicen, es Urbas. La compañía ha acometido en los últimos meses un intenso plan de crecimiento vía adquisiciones que le ha permitido diversificar su actividad hacia la minería y cerrar el círculo en su negocio inmobiliario y constructor, fortaleciéndose así contra los vaivenes del mercado.

Una ambiciosa apuesta que se está viendo reflejada en sus cuentas al recuperar la senda del beneficio. La firma ha cerrado el ejercicio 2020 con unas ganancias de ocho millones de euros frente a las pérdidas de 1,5 millones de un año antes; multiplicando casi por cuatro su cifra de negocios, hasta algo más de 21 millones de euros.

Unas cifras nada desdeñables en medio de la actual pandemia se han producido en buena medida gracias a la aportación generada por la adquisición de la emblemática constructora vasca Murias hace casi un año. Compañía que está impactando de forma positiva en el negocio.

Urbas puede presumir además de haber duplicado su Ebitda respecto al primer semestre del año. Un resultado que viene a confirmar lo acertado de su apuesta por la construcción, una actividad que se complementa de manera idónea con la actividad tradicional de la compañía, especializada en la promoción inmobiliaria y la gestión de suelo, así como por su entrada en el negocio minero.

La firma adquirió una mina de feldespato a cielo abierto en Silán (Lugo) el pasado mes de septiembre, con unas reservas estimadas en unos 600 millones de euros cuya extracción confía iniciar de inmediato.

A las anteriores operaciones corporativas debe añadirse la reciente visita del presidente de la compañía a Cuba, en un viaje que ha permitido al grupo inmobiliario ultimar los detalles de su ambicioso proyecto turístico y residencial en la ciudad de Cienfuegos, en un proyecto con una inversión prevista de unos 3.000 millones de euros y un plan de desarrollo a 25 años.

Hitos que convirtieron a Urbas en una de las grandes protagonistas del mercado español el pasado año con una revalorización cercana al 140%. Subidas a las que confía en dar continuidad este año con nuevas noticias de alcance.

La primera de las muchas previstas para este ejercicio, tal y como aseguran los que conocen los entresijos del grupo, ha sido la reciente adjudicación de un contrato para la realización de un complejo inmobiliario de uso mixto en el centro de Dubai. La inversión estimada se eleva a unos 300 millones de euros para construir hasta 150.000 metros cuadrados de oficinas y 30.000 metros cuadrados de uso comercial mediante un esquema de asociación público-privada con la Autoridad de Transportes de la ciudad.

El nuevo complejo mantendrá los espacios verdes existentes, contribuirá a la regeneración y modernización del distrito de Deira y pretende contribuir al desarrollo sostenible de la ciudad con la creación de un centro de negocios en un área con alta concentración de oficinas gubernamentales y accesible mediante transporte público.

Urbas se encargará de la construcción y explotación del complejo por un plazo de hasta 50 años. Este megaproyecto supone "un hito adicional" en su estrategia de diversificación y expansión internacional y generará ingresos recurrentes y estables a largo plazo. Servirá para mejorar de forma sustancial su plan de negocio a futuro y supone, además, una magnífica oportunidad para diversificar sus mercados con operadores locales sin la necesidad de hacer grandes inversiones en adquisición de suelo.

Este empuje en la contratación viene a ratificar el buen momento de la compañía, así como la confianza del mercado en el valor basada en la solidez de sus activos y sus nuevas líneas de negocio y adquisiciones. Solo en lo que va de año registra subidas cercanas al 10%, lo que abre las puertas a una nueva fase alcista que tendría su primer techo en torno a los 0,03 euros por acción.

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