La ener­gé­tica aplaza su Capital Markets Day pre­visto para este mes "a la es­pera de acon­te­ci­mien­tos"

Naturgy reafirma su estrategia frente a la OPA parcial del fondo australiano IFM

Reynés anuncia que el con­sejo se pro­nun­ciará sobre la ope­ra­ción cuando lo con­si­dere “oportuno”

Francisco Reynés, Naturgy.
Francisco Reynés, Naturgy.

El pre­si­dente de Naturgy, Francisco Reynés, ha ra­ti­fi­cado la ac­tual es­tra­tegia de la em­presa ener­gé­tica, con el foco siempre puesto en lo­grar lo mejor para sus ac­cio­nis­tas, frente a la OPA par­cial lan­zada por el fondo aus­tra­liano IFM. El má­ximo eje­cu­tivo de la ener­gé­tica ha anun­ciado, en un en­cuentro con los ana­lis­tas, que el con­sejo se pro­nun­ciará sobre la OPA en el mo­mento que sea “oportuno” y “legalmente pre­cep­ti­vo”. Reynés ha elu­dido ofrecer su opi­nión sobre la ope­ra­ción, de la que fue in­for­mado por el fondo el día an­te­rior a pre­sen­tarse.

Reynés dijo ante los analistas, que el fondo australiano no había solicitado ni recibido información por parte de la empresa. IFM lanzó el pasado 26 de enero una OPA por el 22,69% del capital a 23 euros por acción, valorada en unos 5.060 millones de euros. De momento, la compañía no se ha manifestado sobre la operación.

Según el presidente, Naturgy fue informada poco antes de ser anunciada la oferta de IFM y, según ha señalado, el consejo de administración se pronunciará cuando lo considere “oportuno” y cuando sea “legalmente preceptivo”.

El alto ejecutivo comentó que, a pesar de la oferta de IFM, el grupo seguirá actuando en el negocio eléctrico y gasista como siempre, “en el mejor interés de sus accionistas”. Eso sí, el equipo directivo ha decidido aplazar su Capital Markets Day previsto para este mes de febrero, en el que se iba actualizar su plan estratégico.

Reynés ha anunciado que la compañía invertirá 1.000 millones de euros en este ejercicio para impulsar su apuesta por las energías renovables. Asimismo, comentó que Naturgy seguirá con la estrategia de rotación de activos, tras la venta del negocio de redes eléctricas en Chile.

Un ejercicio complicado

Según información remitida a la CNMV, la compañía registró en el ejercicio 2020 un resultado negativo de 347 millones de euros tras contabilizar una depreciación de activos de 1.363 millones de euros, principalmente de generación convencional en España. La energética enmarca este ajuste con el objetivo de hacer una valoración más transparente de sus activos, ajustados al escenario actual. En 2018, la eléctrica y gasista realizó otra revisión de sus activos que le llevó a registrar un deterioro de casi 4.900 millones de euros.

La compañía señala que ha cerrado uno de los ejercicios más complicados, debido al fuerte impacto del Covid 19, que ha provocado “una caída generalizada de la demanda y una depreciación relevante en países de América Latina, mientras el complejo escenario de gas natural licuado (GNL) se ha vuelto más desafiante”.

Respecto al mercado del gas, subraya que se ha producido una “presión continua de los precios y una pérdida de competitividad en las actividades liberalizadas, con unos costes extraordinarios por la renegociación de los contratos de suministro de gas. En el caso de España, el ejercicio se ha visto afectado por el marco regulatorio y la baja remuneración en la distribución eléctrica.

Aplazado el plan estratégico

La energética tenía previsto presentar en este mes de febrero su plan estratégico pero la OPA lanzada sobre Naturgy por el fondo australiano IFM ha obligado al equipo directivo a replantear la situación y esperar a ver cómo transcurre todo. La compañía está metida de lleno en un proceso de transformación energética. Recientemente, adquirió proyectos renovables en EEUU con la compra de Hamel Renewables, que cuenta con una cartera de 8 GW de energía solar y 5 GW en almacenamiento.

Destaca igualmente, el resultado positivo alcanzado en la primera subasta de renovables lanzada por el Gobierno de Pedro Sánchez en la que obtuvo 235 MW de potencia (38 MW eólicos y 197 MW fotovoltaicos. La adquisición de esta subasta está alienada, según la compañía, con los objetivos de crecimiento y se une a los 300 MW que se encuentran en fase de inicio de construcción.

El resultado bruto de explotación (ebitda) se situó en los 3.449 millones de euros, un 18,9% menos que los 4.252 millones de euros registrados en 2019. La deuda neta de Naturgy alcanzó los 13.612 millones de euros, casi un 11% menos. El coste medio de la misma mejoró hasta el 2,5% frente al 3,2% del ejercicio anterior. Respecto a las inversiones, ascendieron a 1.279 millones de euros, de los cuales un 60% se destinaron a crecimiento.

Pese a las circunstancias actuales, el consejo de administración propondrá a la junta el pago de un dividendo final contra el ejercicio 2020 de 0,63 euros por acción que se abonará en el primer trimestre de 2021. Este pago se sumará a los dos primeros dividendos a cuenta del ejercicio pasado de 0,31 euros y 0,50 euros, respectivamente, con lo que se elevará el dividendo total a 1,44 euros por título.

Artículos relacionados